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Marea Socialista coincide con la Oposición que el Revocatorio se consigue con presión de calle

lunes 18 de julio de 2016, 18:06h
Por Alejandro Ramírez Morón @aleramirezve.- Nicmer Evans coincide con voceros de la Oposición en que la salida a la crisis es el Revocatorio, y señala que este no será posible si no hay presión de calle. ¿Y esto se traduce en violencia? Evans señala: ‘Ir en contra de la Carta Magna, puede desatar eso y más, por lo cual lo conveniente es escuchar a los electores y efectuar el Revocatorio’.
Por Alejandro Ramírez Morón @aleramirezve.- “El Referéndum Revocatorio está previsto en la Constitución como un derecho de la sociedad venezolana, el cual puede ser válidamente ejercido cuando el Presidente de la República haya cumplido la mitad o más del período de gestión, y que el número de electores que lo impulsen no sea menor del 20% en la circunscripción de la República. Esas y sólo esas son las condiciones constitucionalmente exigidas para que el Referéndum pueda llevarse a cabo. Obsérvese que el ejercicio de este derecho no es patrimonio de un nombre personal, ni de una asociación política. Es pura y simplemente un derecho ciudadano”, se lee en el documento que introdujo esta mañana, Marea Socialista, ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Nicmer Evans. Nicmer Evans.

Toma y daca. Lo que la mayoría de los analistas serios, han definido como un “juego trancado”, no es sino el estéril pugilato entre la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y los factores de poder enquistados en las entrañas del máximo órgano electoral. Para la Oposición es de vida o muerte que el Revocatorio tenga lugar en 2016. De realizarse en 2017, asumiría el Vicepresidente, y tendría que culminar el período hasta 2019.

Aplicada la extremaunción a Hugo Chávez, comenzó el quebradero de cabeza. Efecto dominó. Desbandada. Si bien Maduro asciende a la presidencia, su victoria no capitaliza ni siquiera 1,5% por encima de Henrique Capriles. Analistas avezados sentenciaron: La cosa es ahora una pelea entre iguales.

¿Hay margen para que el Vicepresidente culmine el período hasta 2019? Podría ser muy tarde, para entonces. La crisis venezolana es “terminal”, como bien ha dicho el diputado Ismael García (MUD). La aplastante victoria del pasado 6D, en las Elecciones Parlamentarias, no es sino guerra ganada de la MUD, cabalgando sobre la pingüe popularidad de Nicolás Maduro, que ya a finales de 2014, rondaba el 20%.

A las 11:00am de hoy, Marea Socialista convocó una conferencia de prensa, en el Hotel President, de Plaza Venezuela. Apéndice del chavismo, una isla que se ha desprendido de la argamasa roja rojita, no quiso plantar cara a los micrófonos en solitario, toda vez que su sede no tiene un mes de haber sido allanada.

“Amedrentamiento del CICPC”, deslizó Nicmer Evans, cabeza visible del citado movimiento, en exclusiva a KonZapata. Ergo, una artillaría de voltaje dispar, se vio en el podio de prensa: Ana Elisa Osorio (ex ministra de Ambiente de Hugo Chávez), Héctor Navarro (ex ministro de Educación, y feroz crítico ante la crisis eléctrica).

Vector de disidencia, que ha venido disparando salva mediática, en torno al Arco Minero -donde Maduro otorga concesiones a multinacionales, como Gold Reserve-, Marea Socialista y compañía han puesto la mira en la silla caliente. Nicmer Evans admite que persiguen llegar a Miraflores, si bien no se trata tampoco de que haya candidatos presidenciales a esta hora, ni mucho menos.

Ana Elisa Osorio confecciona un análisis técnico de las irregularidades en el Arco Minero (uso de químicos altamente tóxicos, verbigracia), para ilustrar lo que se le antoja un mal gobierno, en términos generales. Enflaquece el gesto cuando se le consulta si este tinglado podría eventualmente tirar lazos con la MUD (no, que no, jamás), pero afirma sin remilgos que la crisis actual es gravísima, que urge salir de Maduro, y que su voto no será precisamente el obstáculo.

Héctor Navarro hace lo propio. Poniendo en claro que el documento presentado hoy ante las autoridades electorales no es sino un exhorto a respetar la Constitución, el derecho de los electores a convocar el RR, deja abierta la pregunta sobre su sufragio, pero pinta las cosas así: Maduro bien puede ser revocado, bien puede reafirmar su mandato. Una cosa u otra, para él, estaría bien; lo que importa para Navarro es que haya RR. Su punto de honor es el respeto a la Carta Magna.

Evans -la política es el arte de lo posible- confecciona una declaración que parece emitida por el diputado Freddy Guevara (MUD), presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional (AN): ‘No habrá Revocatorio si no hay presión de calle’. Eso mismo ha dicho Guevara, y es lo que ha dicho el gobernador Henrique Capriles Radonski, promotor del RR.

¿Presión en la calle significa violencia? Evans ataja el latigazo de adrenalina que la palabra propina, y lanza un juramento: ‘Ir en contra de la Carta Magna, puede desatar eso y más, por lo cual lo conveniente es escuchar a los electores, y efectuar el Revocatorio’. ¿Cuándo? ‘Este año’. ¿Cómo votaría? ‘En contra de Maduro’. Pero eso lo dice a título personal. La rueda de prensa -que mientras tanto sigue como si tal cosa- es harina de otro saco.

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