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1968: Unas elecciones con final de fotografía pero sin crisis por los resultados

miércoles 04 de marzo de 2015, 10:10h
Por Miguel Varela. @varela_miguel.- Caldera ganó con una estrecha diferencia de 32.900 votos y después de 6 días de conteos minuciosos e incertidumbre, Gonzalo Barrios se adelantó al comunicado del Consejo Supremo Electoral y reconoció la derrota haciendo gala de su estatura y elegancia declarando: “Al gobierno más le vale una derrota cuestionada que una victoria discutida”.
13Por Miguel Varela. @varela_miguel.- La República vivió días clave: cuatro candidaturas bastante igualadas en probabilidades de ganar competían por la presidencia. El partido de gobierno se dividió de nuevo, aunque esta vez no se quedó sin su tarjeta, se quedó sin uno de sus más importantes líderes y fundadores, Luis Beltrán Prieto Figueroa, el maestro de Venezuela, quien también aspiraría. Desde otro frente se conformó una alianza entre el Uslarismo (FND), el Larrazabalismo (FDP) y URD, presentando una candidatura unitaria, la de Miguel Angel Burelli Rivas. Sonaba a batacazo esa alianza. Del lado de COPEI, Caldera siguió en su juego, paciencia y más paciencia, acechando la oportunidad que por fin llegó luego de la división adeca.

CALDERALa democracia estaba en efervescencia y 38 organizaciones políticas participaron en estas elecciones, la mayoría con las tarjetas pequeñas (26), es decir, para los cuerpos deliberantes ya que la grande era para elegir el presidente de la República. Para votar se entregaba al elector un paquete con las tarjetas de los partidos por los cuales podía votar. Se calculó en 50 el número de tarjetas que recibirían los electores, entre grandes y pequeñas para elegir. Esa efervescencia que mencionamos no sólo se tradujo en el número de organizaciones políticas, es que además fueron las elecciones que tuvieron el porcentaje de participación, 96,73%, más alto de la historia, hasta hoy en día. La amplitud fue tal, que hasta los comunistas (ilegalizados bajo la tarjeta del UPA) y el Perezjimenismo (Cruzada Cívica Nacionalista CCN) tuvieron sus tarjetas pequeñas para el Congreso. Estas positivas incidencias fueron acompañadas también por el lamentable incremento de las “campañas sucias” y de los episodios de violencia entre militantes y simpatizantes, algo que hasta la época eran apenas episodios aislados.

COPEI FASCISTALa división prietista fue clave en estas elecciones, sin ella, habría repetido Acción Democrática en el gobierno y Caldera sufrido la cuarta derrota en fila. Prieto se fue de AD alegando que le fue robada la convención nacional, donde dijo haber ganado la candidatura presidencial, triunfando en 16 de las 23 seccionales del partido. Junto al indio Paz Galarraga fundan el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y en la campaña deciden atacar fuertemente a AD declarando: “Los adecos no saben otra cosa que vivir del presupuesto”, “hay que mandarlos al INCE para que aprendan a producir con sus propias manos”, una estrategia quizás inconveniente, porque Prieto gozó de mucha simpatía en la militancia de base adeca y poco antes de estas declaraciones fue funcionario público y alto dirigente de ese partido. La candidatura de Prieto contó con el agrado y el apoyo de sectores de la VIOLENCIAizquierda del país, incluso se especuló que el PCV representado en la tarjeta del UPA (Unión Para Avanzar), al carecer de “tarjeta grande” para las presidencial, enviaría sus votos a Prieto de manera indirecta. Figuras como Raúl Ramos Giménez (PRIN) y José Vicente Rangel participaban en las listas de candidatos al congreso que iban en alianza con el MEP.

COPEI VS ADLa candidatura de Miguel Burelli Rivas se vendió como una alternativa al “continuismo de AD y el totalitarismo de Copei”. En ella participaron el FDP de Larrazábal, el FND de Uslar y URD de Jóvito Villalba. La suma de todos estos factores hizo pensar que este polo estaba encaminado a la victoria y en su publicidad aseguraron que millón y medio de venezolanos respaldaban su programa de gobierno. Incluso apelaron a la figura del ex presidente Eleazar López Contreras, quien manifestó públicamente su apoyo a Burelli como gancho para alcanzar la victoria. Tanto Burelli como Prieto hicieron gala de su numerosa familia para golpear la cuestionada y “sospechosa” soltería de Gonzalo Barrios.

FAMILIA PRIETO - BURELLIEn AD, la situación pintó mal desde un principio, se fue el negro Prieto, con el indio Paz Galarraga luego de la polémica designación de Gonzalo Barrios como candidato presidencial. Tan mal estuvo la cosa, que Betancourt acudió al rescate, luego de retirarse de la política al culminar su mandato en el año 64. De costumbres refinadas, Barrios distó de la tradición adeca de Juan Bimba, de hecho, no apareció en ninguna pieza publicitaria la popular caricaturización. Ante el fuerte impacto de la división, AD se enfoca en los independientes y en posicionar a Barrios como un candidato confiable. Los adecos apostaron por explotar la fama de intelectual del candidato e incursionó en la TV con el programa “Yo quisiera saber Dr. Barrios” transmitido semanalmente por Venevisión.

PRIETO AL BATE1En Copei esperaban por fin la ansiada consagración. Todo apuntaba a que eran los mejor posicionados y de hecho todos los candidatos atacaron fuertemente a Caldera. Anuncios de “grupos independientes” asociaban a Caldera y a Copei con el franquismo y el fascismo con frecuencia, además de una campaña de miedo que vinculaba políticas económicas de los socialcristianos de Chile con su posible aplicación en Venezuela. El punto más polémico de la campaña de Caldera fue el evidente pacto con la Cadena Capriles, en el cual cedió puestos en sus planchas a senadores y diputados a figuras vinculadas a ese grupo económico. Otra polémica alrededor de la campaña de Caldera estuvo asociada con una pieza publicitaria donde aparecía una mujer que aparentemente representaba la mujer venezolana, utilizando la misma foto de una publicidad de cosméticos en Alemania, siendo incluso mofado el episodio por Pedro León Zapata. Los copeyanos con el slogan “¡El cambio va!”, emprendieron una fuerte campaña, vendiendo a Caldera como “el único que te conviene”.

PEREZ JIMENEZLa historia de estas elecciones terminó con un final impensable (aunque sí deseable y necesario) para la Venezuela de hoy, Caldera ganó con una estrecha diferencia de 32.900 votos y después de 6 días de conteos minuciosos e incertidumbre Gonzalo Barrios se adelantó al comunicado del Consejo Supremo Electoral y reconoció la derrota haciendo gala de su estatura y elegancia declarando: “Al gobierno más le vale una derrota cuestionada que una victoria discutida”. Cosas de hombres de Estado que dirigieron(o casi) nuestro país, bastante lejos del triste manejo dado a un episodio similar en abril de 2013, aunque me atrevo a decir que Barrios se equivocó en un su verbo mas no en la acción: debió decir “Al PAÍS más le vale una derrota cuestionada que una victoria discutida”.

PRIETO COMUNISTA  WOTEN VERDEN

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