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Por qué el chavismo tiene la tentación de poner a María Gabriela Chávez en la Presidencia

miércoles 10 de diciembre de 2014, 10:00h
Por Pedro Benítez.- Hoy el poder juega con una idea que más bien sabe a tentación: rescatar el apellido Chávez para reanimar le identidad chavista tan golpeada. La avenida Bolívar otra vez repleta de rojo. La emoción, la ilusión, el hechizo. La prestidigitación.
konzapata.........3.Por Pedro Benítez.- Héctor José Cámpora fue presidente de la Argentina por 49 días en 1973. Llegó a esa posición por voluntad del general Juan Domingo Perón. Odontólogo de profesión, Cámpora carecía por completo de talento político, como quedó en evidencia en su breve pero desastroso paso por el poder.  Era un personaje gris que no obstante tenía una sola “virtud”: su absoluta lealtad a Perón.

Sobre esa característica circulaba un chiste en Argentina:

"Perón se está afeitando y desde el baño le pregunta a Cámpora:

´Doctor Cámpora, ¿qué hora es?´.

´La que usted quiera, mi general´, le contesta Cámpora parado cerca de la puerta".

El chiste en realidad es más antiguo, y parece que su primera versión se originó en el entorno del dictador mexicano Porfirio Díaz hace más de cien años, y desde entonces casi cada país latinoamericano lo ha adaptado cambiando los protagonistas.

El caudillo fuerte pero desconfiado que en el trance inevitable de tener que entregar el poder elige entre el más obsecuente de sus colaboradores, si es que no se lo puede entregar a su familia. Ha sido una constante.

Perón eligió candidato de su movimiento a Cámpora creyendo que por ser el más tonto de su círculo le sería fiel incluso hasta más allá de la muerte. Hace dos años Chávez eligió a Maduro pensando exactamente lo mismo y, quizás, con la esperanza que la salud le diera otra oportunidad.

Perón y Chávez son los dos más destacados representantes latinoamericanos de ese estilo político que ha venido a denominarse populismo.

Y aunque entre sus dos biografías hay lógicamente grandes diferencias, no obstante hay una serie de curiosos paralelismos:

MARIA GABRIELA CHAVEZ 1Los dos fueron militares. Los dos fueron conspiradores.  Saltaron al conocimiento público por golpes de Estado.  De la carrera militar saltaron a la política exitosamente. Fueron presidentes muy carismáticos. Se postularon a un solo cargo en todas sus vidas: la Presidencia. Ganaron todas las elecciones en las que compitieron. Y cada uno hizo en los procesos comiciales uso sin escrúpulos de las ventajas del poder, aunque Chávez fue en eso más lejos que Perón.

Cada uno en su momento reformó la constitución de su respectivo país con el mismo objetivo: introducir la reelección presidencial. Subyugaron a todas las instituciones, en particular al poder judicial, cerraron medios de comunicación (Perón el diario La Prensa, Chávez RCTV). De hecho, en la práctica, Perón precedió a Chávez en lo de la hegemonía comunicacional.

Los dos fueron acusados de dictadores y aunque ganaban las elecciones no se podía decir que eran unos demócratas. Tanto Perón como Chávez fueron objeto de una tenaz oposición. Politizaron a las Fuerzas Armadas. Persiguieron a sus oponentes con la cárcel y el exilio.

Los dos fundaron movimientos políticos que por más nombres con que los hayan bautizado (en el caso argentino Justicialismo, FREJULI, en el venezolano MBR200, MVR y PSUV) se le identifican por el apellido de sus líderes: peronismo y chavismo.

Aunque Perón fue la mayor parte de su vida un confeso anticomunista (sin embargo coqueteó por un tiempo con los movimientos revolucionaros de izquierda), admirador de Mussolini y cercano al fascismo, y Chávez (se supone) todo lo contrario, era procomunista y admirador de Fidel Castro, los dos tuvieron conflictivas relaciones con los Estados Unidos.

Administraron muy mal la economía sus naciones y en los dos casos las consecuencias las cargaron sus herederos políticos.

Los dos fallecieron en el cargo.

Y cada uno escogió fatalmente (para sus países) a sus sucesores.

Incluso en las diferencias hay reveladoras e intrigantes similitudes:

Perón tuvo éxito en el golpe de Estado que llevó a él y a su logia al poder en 1943. Chávez fracasó en 1992.

