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¿Dónde está el dinero que cobraron por el secuestro de William Niehous?

lunes 08 de agosto de 2016, 16:30h
Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Este año se cumplen 40 años del secuestro de William Niehous y del asesinato de Jorge Rodríguez, uno de los acusados por el hecho. De los dos hijos de Rodríguez conocemos bastante. ¿Pero cómo afectó a los tres hijos de William Niehous vivir más tres años y medio sin saber si su padre estaba vivo o muerto? Y, siguiendo en el terreno de las dudas, ¿Quiénes se quedaron con los 20 millones de dólares que pagó la empresa Owens Illinois para liberar al empresario? Sobre eso nadie dice ni pío.
Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- El 27 de febrero de 1976,  siete hombres fuertemente armados tocaron la puerta de la quinta “Betchirro”, en Prados del Este, y con pañuelos empapados en éter adormecieron a William Niehous, a su esposa Donna y a la empleada del servicio doméstico. Luego arrastraron al empresario fuera de su casa y lo mantuvieron secuestrado por tres años y medio. Toda la escena ocurrió en presencia de sus  hijos, Craig, Mark y David, quienes con su mamá se fueron de Venezuela al día siguiente del secuestro sin saber si dejaban a su  padre vivo o muerto. Y con esa terrible incertidumbre estuvieron durante más de tres años y medio.

William-Niehous-teaser William Niehous (2011).

El caso se resolvió gracias a que uno de los involucrados, Iván Padilla Bravo, denunció a sus compañeros de “lucha” -casi todos militantes del Grupo Comando  Revolucionario, el brazo armado de la Liga Socialista-, como lo reveló a Noticias24 otro de los participantes en el hecho, David Nieves, quien logró salir de la cárcel en 1978 gracias a que ganó una diputación ese año y los gobernantes de entonces respetaban la voluntad popular. Nieves fue Cónsul en Vigo, desde donde declaró “el secuestro a ese industrial norteamericano fue un auténtico horror político y la peor acción militar de la izquierda en la historia venezolana”. Aseguró que debieron soltar al norteamericano tras aparecer en los medios de comunicación los tres anuncios que pasó la Owens Illinois como parte del acuerdo de liberación. “Pero la policía cometió un error al asesinar a Jorge Rodríguez (padre) e incluso hubo quienes querían en venganza ajusticiar a Niehous”.

Lo cierto es que pasearse por toda esta historia permite inferir que, desde sus raíces, los radicales de la izquierda venezolana que hoy gobiernan eran expertos, como hasta el sol de hoy, en equivocarse y seguir como si nada.

Carlos Lanz, uno de los involucrados, escribió el libro “El Caso Niehous y la Corrupción Administrativa” mientras estuvo detenido por el hecho en el Cuartel San Carlos. Allí, según Lanz, el plagio obedeció a que Niehous sería enjuiciado por “injerencia en los asuntos internos del país y por actuar en complicidad con el Gobierno”. Entre los implicados, Lanz mencionó a Fernando Soto Rojas (quien llegó a ser Presidente de la Asamblea Nacional) y se escapó a Francia; José Aquino, asesinado en el sitio donde consiguieron a Niehous; Mirelis Pérez Marcano (encargada de cuidar al norteamericano, quien luego ocupó una curul por el PSUV); Salomón Mesa; Fortunato Herrera; Iván Padilla Bravo (también con un alto cargo en el gobierno de Hugo Chávez); más David Nieves -fue Cónsul en Vigo- y Jorge Rodríguez, quien murió cinco meses después del secuestro como consecuencia de los golpes recibidos durante el interrogatorio en la DISIP. Pero ocurre que un periodista de la izquierda uruguaya, Fabio Solano, describe en una nota que titula “El Secuestro de un Gringo” que la información que manejaba la izquierda era que Niehous era un agente de la CIA porque había trabajado en Chile durante el mismo tiempo en que el embajador de EE.UU., Harry Slaudeman, durante el golpe contra Allende. “Lo único inexplicable, -dice el periodista-, era que siendo el presidente de la Owens un hombre dedicado a esas incursiones, no tuviera una protección acorde con tales actividades... Y luego suelta que “Lo malo de la aparición del gringo, es que si jurungan mucho el caso, si el Niehous se pone a hablar, puede que salgan a relucir algunas cosas, como los 20 millones que se pagaron en el exterior...”.

William Niehous, William Niehous (1979)

Veinte millones de dólares que en 1976 era una fortuna tanto o más grande que el día de hoy. Veinte millones pagados por la Owens Illinois quién sabe a quién, dinero cuyo destino ha permanecido más tiempo en secreto que el secuestro del propio William Niehous. 

De los tres hijos de Niehous, uno falleció y otros dos viven casados y con hijos en Estados Unidos. Nunca supimos nada de ellos. Cómo los afectó semejante crimen o si se pasaron media vida justificando cualquiera equivocación o conducta tiránica por todo lo que sufrieron debido a la desaparición de su padre, un hombre tan víctima como Jorge Rodríguez. O como Adriana Urquiola y su bebé. O Geraldine Moreno. O cualquiera de los miles de venezolanos que son torturados a diario de tantas diversas maneras, más sofisticadas y crueles que aquella que dejó sin vida a uno de los secuestradores de William Niehous. Discursos de Jorge y Delcy Rodríguez incluidos.

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