El Rambo venezolano, el coronel Lugo y los diputados ganándole a los militares

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- En el video sobre el asalto a la Asamblea Nacional, lo que vimos fueron guardias nacionales con escudos y armas acorralados por diputados y civiles desarmados. Henry Ramos Allup le tumbó la gorra a uno, Stalin González se metió en medio de la trifulca para evitar que les dieran una golpiza, y los soldados terminaron de hacer el ridículo filmando aquella escena tan vergonzosa para su hombría.


Elizabeth Fuentes.

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Un día inolvidable fue este martes. Saltan a la escena pública dos personajes (el “gorila” Vladimir Lugo Armas y el “Rambo” Oscar Pérez), mientras los diputados de la MUD, armados de flux y corbata, arrinconan a un piquete de la Guardia Nacional que había irrumpido en el hemiciclo seguramente por órdenes del “gorila” Lugo.

Una escena preocupante porque esos militares serán probablemente los que irían a tomar el poder por las armas si Nicolás Maduro no lo logra con los votos. Y como sabemos, no lo va a lograr.

Preocupante, penosa y hasta risible, porque una que otra carcajada provoca mirar retroceder a todos los soldados, escudo en mano, chaleco antibalas en su sitio, tratando entre varios de recuperar el casco de uno de ellos con tanta fuerza y ganas como si se tratara de reconquistar su arma de reglamento o, mejor aún, capturar un kilo de lomito o una botella de whisky Etiqueta Azul, que es la que suelen tomar sus jefes. Que si se mira bien el video, en el zafarrancho se logra percibir a Henry Ramos Allup dándole un manotazo a un guardia en la gorra hasta que se la tumba y a los diputados Stalin González, Carlos Berrizbeitia y algunos parecidos a Julio Montoya o a Timoteo Zambrano -el video no es precisamente High Definition-, intentando calmar los ánimos de los asambleístas porque el asunto comenzaba a oler a cayapa, a un “todos contra todos” donde probablemente los uniformados recibirían la peor parte.

El diputado y presidente de la AN, Julio Borges, en un momento de la situación irregular que se presentó en el Comando de la GNB dentro de las instalaciones de la AN, donde ingresaron cajas con sello y precinto del CNE.

Porque los pocos minutos que dura la grabación sirven para percatarnos de que esos soldados están flacos y débiles, muy distintos al “gorila” Lugo Armas, el jefe gordo que luce su panza orgulloso en pantalla mientras trata de quedar para la historia como el coronel que le alzó la voz al presidente de la AN y, rodeado de soldados con armas, lo despidió con varios empujones, de lo más machote el gesto. “Este es el coronel Lugo, el mismo que mandó a golpearme en el TSJ, a quien denuncié en la Fiscalía”, escribió la periodista Elyangélica González poco después de la lamentable escena.

Ya nos gustaría verlo discutiendo con el “Rambo” Oscar Pérez, quien luego de su espectacular debut en la escena criolla piloteando un helicóptero y asustando a los Magistrados exprés,  amaneció vivito y coleando, amenazando de nuevo, ya no desde un helicóptero sino desde su cuenta de Twitter (@ElOscarperezgv), que gana seguidores por segundos y donde publica su mejor foto -en forma, sin barriga-, y se identifica como Investigador del C.I.C.P.C, Piloto de aeronaves, Operador táctico, Especialista, Instructor K9… Desde allí escribe una suerte de Hasta la Vista Baby, en su versión nacional:

“De seguro deben estar revolviendo las piedras buscándome. Tranquilos yo iré por ustedes…”  Y acto seguido ha arrancado a publicar algunos secretos que “dejarán al Gobierno en 3 y 2”…

En otro ring, en otra esquina, un tercer militar, Miguel Rodríguez Torres, prende las alarmas cuando anuncia que “más adelante” va a publicar los vídeos del interrogatorio al narcotraficante Walid Makled y su relación con funcionarios del Gobierno, material que tuvo la precaución de guardar luego de su paso por el Sebin y el Ministerio del Interior y Justicia. Ahora falta por ver quién tendrá las agallas de subirse a ese cuadrilátero y, antes de que empiece el forcejeo,  pedirle que alargue ese “más adelante” que tanto se me parece al “por ahora” aquel.