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El Kino y las Morochas en el sistema electoral venezolano

jueves 20 de noviembre de 2014, 10:00h
Por Johan Rodríguez Perozo.- Hacia la década de los treinta y hasta la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente del año 1946, los venezolanos elegían a los integrantes del poder público en elecciones de segundo grado. La reforma a la Ley Orgánica del Sufragio, promovida por Carlos Andrés Pérez a través de la COPRE el año 1989, definió una nueva etapa en la distribución del poder en el marco de las deliberaciones relacionadas con la Reforma del Estado.
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CUADRO DE CANDIDATURAS A DIPUTADO EN CCSPor Johan Rodríguez Perozo @johanperozo.Uno de los aspectos de mayor consideración, en materia de reformas continuadas del sistema electoral venezolano, ha sido el correspondiente a la forma de elección de los integrantes de los organismos colegiados de representación popular. Tales modificaciones, en distintos tiempos de la Ley que rige la materia, han afectado la integración de la Asamblea Nacional, los consejos legislativos regionales y las cámaras municipales. La manera de escoger la representación popular en estas instancias del poder público ha variado en múltiples ocasiones desde la primera vez en la cual los venezolanos ejercieron el derecho al voto popular, universal, directo y secreto. De esta manera se conformó el Congreso Nacional bicameral surgido de las elecciones realizadas el año 1947. Más adelante, a partir del año 1958, superado el período de la dictadura encabezada por Marcos Pérez Jiménez, el país recuperó el funcionamiento institucional y en consecuencia, las formas de elección antes señaladas.

Hacia la década de los treinta y hasta la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente del año 1946, los venezolanos elegían a los integrantes del poder público en elecciones de segundo grado. Entonces se hizo a través de circuitos uninominales y aplicando el conocido sistema electoral mayoritario, para elegir a los miembros de los Concejos Municipales. Una vez elegidos los munícipes, éstos hacían otro tanto con los diputados tanto del Congreso Nacional, como de las Asambleas Legislativas de los estados. Posteriormente, reunidos los miembros de estas instancias, designaban al Presidente de la República. El primer cambio cualitativo del sistema vino con la elección de los integrantes de estos organismos, mediante el sistema de representación proporcional. Este método, consagrado en la Constitución y las leyes derivadas del acto constituyente del año 1947, se mantuvo también a partir de la aprobación por el Congreso Nacional, de la Constitución del año 1961.

 

[La reforma a la Ley Orgánica del Sufragio, promovida por Carlos Andrés Pérez a través de la COPRE el año 1989, definió una nueva etapa en la distribución del poder en el marco de las deliberaciones relacionadas con la Reforma del Estado].

 

El principio de representación proporcional, sirvió de base para la aplicación del llamado método de listas cerradas y bloqueadas. Hasta el proceso electoral de 1973, los electores ejercieron el sufragio mediante el uso de tarjetas de colores, las cuales identificaban a los partidos en competencia. Las modificaciones del modo de votar llegaron antes que la forma de asignación de la representación popular. Es por ello que la base legal del sistema de votación ha sido modificado en diversas ocasiones, al ritmo de los cambios generados por este y otros aspectos relacionados con el tema. En el caso que nos ocupa, la reforma pionera del método de asignación de cargos se llevó a cabo en el marco de las elecciones municipales del año 1979. Para esa ocasión, la reforma consistió no sólo en separar las elecciones municipales de las presidenciales y de órganos legislativos sino además, para aplicar por primera vez el método de asignación de cargos mediante listas abiertas con representación proporcional, para la asignación de los integrantes de los Cabildos Municipales.

La reforma a la Ley Orgánica del Sufragio, promovida por Carlos Andrés Pérez a través de la COPRE el año 1989, definió una nueva etapa en la distribución del poder en el marco de las deliberaciones relacionadas con la Reforma del Estado. La reforma permitió la instauración del método de asignación de cargos para los cuerpos legislativos, conocido como el Sistema Mixto Alemán. Esta forma de resolución de asignación de cargos contempla la representación proporcional personalizada. La aplicación se hizo por primera vez, con motivo de la elección de parlamentarios, nacionales y regionales, en las elecciones del año 1993. El sistema en cuestión estableció la elección de los parlamentarios, de forma tal que la mitad de la representación de cada entidad federal fue elegida nominalmente a través de la figura de los circuitos y la otra mitad mediante listas presentadas por los partidos en competencia. Fue la primera ocasión en la cual se utilizó la figura de los circuitos electorales.