En octubre de 1945, luego de una multitudinaria manifestación opositora que recorrió las calles del centro de Buenos Aires, una crisis militar obligó a Perón (que entonces era el vicepresidente, aunque ejercía de hecho el poder) a abandonar su cargo y sus camaradas de armas le enviaron a la isla Martín García en el estuario del Rio de la Plata. A los pocos días, en medio de una movilización obrera, y dominados por la indecisión sus adversarios permitieron su retorno al poder.

konzapata.........3.Perón fue derrocado por un golpe militar en 1955. En 1972 regresaba a su país luego de 17 años de exilio; por razones de una disposición legal introducida por el gobierno militar argentino de la época no se postuló para presidente, sino que indicó a sus seguidores votar a Héctor Cámpora que fue elegido. A las semanas de  su turbulenta, gestión Cámpora renunció y se convocaron nuevas elecciones que ganó Perón.

Pocos meses después fallecería. Envejecido y cansado, su quebrantada salud mantuvo paralizado a su gobierno por semanas antes de su deceso. Y mientras el país entero estaba pendiente del drama personal del presidente, se gestaba una brutal crisis económica que estalló con toda su fuerza luego de su muerte.

Su sucesora en el cargo fue su tercera esposa, una ex bailarina exótica que conoció en un cabaré de Panamá en 1955, y cuyos únicos méritos para ocupar la jefatura de Estado era el apellido de su marido y el haber estado a su lado en sus últimos años: María Estela Martínez de Perón. Su única experiencia política consistía en haber sido testigo de las intrigas que se tejieron alrededor del anciano líder.

Tanto Cámpora como María Estela fueron absolutos desastres en el gobierno.

Como se podrá observar, aunque el reparto y los acontecimientos son distintos, la esencia es igual: las consecuencias del personalismo político.

Perón y Chávez no querían gente capaz a su alrededor. Y cuando las tuvieron, las alejaron. Se rodearon de personajes, por encima de cualquier otra cosa,  incondicionales y útiles para sus propósitos, así no le aportaran nada al país.

Por eso no tenían mucho de donde escoger a la hora de buscar a un sucesor.

Hoy en Venezuela el chavismo juega con una idea que más bien sabe a tentación: rescatar el apellido para reanimar le identidad chavista hoy tan golpeada. La avenida Bolívar otra vez repleta de rojo. La emoción, la ilusión, el hechizo. La prestidigitación.

Ante la manifiesta incapacidad de Maduro, el masivo rechazo a su figura y la brutal crisis económica que amenaza con llevarse todo por delante, la candidata a que suena desde hace rato es María Gabriela Chávez.

No es una idea descabellada, después de todo por ahí anda dando vueltas la hija de Fujimori.

konzapata.........3.Al igual que la viuda de Perón, María Gabriela sólo tiene como mérito el apellido y el haber estado muy cerca del líder en la última etapa. Así como María Estela no tuvo absolutamente ninguna aptitud para las tareas de gobierno, la hija de Chávez tampoco las tiene. Eso es obvio. Pero desde el punto de vista de cierto chavismo, eso es lo de menos. Por eso es que el país lo tienen así. El asunto es aferrarse al poder.

Como lo ha demostrado la historia varias veces, hay liderazgos y corrientes políticas que son inmunes a la fuerza de los hechos y a la razón. El chavismo es un clarísimo ejemplo.

Chávez, consciente el 8 de diciembre de hace un año que dejar el poder en manos de un militar o de un familiar daría por válida las acusaciones de sus adversarios sobre la verdadera naturaleza de su proyecto, se inclinó por un candidato bien visto por los Castro y que, al igual que Cámpora, era una nulidad.

Pero le dio poder y relevancia a los militares y a la familia. Y esas son dos sombras que permanecen como parte de su legado sobre la cabeza de Maduro.

El chavismo desde un inicio se caracterizó por su nepotismo. La tradición la comenzó el sr. Hugo de los Reyes Chávez Barinas en noviembre de 1998, y de allá para acá hermanos, primos, tíos, cuñados y el yerno.

En ese aspecto, Chávez llegó más lejos que Perón. Probablemente porque éste no tuvo hijos. Y se asemeja más a los Gómez, los Trujillo, los Somoza y los Castro. Para el chavismo Venezuela es su patrimonio. Es la herencia que dejó el comandante, hoy a punto de perderse por la incapacidad de Maduro.

Maduro es el legado de Chávez. Pero no es el único legado.

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