¿Por qué la deuda venezolana es ajena a lo que sucede en el país?

Por Juan Antonio Avellaneda.- Tres escenarios. Tres posibles desenlaces. Es lo que observan los analistas en Nueva York y Londres en torno a los bonos de la deuda venezolana y de PDVSA.


Por Juan Antonio Avellaneda.- Desde principios de abril cuando comenzaron las protestas de la población en Venezuela, los títulos de deuda externa tanto soberanos como de PDVSA han mostrado un comportamiento neutral. Me refiero a que su variación de precios ha sido insignificante, como si la situación interna no los afectara. Sólo la semana pasada bajaron unos cinco puntos en promedio debido a la caída del precio del petróleo.

Nueva York es la ciudad más poblada de EE.UU., y la segunda del Continente, después de la Ciudad de México.

Muchos inversionistas se preguntan ¿Qué sucede? ¿Por qué los mercados financieros no reflejan lo que sucede en lo interno del país? Con el nivel de precios los títulos arrojan un rendimiento promedio de 20-22%, los inversionistas parecen sentirse cómodos con el riesgo Venezuela, manejando escenarios y probabilidades de los mismos.

Es decir, a estos niveles se sienten cómodos mantener los títulos y esperar por el desenlace de las protestas de la sociedad en Venezuela.

Luego de conversar con varios inversionistas y operadores, aquí van los escenarios que se manejan en Wall Street y Londres.

-Status Quo: El Gobierno se mantiene y se fortalece. Como es conocido, la revolución chavista en todos sus períodos no ha dejado de pagar la deuda externa por lo que se mantiene la percepción de que siempre el Gobierno buscará la forma de cumplir con la misma. Además, en este 2017 hasta Octubre-Noviembre que se debe pagar la amortización del bono PDVSA2020 y el vencimiento del 2020, el flujo de caja para pagar intereses de deuda es mínimo; no llega a los 1.500 millones de dólares en total en los próximos cinco meses. Por lo cual técnicamente no debería haber ningún default, y seguramente al acercarse Octubre-Noviembre comenzará la volatilidad dado que en esos dos meses hay que desembolsar casi 2.600 millones de dólares. En este escenario los papeles mantendrían los precios, esperando Octubre-Noviembre.

-Cambio de gobierno: Un cambio de gobierno y de modelo económico incluiría una reestructuración de deuda; a pesar de esto se vería un fuerte incremento en el precio de los bonos. Países como Bolivia, Ecuador no pagan más de 8%, una Venezuela en un nuevo rumbo económico en principio debería estar pagando ese rendimiento por lo que la apreciación de precios de los títulos sería considerable.

-La Argentina de De La Rúa: Este escenario es el que más volatilidad generaría y más incertidumbre. Me refiero a algo parecido a lo que vivió Argentina cuando cayó el gobierno de Fernando De La Rúa y dio paso a varios cambios de presidentes y gobiernos de corta vida, por ende mucha incertidumbre.

Aunque existen más escenarios, estos tres son los que destacan en los mercados. Lo complicado es que nadie se atreve a señalar las probabilidades de cada uno. Los operadores mantienen sus posiciones. Pero hasta ahora no se ha visto una venta masiva de títulos.