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Elías Pino Iturrieta: “Las últimas manifestaciones son inmensas, pero carecen de participación popular” (y II)

lunes 17 de abril de 2017, 17:45h
Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- El historiador y editor adjunto del diario El Nacional, Elías Pino Iturrieta, analiza que hasta ahora es la clase media debilitada la que encabeza las protestas, pero que aún no han bajado los cerros. El rechazo al presidente Nicolás Maduro en San Félix lo considera una protesta parasitaria que dependió de otro acontecimiento, pero pudiera ser el prólogo para hechos más potentes que provengan de la clase desposeída
Elías Pino Iturrieta, historiador, profesor universitario, y editor adjunto del diario El Nacional.

Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- El historiador Elías Pino Iturrieta advierte que la realidad se impondrá sobre las políticas populistas del Gobierno, porque el deterioro en el país es de tal magnitud que estas no lo pueden arreglar. El también editor adjunto del diario El Nacional recomienda a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) sacar provecho de esto, y que dirija un mensaje claro a los pobres, que hasta ahora no han sido tomados en cuenta en el discurso de la alianza opositora que se ha enfocado en la clase media.

-¿Cuál es su interpretación histórica de este momento que vive Venezuela?

-Desde el punto de vista de las mentalidades, que es lo que trabajo, se considera que los procesos históricos son lentos y que llega un momento en el cual el cascarón que lo forma se comienza a romper. A través de la teoría de las mentalidades se puede explicar esta situación.  Es una decadencia que remonta a los últimos años de la democracia representativa. Forma parte de un mismo fenómeno y está llegando a una coyuntura de desencanto y urgencia que requiere una solución. El problema radica en la fecha precisa de esa solución. Nadie como historiador puede determinar fechas precisas, especialmente si se trata del futuro, estamos entonces en lo que se llama días cruciales. Pero esos días cruciales no tienen data exacta de culminación. ¿Qué se advierte en la realidad? Se advierte un Gobierno cada vez más acosado por la realidad. La realidad se opone a una cúpula que pretende controlarla y desde todos los rincones de esa realidad surgen señales indicativas de insatisfacción cada vez más crecientes, frente a las decisiones de la cúpula. Seguramente el movimiento popular sea esencial, pero no parece los suficientemente masivo para que se rompa del todo el cascarón. Las últimas manifestaciones, en la medida que parecen el renacimiento de conductas masivas anteriores que ya hemos tenido, son esenciales son inmensas, pero carecen de un elemento fundamental que es la participación popular, en el sentido de la presencia de los más desposeídos y más humildes de la sociedad. Mientras que los que hacen colas en los supermercados y los que  escarban en los basureros para alimentarse no participen, no den evidencia de su descontento a través de su incorporación a esos procesos masivos, el Gobierno tiene cómo controlar la situación.

-¿Quiénes marchan?

-Pienso que estas marchas deberían ser precursoras o estarán llamadas a ser precursoras de la incorporación de los barrios populares. Ese asunto que siempre decimos como analistas cuando bajen los cerros. Eso puede ser importante. Todavía esos cerros no han bajado. Miran cada vez con mayor atención lo que está sucediendo, pero en esencia los protagonistas de la reacción contra el Gobierno son los componentes de la clase media. Es evidentemente que la clase media ha estado muy perjudicada y reclama el retorno de una vida que le fue propicia,  que la formó y la hizo sólida. Esa clase media debilitada y arrinconada por la historia sale de sus rincones y quiere ocupar el centro de la escena. La salida que es más importante es la de las clases más bajas, más humildes y explotadas, y todavía no es una realidad. Considero que es primordial esa incorporación para que sea más palmaria la precariedad del Gobierno y el desencanto que provoca. Las reacciones internacionales cada vez son más importantes, sin embargo, en la medida en que no se incorporen los pobres, los humildes, los más explotados seguramente la situación de actualidad debe prolongarse.

-En San Félix le lanzaron huevos y piedras  al presidente Maduro, ¿No fue una protesta del pueblo al igual a la de Villa Rosa en Nueva Esparta?

-Están apareciendo señales intermitentes de lo que se pudiera llamar pueblo llano. No son promovidas en su seno, sino que se aprovechan de un acontecimiento mayor como un desfile cívico-militar, un discurso del Presidente. Son fenómenos subsidiarios, pero se puede suponer que serán de mayor vitalidad. Esta ha sido una protesta parasitaria que ha dependido de un acontecimiento. Es muy importante la presencia del pueblo soberano. Ese pudiera ser el prólogo de hechos más potentes que dependan de ellos mismos.

