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Informe Especial: El negocio minero del que todos quieren participar

lunes 28 de marzo de 2016, 09:55h
Por Redacción @KonZapata.- Sólo la explotación de oro del llamado Arco Minero, calculado en 7.000 toneladas, “puede dejar al país un saldo en divisas de 285.000 millones de dólares en promedio, ya que cada tonelada posee 35.000 onzas y está cotizada en 35 millones de dólares”, aseguraba hace tres semanas un reporte de la agencia AVN. Se trata de la renovada gran apuesta del Gobierno venezolano, convencido de que esta actividad puede colocarse al nivel del petróleo en cuanto a generación de divisas para la nación.  
Minería-informalPor Redacción @KonZapata.- Dado el desplome de los precios petroleros el tema ha cobrado preponderancia en la agenda oficial y ha sido motivo de giras internacionales para tratar de atraer capitales al país. Eulogio Del Pino, durante sus viajes por Canadá y China, ha asegurado que “el Estado brinda la mayor seguridad y demuestra el respeto a esas inversiones que se harán en los próximos meses en todo el sector minero (…) Les damos la bienvenida a las empresas capaces de desarrollar responsablemente nuestros recursos y hacer una contribución positiva a nuestro país”.

La seguridad y el respeto a las inversiones son temas clave tomando en cuenta el errático historial de Venezuela en materia minera a lo largo de la gestión del chavismo en el poder, años durante los cuales ha sido recurrente el desconocimiento de los compromisos adquiridos para luego verle la cara a los antiguos socios en tribunales internacionales.  Aunque, como aseguró el gerente de una compañía de servicios ligada al sector, los negocios que están en juego son tan apetecibles que las empresas se arriesgan, tal como ocurre con las petroleras. “Los montos involucrados hacen que valga la pena”.  Además, argumenta, hay que ver los términos concretos de los acuerdos que se están firmando y las condiciones que se ofrecen.

Según la fuente, el Gobierno actualmente está en desventaja y necesita apoyo financiero. El decreto, publicado en la Gaceta Oficial 40.855, que da lugar a la “Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco” es una muestra de esto. Ofrece financiamiento a las empresas, un régimen aduanero especial y exoneraciones tributarias, además de abrir nuevos espacios para la venta de los minerales extraídos.  Argumenta que el Gobierno está garantizando celeridad en los procesos, por lo que las empresas podrán ver resultados en el corto plazo. “Hay condiciones interesantes que atraen en esta coyuntura”.   

En paralelo, el Gobierno anunció la Zona Militar Especial de Protección Minera, algo que le dará ciertas garantías operativas a las empresas dada la precariedad en materia de seguridad que hay en el lugar. “Una señal de que todas las fuerzas apuntarán en la misma dirección”.

El potencial del Arco Minero Orinoco incluye también alrededor de 3.000 millones de quilates de diamantes y una reserva probable de 14.678 millones de toneladas de hierro. Se espera que en un año estén certificadas todas las reservas de oro, coltán, hierro, diamante y cobre. La fuente apunta que, “a pesar de lo que ha ocurrido en el pasado, muchos no quieren quedarse fuera. Son muchas oportunidades de negocio”.

¿Borrón? y cuenta nueva

El caso de Gold Reserve Inc. es una referencia de lo que implica pactar con el Gobierno venezolano. Sus cuentas fueron golpeadas por la decisión oficial de revocarle en 2008 los permisos de operación en la mina Brisas, en el estado Bolívar. De hecho, en 2015 la pequeña minera canadiense se había quedado sin actividad productiva y tenía las cuentas en rojo.

mineros“La Compañía no tiene ninguna producción comercial y, como consecuencia, continúa experimentando pérdidas de operaciones”, reportó en sus estados financieros consolidados de septiembre de 2015. Se financiaba a través de la emisión de acciones ordinarias, otras participaciones en valores y deuda; pero su situación operativa implicaba dificultades que, sumadas al entorno, podían complicar sus opciones de financiamiento.

Todo en sus finanzas indicaba que estaba a la espera de que culminaran los procesos relacionados con el juicio arbitral que emprendió y ganó contra Venezuela ante el Ciadi, porque de allí obtendría alrededor de 760 millones de dólares.  El objetivo era cobrar ese dinero.

