konzapata.com

Asdrúbal Oliveros: El “nuevo Dicom” tampoco tendrá éxito (y II)

viernes 19 de mayo de 2017, 13:00h
Por Ascensión Reyes R @ascer19.- El economista Asdrúbal Olivares consideró que el entorno económico y la situación compleja del país hacen que el Gobierno tenga poca credibilidad para vender un esquema cambiario. La sequía de dólares hará que el “nuevo Dicom” tenga un impacto limitado. “El Gobierno no compra la idea de que el precio se fije por la oferta y la demanda porque le parece demasiado capitalista, de derecha, en su criterio. Quiere imponer un precio que considera justo y cuando se hace eso se genera un descalce, un exceso de demanda con una muy escasa oferta”.
Asdrúbal R. Oliveros, economista y socio-director de Ecoanalítica.

Por Ascensión Reyes R @ascer19.- Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, observa tres grandes fallas en el sistema de subastas para la venta de dólares que se pondrá en práctica el 23 de mayo. En primer lugar, la falta de transparencia del Gobierno, que no respeta la oferta y la demanda. En segundo lugar, tampoco el esquema es sencillo en cuanto a permitir la participación. Pero lo más grave es que no hay divisas para la venta. La firma que asesora en finanzas y economía también pronostica que la inflación en 2017 superará el 700% y entre otras causas de esta espiral incluye la entrega de bolívares sin control por parte del BCV al Gobierno.

-¿El “nuevo Dicom” solucionará la escasez de divisas o se seguirá con una falta de dólares importantes que impedirán que ese sistema funcione?

-El problema de fondo es que no hay dólares suficientes y por esa razón el Gobierno ha tenido que hacer un recorte tan agresivo de las importaciones. El año pasado apenas se destinaron para importaciones 18 mil millones de dólares. Es uno de los registros más bajos, y este año volveremos a romper record, porque se cerrará con cerca de 15 mil millones de dólares. No se tiene capacidad para responder a los niveles de demanda y estabilizar el mercado. Hay tres factores claves en un mercado cambiario. El primero, es la transparencia o claridad del Gobierno; el segundo factor es que se respeten las condiciones de oferta y demanda, y el tercer elemento son los factores ligados a la operatividad, es decir, que sea un sistema lo suficientemente sencillo en cuanto a su participación y requisitos que permita entrada y salida de participantes de ese mercado. En esos tres elementos el “nuevo Dicom” tiene grandes fallas. No hay suficientes dólares para vender, el Gobierno de alguna manera no compra la idea de que el precio se fije por la oferta y la demanda porque le parece demasiado capitalista, de derecha en su criterio. Quiere imponer un precio que considera justo y cuando se hace eso se genera un descalce, un exceso de demanda con una muy escasa oferta. Ya por ahí el sistema arranca bastante mal. Respecto a la operatividad, también cuando se ponen una gran cantidad de requisitos a las empresas y a las personas naturales se generan cuellos de botella en el sistema. Sin ánimo de ser un pesimista per se, lamentablemente se lanza en un entorno económico bien complejo por la situación del país. El Gobierno tiene poca credibilidad para vender un esquema cambiario que estabilice el mercado y con una sequía tan fuerte de dólares que el impacto será muy limitado. ¿Cómo se sentirá el impacto? El indicador más relevante es la tasa paralela. Un sistema cambiario exitoso en este momento en Venezuela es aquel que logre tumbar el tipo de cambio paralelo de forma estructural, no una cosa de un día o dos, sino que se vea una caída importante que por supuesto tenga impacto en precios, en la inflación y la racionalidad de los agentes. A partir de ahí, se podrá decir si efectivamente el sistema es exitoso o no. Insisto, no tendrá éxito por las condiciones en que está planteado y por el modelo que el Gobierno tiene en mente de cómo debe funcionar la economía. El esquema libre de oferta y demanda no lo compra el Ejecutivo.

-Los pronósticos para este año eran todos negativos. Inflación que superaría el 1.000% y una fuerte caída del PIB.

-Tenemos una medición de inflación, dada la ausencia del BCV. La calculamos para abril en 700%, es decir, abril 2016 con abril de 2017, de un nivel de 700%. El año pasado ese indicador que elaboramos nos dio un cierre de 525%. Efectivamente, la predicción para este año es que  la inflación se mantenga en esos niveles, e incluso pueda subir más. La inflación es un índice monetario, aunque no es la única causa de que suba. En la inflación venezolana conviven diferentes factores y el tema monetario es importante porque el Gobierno tiene un déficit fiscal que financia desde el BCV, es decir, este ente le entrega bolívares sin control al Gobierno y esos son bolívares que llegan a la calle generando presión de demanda e incremento de los precios inflacionarios. Luego, hay otro factor que es el relativo a los niveles de  desabastecimiento, de escasez, de los niveles de operatividad de las compañías y de oferta  interna. Hay una cantidad de empresas que no producen lo necesarios o en cantidades suficientes para abastecer el mercado. Eso genera cuellos de botella, escasez y presiona los precios al alza. Hay que recordar que la manufactura está operando a 40% de su capacidad. Luego, el esquema cambiario con múltiples tasas, algunos productos que reciben Dipro que obviamente son muy escasos, sólo se ven en determinados segmentos tipo los CLAP, y luego se tiene el Dicom y una gran cantidad importaciones a dólar negro. Esa distorsión cambiaria y esa incertidumbre que no se sabe con qué tipo de cambio se puede trabajar también se trasladan al sistema de los precios.

Oliveros: La inflación genera pérdida del poder adquisitivo, pobreza, impide la movilidad social y destruye el emprendimiento.

-¿Los aumentos de salarios no producen inflación?

-Si se tiene un Gobierno que constantemente decreta incrementos de salarios, la única de forma que tienen las empresas de enfrenar esos incrementos es subiendo los precios de las cosas. Todos esos factores en conjunto perfilan un contexto de elevada inflación y de que efectivamente estos niveles de 700% e incluso más altos los pudiéramos tener en este 2017.  El factor de mayor preocupación afuera es el petrolero porque impacta el flujo de caja y desde la perspectiva interna el peor mal que tiene la economía es la inflación, porque esta genera pérdida del poder adquisitivo, pobreza, impide la movilidad social, destruye la capacidad de independencia de los más jóvenes, afecta las empresas más pequeñas que son más vulnerables y destruye el emprendimiento.

KonZapata