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Lea la lista de los responsables de los 60 mil millones de dólares que se ha tragado la emergencia eléctrica

lunes 28 de diciembre de 2015, 06:13h
Por Oscar Medina @oscarmedina1.-El estimado se refleja en el libro El gran saqueo, de Carlos Tablante y Marcos Tarre, en el que se intenta explicar “quiénes y cómo se robaron el dinero de los venezolanos”. Estos años de revolución no pueden exhibir ningún logro en materia de generación de energía, pero sí unos cuantos éxitos en generar fortunas súbitas.
Por Oscar Medina @oscarmedina1.-Más de 60 mil millones de dólares. En eso hay que pensar cada vez que se produce un apagón, cada vez que una urbanización o media ciudad se queda a oscuras. Eso es lo que se estima que ha costado la “emergencia eléctrica” que decretó Hugo Chávez entre 2009 y 2010 y que todavía persiste para beneficio de unos pocos. Más de 60 mil millones de dólares y el problema es cada vez peor. No se trata de iguanas, ni de golondrinas, ni papagayos enredados en los cables: se trata de corrupción.

 

El empresario Roberto Rincón es otro de los mencionados. Rincón –amigo del ex director de Inteligencia Militar, Hugo Carvajal- es noticia en estos momentos

El cálculo es del ingeniero eléctrico y experto en el tema, José Aguilar y es citado en el recién editado libro El gran saqueo, de Carlos Tablante y Marcos Tarre. Unas cuantas empresas, ex funcionarios del gobierno y hábiles operadores han hecho grandes negocios bajo el marco permisivo de la “emergencia” cuyos resultados están a la vista: tal como dice Tablante en este libro la obra eléctrica construida e instalada a lo largo de 40 años de los gobiernos anteriores al de Chávez es “la que aun genera la energía que consume en Venezuela”.

¿Y qué pasó entonces con ese montón de dinero? ¿Qué se hizo? ¿A dónde fue a parar? En El gran saqueo tratan de explicar a manos de quienes fue a parar al menos una parte. Derwick Associates, que se sepa, es la firma campeona en materia de contratos recibidos: “obtuvo alrededor de 2.200 millones de dólares”.

“Derwick Associates fue escogida a dedo para beneficiarse de los contratos de la emergencia eléctrica”, dice el libro recordando la reveladora investigación que sobre este caso hiciera el periodista César Batiz. Y el dedo –señala Tablante- fue el de Rafael Ramírez. La historia de esta compañía que no acreditaba experiencia alguna en el sector energético contiene señalamientos sobre ventas de turbinas generadoras de segunda y tercera mano, sobreprecios y fraude en sus tratos con Corpoelec, CVG, Pdvsa y Sidor. El libro menciona la filtración de 14 mil archivos de pruebas suministradas por un ex empleado de ProEnergy, una empresa subcontratada por Derwick para hacerse cargo de sus compromisos con la Nación. Y se recuerda, además, la supuesta participación del ex viceministro de Energía Eléctrica, Nervis Villalobos; y del ex presidente de la Electricidad de Caracas, Javier Alvarado, “como intermediarios y receptores de sobornos a cambio de contratos eléctricos de Corpoelec y Pdvsa” que salieron a relucir en medio de un caso legal contra Derwick en Nueva York.

El empresario Roberto Rincón es otro de los mencionados. Rincón –amigo del ex director de Inteligencia Militar, Hugo Carvajal- es noticia en estos momentos: fue arrestado el 16 de diciembre en Estados Unidos y se le acusa de lavado de dinero y recibir sobornos por parte de compañías estadounidenses en una trama vinculada a negocios con Pdvsa.

Ovarb Industrial LLC y Tradequip, dos de las empresas propiedad de Rincón, entre 2008 y 2014 “lograron contratos por más de 500 millones de dólares en obras eléctricas”. Y nuevamente asoma el dedo de Ramírez.

La tragedia del sector eléctrico también queda retratada en El gran saqueo con el estado de las grandes promesas incumplidas. La Central Hidroeléctrica Fabricio Ojeda (La Vueltosa), por ejemplo: sus obras arrancaron en 2004 y debió estar plenamente operativa tres años después. Al día de hoy eso no ha sucedido y podrían haberse perdido ya –tan solo por la demora- alrededor de 585 millones de dólares. El proyecto hidroeléctrico Manuel Piar (Tocoma) es otro: “Se ofreció para 2007 con una inversión de 2 mil 366 millones de dólares. Tras ocho años de retraso, la inconclusa obra ha recibido más de ocho mil millones de dólares. Se trata de la más costosa de todas las centrales venezolanas”.

 

¿Quiénes deberían rendir cuentas al país sobre todo esto? Tablante lo apunta: “…los responsables gubernamentales de la desastrosa gestión de la denominada emergencia eléctrica, empezando por el Estado Mayor Eléctrico, integrado por Rafael Ramírez, Alí Rodríguez Araque, Elías Jaua, Rodolfo Sanz y Jorge Giordani, por el ministro de Energía Eléctrica Jesse Chacón y sus antecesores: Ángel Rodríguez, Héctor Navarro y los viceministros Nervis Villalobos, Javier Alvarado Ochoa, María Gabriela González Urbaneja y Argenis Chávez Frías, este último también en calidad de presidente de Corpoelec”.

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