-¿Ha fallado la Mesa de la Unidad Democrática en conquistar esos sectores más desposeídos?

-Creo que la MUD no se ha dirigido jamás a esos sectores más desposeídos o apenas de manera intermitente. La MUD se ha fijado en un electorado de clase media que le respondió cuando los llevó en hombros a la Asamblea Nacional, con la compañía por supuesto de los sectores populares. Pero el discurso que desde entonces se desarrolla por la MUD es uno que habla de libertades, de necesidad de que los periódicos se manifiesten con autonomía, de que los poderes públicos realmente sean autónomos e independientes, pero no es un discurso que incumbe a los pobres. Los pobres tienen otra necesidad superior a que el periódico salga o no salga, más importante a que se respete o no la libertad de expresión, más importante a que haya o no libre tránsito. El problema de ellos es la subsistencia en los términos más escandalosos. La MUD no se ha ocupado de un discurso, plano o un proyecto destinado a la atención de esos problemas materiales económicos que acogotan a los pobres. Pienso que en ese sentido ha fallado el discurso y por consiguiente, la distancia entre pueblo llano y clase política aún es muy ancha.



-¿Esos sectores se incorporarían en la medida que su precaria situación vaya empeorando?

-Por supuesto. Desde luego que es así, en la medida que su situación económica se vaya empeorando, pero también en la medida que esa situación económica forme parte del discurso de la MUD. Tiene que haber documentos precisos, llamados específicos, cuya orientación sea en esencia el hambre, la inseguridad, la falta de dinero, el salario precario, los hospitales en bancarrota. Los hospitales en bancarrota lo han tratado algunos diputados por su oficio o profesión, alguno de ellos son médicos, pero el problema de que se están muriendo de hambre no ha formado parte del discurso central de la MUD. Pienso que se debe incorporar este elemento que es crucial.

-Es decir, ¿todavía el Gobierno o el chavismo tiene algún encanto con los sectores más desposeídos a través de las misiones?

-Si no tiene un encanto les ofrece una esperanza. Dicen no se preocupen busquen su ‘Carnet de la Patria’ o haga la cola de los CLAP. En cambio, la MUD no ha ofrecido un ‘Carnet de la Patria’ o un CLAP o algo que se le parezca. Es decir, en este caso un mensaje a través del cual se diga que la transición les va a solucionar sus problemas con planes concretos. Con una manera muy clara se le tiene que expresar al pueblo muerto de hambre que hay maneras de paliar esa situación en breve. Esa parte ha faltado y considero que es esencial que se incorpore.

-¿El Gobierno con sus políticas populistas hasta cuando tiene ganado a esos sectores desposeídos?

-Es una pelea de populismo con realidad. ¿Quién pude más? ¿El populismo o la realidad? Evidentemente la realidad, es de tal magnitud el deterioro de las escalas de vida en la sociedad venezolana que ninguna política populista puede arreglarlas. De manera que a mediano plazo tendrán que chocar esos dos factores y se debe imponer el masivo y determinante que es el de la realidad. Eso es también un desafío que tiene el Gobierno, pero a la vez la MUD que debe ver cómo de ese choque de trenes saca provecho.

-¿Considera que realmente Venezuela está cercana a un período de transición? Esa premisa se oye desde hace varios años.

-Escribí el domingo pasado en El Nacional cómo es imposible predecir la cercanía de una transición. Este es un tira y encoge, y así es la política que no se puede prever de antemano en una oficina así tengas mucho dinero o bayonetas. Estos son detalles como los que ocurrieron en la Revolución Francesa. Entonces, es una cuestión de ver cómo hay una realidad que  camina sola, porque en efecto, la política es una entidad autónoma de la vida que tiene sus mañas y sus tránsitos. Hay una fuerza superior que es la solicitud del entorno, la realidad te solicita otra cosa. Si no se atiende a esa solicitud el tiempo permanece. Si se atiende esa solicitud el tiempo se acorta para que termine un proceso y comience otro. Desde esos cálculos hay que mirar la alternativa de una transición. Es decir, desde la generalidad y la inseguridad. No tengo ninguna respuesta concreta, ni seria de la proximidad de la transición por estas razones.

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