 

[Dos reformas posteriores a los eventos antes señalados, trajeron consigo diversas perversiones al sistema electoral. La primera es conocida como el Kino, aplicado por la agrupación MVR para la elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente y la segunda, originada en un artificio electoral atribuido al ex Gobernador Eduardo Lapi del estado Yaracuy, conocida como las morochas].

 

En apoyo a la reseña, traemos un facsímil publicado en uno de los medios de circulación nacional, en el marco de las elecciones parlamentarias del año 1998. El panfleto recoge los nombres de los candidatos y de los partidos postulantes, para optar a las curules parlamentarias en representación de Caracas, a través de los siete circuitos electorales establecidos por el organismo electoral para la ocasión. En dicha publicación resaltan algunos nombres ampliamente conocidos, muchos de los cuales se mantienen en la palestra política como protagonistas, como son los casos de Freddy Bernal, Nicolás Maduro, Aristóbulo Isturiz, Cilia Flores, Dinorah Figuera, Alfredo Ramos, Ramón López, oficialistas y opositores quienes hoy ocupan diversas posiciones. El más destacado, por supuesto, el actual Presidente de la República Nicolás Maduro, quien resultó elegido como diputado en esa oportunidad por el circuito número tres que integraba a las parroquias Coche y El Valle. Quien esto escribe, tuvo el honor de competir y resultar elegido para un segundo período en lo que sería el último Congreso Nacional, por el circuito número seis que integraba entonces las parroquias La Vega y El Paraíso. Hoy día la conformación del esquema electoral ha sufrido los embates de nuevas reformas no sólo a la Ley sino además, a la distribución y formación de los circuitos electorales.

Dos reformas posteriores a los eventos antes señalados, trajeron consigo diversas perversiones al sistema electoral. La primera es conocida como el Kino, aplicado por la agrupación MVR para la elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente y la segunda, originada en un artificio electoral atribuido al ex Gobernador Eduardo Lapi del estado Yaracuy, conocida como las morochas. En el caso de la primera, su aplicación condujo a uno de los exabruptos electorales más protuberantes hasta ahora conocidos. En franco desconocimiento del principio de la representación proporcional, se eligió a las personas a través del sistema mayoritario de listas abiertas. Cada elector votaba a  nivel regional, tantas veces como puestos habrían de ser cubiertos. A nivel nacional se elegía a 24 miembros del organismo, aunque el elector sólo podía hacerlo mediante una lista preferencial de 10 miembros, además de votar por una representación  indígena de tres candidatos.

La perversion del llamado Kino consistió en que el oficialismo, con una votación del 56% de los votos válidos, obtuvo 122 escaños que equivalía al 98% de los cargos a elegir en la regiones, en detrimento de la oposición quienes con el 44% de los votos, tan sólo obtuvieron 2 escaños, para un insignificante 2% de los puestos. Para los 24 puestos a nivel nacional, el oficialismo con el 66% de los votos, se llevó 20 puestos, lo cual representó el 84% de los escaños, mientras que la oposición de este segmento, sólo obtuvo 4 puestos, a pesar  del porcentaje en votos sufragados a su favor de 34%.

Más adelante, con el tema de las morochas, copiado de la maniobra Lapi como ha sido señalado, el oficialismo apoyado en una mayor capacidad de maniobra asociada a la movilización de los electores, arrolló en las elecciones parlamentarias del año 2005. La maniobra consiste en presentar a través de dos organizaciones distintas, pero asociadas en el hecho electoral, a candidatos distintos para circuitos y lista, de esta manera se impide el descuento de puestos obtenidos por candidatos ganadores de circuitos postulados simultáneamente en la lista. El control del parlamento por el oficialismo en esa ocasión, se vio favorecido además, por el llamado a la abstención por parte de los grupos políticos opositores al régimen.

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