En febrero pasado se hizo público el acuerdo que alcanzó con Venezuela, un pacto altamente beneficioso para la empresa, ya que no sólo le permitiría alcanzar la meta de hacerse con la compensación ganada en la instancia del Ciadi sino que además la pondría de vuelta en la explotación de la mina Brisas, pero esta vez en asociación con el Gobierno de Nicolás Maduro. Un respiro tras siete años de agonía después de haber invertido alrededor de 300 millones de dólares en ese proyecto sin atisbo de compensación por parte de Venezuela.

Para acometer esta nueva tarea, la canadiense ya tomó sus previsiones. Gold Reserve Inc. adelantó en la Bolsa de Toronto una colocación privada para levantar recursos “para los propósitos generales de capital de trabajo”. Se trata de una emisión de 9,5 millones de acciones ordinarias clase A, a 4 dólares por acción, lo que implica unos 38 millones de dólares. Otro movimiento de interés para unas acciones que se mantenían estáticas hasta su gran salto poco antes de que se formalizara el acuerdo con el Gobierno venezolano.

Esta nueva operación se anunció pocos días después de que los directivos de Gold Reserve recorrieran la feria canadiense de la minería, la reunión anual de Prospectors and Developers Association of Canada, llevando de la mano a Eulogio Del Pino, ministro de Petróleo y Minería, y Nelson Merentes, presidente del Banco Central de Venezuela.

Uno de los puntos clave de la agenda era avanzar en la certificación de las reservas del Arco Minero.  Allí se sostuvieron reuniones con fondos y bancas de inversión en “busca de desarrollo sustentable”, según informó el BCV. La otra cara de este proceso era la búsqueda de recursos, ya que es esta operación con Gold Reserve Inc. la que le sirve de aval al Gobierno para levantar financiamiento.

El pacto con la minera canadiense implica que Venezuela le cancelará el monto de la indemnización, los intereses acumulados por esta causa, más otro pago, sin precisar, por los datos técnicos que la empresa levantó sobre la mina mientras estuvo operándola (desde 1992 a 2008).  El Gobierno (55%) y Gold Reserve (45%) manejarán en una empresa mixta esta información estratégica, y deberán articular la fase de ingeniería y logística del proyecto.

Otra vez Las Cristinas

Pero Gold Reserve Inc. no manejará solamente Brisas, ahora también tendrá en sus manos la aledaña mina Las Cristinas. El Proyecto conjunto Brisas-Las Cristinas será la mayor mina de oro en América del Sur y una de las más grandes del mundo, según han dicho los voceros oficiales y la misma minera.

Estimaciones hechas cuando Hugo Chávez tuvo en sus manos la posibilidad de dar un giro a la política minera, indicaban que los yacimientos de Las Cristinas y Brisas tenían la capacidad para aportar 19,64 toneladas métricas de oro no refinado al año. Pero en 2011 Chávez mantuvo su visión estatista y alargó así el historial de socios de Las Cristinas que pasaron de las palmadas en el hombro, los apretones de manos y las firmas de acuerdos al despojo y los señalamientos oficiales. Placer Dome, Vannessa Ventures, Crystallex y Citic son los nombres de las empresas que han circulado  por el proyecto sin que efectivamente la mina haya rendido los beneficios esperados a la nación.

mineros1Aun cuando Crystallex International Corp. era oficialmente la operadora de la mina, en 2009 el Gobierno venezolano constituyó una empresa mixta con Rusoro Mining Ltd., Venrus, para que se ocupara de Las Cristinas y de Brisas, una vez que Gold Reserve había quedado fuera. En 2011 le quitó formalmente a Crystallex el contrato que le permitía operar Las Cristinas y comenzó otro largo conflicto arbitral ante el Ciadi por el reclamo a Venezuela de 3,16 millardos de dólares, que aún persiste.

El principal activo de Crystallex es esta reclamación internacional y se encuentra a la espera de la sentencia definitiva del tribunal arbitral. De allí que no es de extrañar que haya reaccionado ante el nuevo pacto suscrito por Venezuela con Gold Reserve, ya que el acuerdo contempla una empresa conjunta para explotar la mina Las Cristinas, que es el objeto de la reclamación de arbitraje que la propia Crystallex mantiene. Aclaró, “para evitar cualquier duda”, que no ha participado en las negociaciones entre Gold Reserve y Venezuela, o en otras negociaciones con Venezuela con respecto a su reclamo, y no recibirá ningún beneficio en el marco del acuerdo alcanzado con Gold Reserve. Argumenta que su caso sigue firme dada la expropiación ilegal de su inversión en Las Cristinas, de conformidad con el Acuerdo entre el Gobierno de Canadá y el Gobierno de la República de Venezuela para la Promoción y Protección de Inversiones.

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