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La verdadera historia de la Lista Tascón: el CNE y el gobierno fueron cómplices

martes 03 de mayo de 2016, 14:00h
Por Oscar Medina @oscarmedina1.- Primero se concibió como una herramienta electoral para encarar con ventaja el referendo revocatorio de 2004: se llamaba Batalla de Santa Inés, tenía la data del REP cruzada con las listas de firmantes y de beneficiarios de las misiones. Y solo el CNE capitaneado por Jorge Rodríguez y Francisco Carrasquero pudo entregar esa información al comando de Chávez.
Hugo Chávez Hugo Chávez

Por Oscar Medina @oscarmedina1.- Tres millones de firmas fueron entregadas al Consejo Nacional Electoral el 20 de agosto de 2003: se trataba de 3 millones de venezolanos que solicitaban la activación de un referendo revocatorio en contra del entonces presidente Hugo Chávez. El comandante corría el riesgo de salir del poder de una manera deshonrosa. Y lo sabía. También lo sabía Fidel Castro quien, según contó el mismo Chávez, le sugirió la idea de conquistar la voluntad del pueblo creando el sistema de misiones. Pero necesitaba ganar tiempo.

La nueva directiva del CNE –Jorge Rodríguez, Oscar Battaglini, Solbella Mejías, Ezequiel Zamora y Francisco Carrasquero- se lo dio: la solicitud fue declarada inadmisible. En septiembre de ese mismo año, el CNE formuló las normas que regulaban estos procesos, pero un nuevo operativo para recoger firmas organizado por la organización civil Súmate, permitió recoger la manifestación de 3 millones 467 mil venezolanos que insistían en jugarse la carta del revocatorio. Y otra vez los rectores electorales intentaron cerrar la puerta con la historia de las llamadas “firmas planas”: había que ratificar más de 800 mil firmas.

En medio de aquella pugna –con manifestaciones callejeras y represión- se dio a conocer la existencia del sitio web del diputado Luis Tascón en el que se ponían a disposición de quien quisiera los nombres y datos de los venezolanos que habían suscrito la solicitud de referendo. Ahí nació la oprobiosa fama de la “Lista Tascón” con su historial de segregación y violaciones a los derechos de los venezolanos. Finalmente, el 15 de agosto de 2004 se hizo el revocatorio que dio como ganador a Chávez con poco más de 59% de los votos.

Para la oposición significó un duro golpe que costó digerir en medio de acusaciones de fraude que no llegaron a nada (el Centro Carter y los observadores de la OEA avalaron la “limpieza” del proceso). Y el proyecto de gobierno chavista siguió su curso contando ahora con el arma bautizada con el nombre del diputado Tascón.

En realidad la lista Tascón primero fue otra cosa: se trataba de un paquete informático llamado Batalla de Santa Inés Versión 1.10 el cual contenía el Maisanta, un programa ejecutable que se instalaba en cualquier computador sin necesidad de conexión a Internet.

En mayo de 2005 una fuente proporcionó a la sección Expediente del diario El Universal la información sobre el Batalla de Santa Inés Versión 1.10. “La lista madre”, fue el título del trabajo que publiqué el 8 de mayo de ese año con la revelación de que la base de datos del CNE estaba en poder del oficialismo y había sido utilizada no solo para despedir a funcionarios públicos sino como herramienta privilegiada para la estrategia de cara al referendo revocatorio. Esa fue su idea inicial: el paquete fue instalado en miles de computadoras portátiles que Pdvsa asignó a las Unidades de Batalla Electoral. Y esas miles de máquinas se distribuyeron por todo el país y se utilizaron a las puertas de numerosos centros de votación en los que, con solo obtener el número de cédula de los votantes, el chavismo podía saber casi de inmediato cuántos y quiénes eran los firmantes en la cola.

La data que se ejecutaba con el Maisanta contenía la base del CNE, cruzada con la lista de firmantes y la de personas inscritas en las misiones del gobierno: nombres, números de cédula, direcciones personales, centros de votación y –en algunos casos- hasta los teléfonos. Todo disponible en segundos, sin necesidad de estar en línea. Pero además ofrecía otra prestación muy útil: agrupaba a los “patriotas” (quienes no firmaron contra Chávez y quienes firmaron contra diputados de la oposición) de cada centro electoral apenas con un simple click.

En un archivo del paquete se podía leer que este “sistema de uso libre” estaba alimentado con el Registro Electoral Permanente actualizado hasta marzo de 2004: es decir, de 12 millones 394 mil 109 personas. ¿Y quién pudo haber entregado esto a los soldados electorales del chavismo? El CNE de Rodríguez y Carrasquero, tal como lo ha ratificado esta semana el diputado Ismael García (cuyo nombre también se ha asociado al de los presuntos implicados). ¿Y de dónde obtuvieron los listados de las misiones? Del gobierno, claro está.

Luis Tascón Luis Tascón

También se explicaba que el programa permitía “conocer ampliamente el panorama electoral en forma regional, partiendo desde estado, municipio, parroquia y centro de votación”. Y daba las señas para obtener copias y capacitación a los miembros de las UBE, con los teléfonos de contacto de “Desirée” y Francisco Marín.

Marín contestó al teléfono en 2005 y dio una breve explicación: “Eso se hizo en el Comando Maisanta”.

Otro elemento confirma que el programa Maisanta fue previo a la lista Tascón o que en realidad formó parte de un proyecto conjunto: las futuras versiones del programa se ofrecerían y cargarían en la dirección web luistascon.com.

De manera que la lista del hoy fallecido diputado no nació de una “inspiración” individual: el CNE la coordinó con el comando de campaña de Hugo Chávez. Fue un trabajo en equipo, autorizado por la cúpula del gobierno. Tascón fue cómplice y ejecutor de su uso más oprobioso, ciertamente. Pero no estuvo solo: contó con los recursos económicos y técnicos del gobierno. Y el Maisanta siguió creciendo y circulando con tanta libertad que los buhoneros llegaron a venderlo con total desparpajo en el propio centro de Caracas.

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