Lo que Diosdado Cabello no dice sobre lo que pasa en la Asamblea Nacional

Por Angel Medina Devis (Especial).- Hacer un análisis del desempeño efectivo de la AN es revisar la forma de cómo funciona. Y es que las reglas y condiciones que rigen nuestro Parlamento parecieran que fueron diseñadas para que seamos inútiles a la Nación.


DiosdadoPor Angel Medina Devis (Especial).- Las recientes declaraciones ofrecidas en El Universal por el presidente de la Asamblea Nacional, diputado Diosdado Cabello, permiten presentar un análisis sobre el rol que el poder ejecutivo tiene dentro del modelo político que impulsa el gobierno nacional

Las formas también hacen el fondo

Es cualquier sistema democrático occidental, el poder legislativo, los parlamentos, juegan un papel fundamental en el correcto desempeño del resto de los poderes públicos, pero sobre todo, marcan el modelo no escrito mediante el cual se establecen las relaciones políticas entre partidos, actores políticos, decisores, líderes, militancia y ciudadanos. El Parlamento es la mejor expresión del ejercicio y forma de hacer política en un sistema.

Y es que la palabra es la mejor arma, medio y forma de hacer política, sobre todo en un parlamento, que es el centro por excelencia del debate político, del ejercicio de la palabra. Por ello, Cabello al afirmar que la oposición no tiene palabra, está dejando claro que en la actual AN se está rompiendo, destruyendo, el poder de la idea, del contenido programático e ideológico. Pero, peor aún, se está negando la posibilidad de llegar a consensos y acuerdos en un espacio que por su naturaleza y propio destino esencial es ponerse de acuerdo.

Una cosa es que el debate político se centre en la descalificación (cosa que abona a la destrucción de la clase política) y otra muy distinta es descalificar el debate, la posibilidad del planteamiento de la idea.

El orden parlamentario, el rol de representar a otros

Nuestra AN responde en su funcionamiento al orden que durante siglos ha permitido construir el modelo democrático occidental, desde los primeros parlamentos Ingleses, pasando por los derivados en nuestra nación por las diversas revoluciones luego de nuestra independencia. La política de los partidos o facciones han ordenado la lucha política, la han organizado en su expresión y acción.

En la actual AN ese modelo organizativo aún se mantiene; por ello, nuestra Asamblea esté ordenada en fracciones, en grupos de opinión y a su vez cada bancada tiene un jefe o vocero. En el caso del PSUV es el Diputado Pedro Carreño quien ejerce la jefatura de la fracción. En el caso de la MUD existe un cuerpo denominado Junta de Coordinación Parlamentaria, integrada por los jefes y sub jefes de las fracciones que conforman la Unidad a saber: Constitucional, (PJ, MPV, CausaR, Avanzada Progresista); AD – ABP, UNT, Independientes y Concertación (Copei, Proyecto Venezuela).

En su entrevista, el diputado Cabello trata de separar unos diputados del resto, de hacer la diferencia. En realidad sí existen diferencias. Los Diputados de la Unidad somos distintos, expresamos las ideas de manera distinta, tenemos estilos distintos, pero es precisamente por ello que tenemos un orden interno. Stalin González, Miguel Pizarro, Edgar Zambrano son el reflejo, la representación de ese orden, sus palabras y propuestas son la ejecución de una política acordada en la Junta de Coordinación. Una cosa pueden ser las apreciaciones personales producto del ejercicio mismo de relacionarse, otra muy distinta tratar de separar un diputado de otros.

Igual sucede con el PSUV, sus diputados tienen diferentes estilos, formas y maneras, pero es imposible pensar que su posición política es distinta de la expresada por el diputado Pedro Carreño.

Que la AN sirva para no servir

Hacer un análisis del desempeño efectivo de la AN es revisar la forma de cómo funciona. Y es que las reglas y condiciones que rigen nuestro Parlamento parecieran que fueron diseñadas para que seamos inútiles a la Nación.

El reglamento interior y de debates es la mejor expresión de esta idea. Restringir el acceso a medios distintos a los oficiales, imponer un sistema de dominación de la primera minoría sobre el resto, ser un reglamento extremadamente presidencialista, son algunas de los elementos que desvirtúan en sí mismo al Parlamento.

Y es que quienes forman la junta directiva de la AN, son diputados en cargos circunstanciales. Durante su ejercicio siguen siendo Primus Inter Pares, no son más ni menos diputados que aquel que se sienta en la última fila, de hecho, su cargo es el producto de la manifestación de voluntad del resto de sus compañeros de cámara. Podrán llevar adelante una política, pero en ningún caso apelar al cumplimiento del reglamento interior y de debates es manifestación de ser justo, porque simplemente se parte de un esquema que en sí mismo es injusto y niega la posibilidad de parlamentar.

Otros elementos también se deben considerar, como es el tema de la correlación de fuerzas y de representación política. Se desvirtúa una asamblea cuando se pretende imponer la idea de que por ser más que otros, eres mayoría para todo. La AN no se conforma de mayorías sino de minorías, y allí está la primera minoría que es el PSUV.

La bancada de la MUD representa alrededor del 38% de la conformación de la cámara, y por simple razón de proporcionalidad deberíamos tener la 1ra vicepresidencia de la AN y esto no sucede. También el 40% de las presidencias y vicepresidencias de comisiones y esto tampoco sucede. Es decir, existe una deliberada intención de impedir que se ejecute la labor de control y debate propio de cualquier parlamento.

Por último, el tema de las asistencias a la AN. Es indudable que para hacer se debe estar. Pero la verdad es que la constante inasistencia de diputados a sesiones y comisiones, no es un hecho exclusivo de la oposición.

Y son distintas causas las que propician la no presencia. La primera es el modelo de convocatoria, se convoca con sólo 24 horas de antelación, las sesiones se disponen comenzar a las 10 am, pero regularmente arrancan con 2 a 3 horas de retraso, muchas veces se conoce la agenda con minutos de antelación.

Existe además un hecho económico: alrededor del 90% del sueldo de un diputado se va en trasladarse a Caracas, alojamiento y comidas durante los días que asisten a sesión. Al final quedan apenas recursos para mantener sus hogares, familias e hijos y esto para cualquier persona, no es precisamente un aliento para asistir.

Finalmente, el tema del modelaje, la propia junta directiva de la AN en muy pocas oportunidades se mantiene presente durante toda la sesión. Les invito a ver las horas finales de las sesiones para darse cuenta de que no están los tres miembros de la junta directiva presentes.

Es cierto que ser diputado es un responsabilidad superior para con el país y con aquellos que esperan ser representados y expresados en nuestras palabras, pero también es cierto que esta AN se diseñó para no servir.

Queda oportunidad

Para convertir al Parlamento en un verdadero centro de debate, para abrirlo a los medios de comunicación, para bajarle el tono a la palabra y convertir el discurso en soluciones, pero sin abandonar el propio hecho de la dinámica parlamentaria, y hacer de este poder público, un poder con fuerza para controlar, debatir y legislar.

Nos queda un año para estar presentes, para explicarle al país lo fundamental que es para la Democracia tener un Parlamento fuerte. Es posible, es necesario, es conveniente para la Paz de nuestra nación.