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En qué consiste el entramado policíaco, político y cambiario del violento retiro del billete de 100 bolívares

jueves 15 de diciembre de 2016, 16:00h
Por Orlando Zamora.- La radical propuesta proviene del asesor español Alfredo Serrano Mancilla y los escasos teóricos del chavismo en el área económica, quienes se plantean por qué mejor no combinar la inmediata fase posterior a la entrada legal del cono monetario nuevo con una contraofensiva política que confirme la conspiración internacional y, lo más importante, que produzca una violenta contracción del consumo, mediante un corralito de nuevo tipo que incluye los límites de retiro de dinero a través del proceso electrónico.
Por Orlando Zamora.- El anuncio de Maduro decretando la muerte súbita del billete de mayor valor tuvo un impacto parecido al de la aparición del nuevo cono monetario, que admitió de hecho la brutal pérdida de compra del bolívar “fuerte”, devorado por la galopante inflación.

Alfredo Serrano Mancilla, asesor económico del presidente Nicolás Maduro. Alfredo Serrano Mancilla, asesor económico del presidente Nicolás Maduro.

Ambos eventos opacan la Navidad y crean una profunda preocupación de cara al venidero año. Pero sus repercusiones no cesarán por un tiempo, por la forma y el trasfondo de la medida. Y es que los factores de la seguridad nacional militar y civil se enteran antes que los funcionarios del Banco Central de Venezuela (BCV) del masivo retiro de billetes 100 bolívares y las acciones planeadas.

La radical propuesta proviene del asesor español Alfredo Serrano Mancilla y los escasos teóricos del chavismo en el área económica, quienes se plantean por qué mejor no combinar la inmediata fase posterior a la entrada legal del cono monetario nuevo, (consistente en retirar los billetes desmonetizados en forma ordenada y advertida con antelación al público, incluso con meses de plazo, como siempre se ha hecho), con una contraofensiva política que confirme la conspiración internacional y, lo más importante, que produzca una violenta contracción del consumo, mediante un corralito de nuevo tipo que incluye los límites de retiro de dinero a través del proceso electrónico.

Se busca así quemar muchas manos, bajar el dólar paralelo, inclusive subir el bolívar en la frontera en un múltiple plan que incorpora también al gobernador José Vielma Mora, la Sudeban, procurando con operadores cambiarios fronterizos “más patriotas” los objetivos perseguidos, pero en 72 horas.

Este audaz plan recoloca al chavismo “otra vez en la calle”, como recién dijo Oscar Shemell, director de Hinterlaces, sacando de foco la profundización del drama nacional y se avanzaría así en la lucha anti inflacionaria. El BCV participó muy tarde y se sabe que Nelson Merentes defendió la inclusión de los billetes de 500 y de 1.000 bolívares.

El atraso de la adopción es responsabilidad única de Nicolás Maduro, quien no ha admitido el triunfo de la inflación. El BCV lo advirtió muchas veces, aunque tampoco se preparó y aun hoy, por todo lo improvisado que ha sido este proceso, no están todos los billetes de reemplazo listos.

Por otra parte, el atractivo anuncio de descuento del IVA para las transacciones electrónicas, más la oferta de productos financieros al 10% mensual a los que regresen lotes de billetes, no persigue otro objetivo que la contención del consumo vía del recorte del efectivo circulante y el interés en privilegiar el uso de medios electrónicos, mientras, que con lentitud aparece el resto del cono ofrecido y las metas macroeconómicas se cumplen.

¿De qué se trata todo esto?

Estamos en presencia de un habilidoso plan que actualiza los viejos escenarios rudos de frontera, agentes externos, bachaqueros, etc., combinado con medidas económicas extremas sin asidero técnico alguno. Aquí se incorporan desde la sala situacional, asesores extranjeros, ministros del área, gobernador de la zona en conflicto, cuerpos policiales, de vigilancia bancaria y paremos de contar.

Jorge Giordani fue el precursor de tan ingeniosa metodología en mayo de 2010 cuando interviene el sistema de casas de bolsas y de manera principal a Econoinvest. Hay que recordar: La inflación cerraba en 27,2%, eran los días del “escándalo Pudreval” y del caso de los Bonos del Sur.

El argumento del presidente de la Comisión Nacional de Valores, Tomás Sánchez, entonces fue: Se cree que existen componentes de lavado de dinero, el presidente Chávez ordenó medidas policiales y legales para controlar la cotización del dólar en el mercado no oficial que había llegado a máximos históricos esos días.

Aquel había sido el gran trasfondo de la puesta en escena de la efectiva metodología adoptada. Respondía a un saltito de 7 bolívares apenas en la cotización del dólar permuta.

Seis años y medio después el hijo putativo del permuta llamado paralelo, se triplica a sí mismo. Es siete veces mayor al Simadi y supera con creces la cotización del peso colombiano frente al dólar. La inflación en Venezuela se aproxima al 550%. La oferta de dólares frescos es muy escasa. El propio BCV no dispone de reservas operativas y esto lleva con timidez y sin hacerlo libre a un Dicom cercano a 680 bolívares por dólar.

Jorge Giordani, ex ministro de Planificación. Jorge Giordani, ex ministro de Planificación.

En este escenario se incorporan los expertos de la inteligencia financiera policial. Señalan que hay más de 300.000 millones de bolívares en billetes de 100 bolívares concentrados en Colombia, Alemania, Ucrania, Suiza, Checa, etc., (40% de los billetes y monedas en circulación, equivalentes al 67% del dinero en efectivo) coordinados por una ONG apoyada por el Tesoro de EE.UU., que erogó para pagar, supuestamente la compra de esos billetes, un aproximado de 30.000 millones de dólares (USD a Bs.10).

Explicaciones lógicas y policiales que soportaron el audaz plan de quemarle las manos a los tenedores abusivos de billetes de 100 bolívares. La sustentación es simple: Extranjeros extraen el máximo de billetes para desestabilizar el mecanismo de pago con dinero efectivo. Previamente, el 2 de diciembre,  había colapsado el sistema de pagos electrónico masivo, (Consorcio Credicard), señalando que se debió al saboteo cibernético por parte de cinco gerentes sometidos hoy a juicio militar. En esta empresa donde el estatal Banco de Venezuela controla el 33% de las acciones y bancos amigos el resto. El dólar paralelo se alimentaba en su subida gracias al uso de estos billetes.

Este es el plan de acción, elaborado para enfrentar la profunda amenaza al modelo socialista, al cual quieren salvar a todo evento y, para ello, diseñan  las siguientes acciones, en virtud de que los objetivos perseguidos son de distinta naturaleza.

Objetivo cambiario: Bajar el precio del paralelo (lo logran temporalmente) secando al mercado fronterizo de bolívares, bajan el precio del peso en la frontera, de pronto detienen un poco el consumo desesperado por alimentos y otros bienes.

Objetivo Político: Colocarse a la ofensiva político-electoral con una suerte de “Dakazo II”. La Sudeban actúa como Sundde II. Se anuncia la  bancarización de los CLAP. Sin lugar a dudas estamos en una gran ofensiva de un régimen herido que pretende potenciar a su principal herramienta asistencial, los CLAP con los billetes de 100 bolívares recuperados.

Acciones: Suspender transacciones de inmuebles, vehículos; vuelos de aviones, drones, auditorías en bancos, para escandalizar. Cierre de fronteras con Colombia y Brasil. Presencia de fuerzas policiales dentro y fuera de las instalaciones bancarias. Aumentar la vigilancia y control de la Sudeban. Darle un rol más policial a esta última institución.

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