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Maduro reparte cuotas pero se queda con el poder en PDVSA

lunes 30 de enero de 2017, 17:45h
Por Redacción @konzapata.- Lejos de lo que cualquiera hubiera podido pensar hace un año, Nicolás Maduro no sólo logró resistir el rechazo popular y superar su debilidad interna dentro del chavismo, sino que ahora está abonando el terreno para apuntalarse en el Palacio de Miraflores hasta el final de su período presidencial y pactar dentro de las fuerzas del PSUV lo que será la continuidad luego del 2019, repartiendo las respectivas cuotas entre quienes le acompañan en su gestión.
Eulogio Del Pino,  presidente de Petróleos de Venezuela. Eulogio Del Pino, presidente de Petróleos de Venezuela.

Por Redacción @konzapata.- Desde el inicio de su mandato, pero con más énfasis desde mediados de 2016 para acá, el presidente Nicolás Maduro ha conjurado las dificultades estrechando nexos con el alto mando militar y delegando en él funciones de Gobierno, compartiendo responsabilidades y poder. A la par, Maduro ha hecho un reacomodo de sus fichas, lo que le permite fortalecerse con respecto a la posición que tenía en el primer tramo de 2016.

Las designaciones en la Junta Directiva de PDVSA anunciadas este domingo son sólo una muestra más de su reflotamiento, de la mano de Cilia Flores, con las que no sólo se garantiza poder político sino también poder estratégico y económico, junto con el nombramiento de Ramón Lobo en el Ministerio de Economía y de Ricardo Sanguino en la Presidencia del Banco Central de Venezuela, mientras entrega al ala militar un peso clave en el futuro de la principal industria del país.

Según la explicación de Maduro, designó a “esta nueva junta directiva para trabajar en un proceso de recuperación saneando de corrupción todos los ámbitos que se han podrido en los distintos niveles de la industria (…) Es un equipo cuarto bate”. Pero en la práctica estos cambios parecen tratarse de una repartición de Petróleos de Venezuela entre los distintos grupos de poder.

Desde hace meses se hablaba de la salida de Eulogio Del Pino de la presidencia de PDVSA y sonaba con fuerza el nombramiento de un militar para dirigir la estatal petrolera. No obstante, Del Pino ha sido reiterado en el cargo para aprovechar su buena llegada ante los tenedores de bonos y otros inversionistas. Pero esto no significa mucho, pues por debajo de él se ha tendido una nueva estructura donde la pareja Flores-Maduro logró un espacio importante, pero asignándoles cuotas significativas a los militares en la proveedora del 96% de los ingresos nacionales.

De hecho, Maduro anunció la creación de una Vicepresidencia Ejecutiva que trabajará “de la mano” con Del Pino para “la transformación revolucionaria de nuestra industria petrolera”, que luce más como el poder detrás del poder que un respaldo del actual presidente. Para este cargo fue nombrada Maribel Parra, a quien Maduro ascendió a vicealmiranta en 2014, que desde 2013 ejerce como presidenta de la Empresa Militar de Transporte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, S.A. (Emiltra) y desde 2014 integra la directiva de la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineral, Petrolíferas y de Gas (Camimpeg), esa empresa que tanto ruido generó al momento de su creación por ser vista por algunos como una “PDVSA paralela”, ya que maneja servicios petroleros y de gas, incluyendo taladros y mantenimientos de pozos, pero que también está ligada a la explotación minera.

Desde Emiltra la vicealmiranta Parra ha venido cumpliendo un rol importante en la consolidación de una nueva red de distribución de alimentos y productos básicos, en coordinación con la Gran Misión Abastecimiento Soberano (GMAS).

Tanto Emiltra como Camimpeg son parte del entramado militar que se consolidó luego del ascenso de Maduro al poder, y que ha sido reforzado por otras vías como los roles asignados a la alta jerarquía de las Fuerzas Armadas en lo que respecta al control y la intervención del abastecimiento y la producción.

Otro militar en el directorio es Guillermo Blanco Acosta, uno de los capitanes golpistas del 4 de febrero de 1992, cuyo nombre sonó mucho durante las investigaciones del caso de Walid Makled en los tiempos cuando fungía como gerente de Prevención y Control de Pérdidas de Pequiven. Luego estuvo al frente de Petrocasa y fue director general de Mercado Interno del Ministerio de Petróleo, con grandes vínculos con los militares en funciones de gobernadores, como José Vielma Mora y Francisco Arias Cárdenas.

Blanco Acosta pasa a ocupar la Vicepresidencia de Refinación, en sustitución de Jesús Luongo, quien tuvo una larga trayectoria en la petrolera y que en algún momento se mencionó para ocupar la presidencia de Citgo, tras la designación de Nelson Martínez como ministro de Petróleo.

Maribel Parra, vicepresidenta ejecutiva de PDVSA. Maribel Parra, vicepresidenta ejecutiva de PDVSA.

Comercio y Suministro, que antes formaban parte de Refinación, se constituyen en una nueva vicepresidencia con Ysmel Serrano al frente, “hombre de gran experiencia”, como lo definió Maduro al hacer el anuncio. A mediados del año pasado Serrano fue designado presidente de Fogade y es una ficha directa de Tareck El Aissami, actual vicepresidente ejecutivo de la República, ya que se desempeñó antes como su secretario general de Gobierno en el estado Aragua, siendo uno de sus articuladores en los distintos proyectos productivos del entonces gobernador.

Uno de los cambios que se daba por hecho en PDVSA era la desincorporación de Ana María España de la Vicepresidencia de Finanzas, como en efecto lo anunció Nicolás Maduro este domingo. Ella llegó a esa posición en sustitución de Carlos Malpica Flores, cuando este sobrino de la primera dama bajó su perfil público y salió incluso de la Tesorería Nacional. Sin embargo, Malpica se mantuvo indirectamente ligado a las finanzas de la petrolera, por lo que se sabía que el cambio que estaba por anunciar Maduro en esta área implicaría de alguna manera su reacomodo formal en la estructura.

Este domingo Nicolás Maduro anunció la designación de Simón Zerpa, otra de las piezas directas de Cilia Flores, para ocupar la vicepresidencia de Finanzas de PDVSA y en yunta con Malpica.

No hay que olvidar que Zerpa ha estado en cargos clave en materia de decisiones económicas, contratación de financiamiento y manejo de recursos, como la conducción del Fonden, la presidencia del Bandes, el Viceministerio de Inversión para el Desarrollo y la secretaría general de la Comisión China-Venezuela, siempre bajo la tutela de la primera dama.

Otro cambio anunciado este domingo, donde la dupla Maduro-Flores consolida otro espacio, fue la designación de Carolina Cestari como jefa de Gobierno del Distrito Capital en sustitución de Daniel Aponte.

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