Así cocina el Gobierno los votos para una constituyente triunfal entre chavistas

Por Orlando Zamora.- El vaticinio es: La ANC reposará en manos rojas con 2,5 millones de electores (el 13% del padrón electoral de 19 millones de venezolanos) que serán multiplicados por 2 o 3 veces, uniendo los ámbitos territoriales y sectoriales. Serán resultados artificiales, fraudulentos, cercanos a 8 millones de votos múltiples. Es el peor atentado contra la República en los últimos 60 años. El país reaccionará y se acentuará la lucha por restablecer la democracia. La crisis económica y social hará el resto.


Por Orlando Zamora.- La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, “agarra” línea directa del PSUV e improvisa rauda y veloz, simulacros “constituyentes”, justo a las mismas horas que la Oposición celebrará un plebiscito en contra del intento de cercenar la Constitución de 1999.

Nicolás Maduro ordenó el lunes 3 de julio en cadena: “El 30 de julio todo en que tenga carnet de la patria ¡A votar!”.

La tragedia es que coordina, junto a los técnicos en estrategia de circuitos territoriales, la tarea de ganar con sólo 2,5 millones de votantes, lo que hubiese requerido al menos 7 millones de electores universales.

Con la misma “magia” y discrecionalidad que el CNE asume y coloca a favor del PSUV, su facultad de establecer, como lo juzgue, las circunscripciones electorales, pudo así antes, el 26 de septiembre del 2010, concederle 98 diputados al Gobierno con el 48,84% de los votos, cuando la Oposición ganando junto al PPT con el 51,15%, sólo pudieron elegir 67 parlamentarios.

Ahora el régimen que controla 234 alcaldías, se dispone a través de los circuitos territoriales municipales hacerse de la mayor cuota posible de los 364 constituyentes del ámbito territorial.

Cómo bregarán los votos del ámbito territorial municipal

Todo el padrón electoral de 19 millones (se aumenta a última hora posibilitando inscripciones de nuevos votantes) estará habilitado para votar el 30 de julio, pero, sólo elegirán un representante ante la ANC por cada uno de los circuitos municipales, sean estos grandes o pequeños (Total 364).

Para ganarlos, Maduro ordenó el lunes 3 de julio en cadena, desde la Plaza Bolívar de Caracas que: “El 30 de julio todo en que tenga carnet de la patria ¡A votar!”. Lo hizo a sabiendas del poder que este instrumento persuasivo tiene y que de acuerdo con sus propias cifras, a fines de mayo se habían carnetizado 13.652.059 personas. Unas 5,4 veces más que los allegados al PSUV que votarán.

Tarjetas o Carnets de la Patria que sirven para todo: Pagar sin uso de efectivo los CLAP, extendidos a 6 millones de beneficiarios, pasajes del Metro, ubicación privilegiada en los repartos de bienes de aseo escasos.

Lo malo de todo es que la locomotora que arrastrará a estas multitudes está tan debilitada que de acuerdo a las últimas encuestas citadas por KonZapata, tanto Primero Justicia como Voluntad Popular sobrepasan al otrora poderoso PSUV. Esa es la gran incógnita. El peso de un PSUV fragmentado, muy golpeado moralmente.

Cuál será entonces el aporte en votos del PSUV “inspirado” en el liderazgo de Maduro

El 16 de diciembre del 2012, 79 días antes de fallecer, Hugo Chávez le entregó a Nicolás Maduro un PSUV que garantizó el 49,62% de los votos, era ese entonces, seis veces más grande que Primero Justicia y 20 veces más que Voluntad Popular.

Maduro pulverizó el 14 de abril de 2013 el legado electoral de Chávez, al alcanzar tan sólo el 51% de los votos superando a Henrique Capriles por poco más de 210.000 votos (Chávez había obtenido 8,04 millones, el 55,11% de los votos, 1,6 millones de diferencia en octubre de 2012).

Maduro perdió allí, en esas presidenciales 800.000 votos. Pero, el peor desastre para Maduro y el PSUV fueron las últimas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015: La Oposición con el 56% de los votos se llevó el 67% de los diputados y el Gobierno el 33% con el 40% de los sufragios, una diferencia de 2 millones de votos.

Evidentemente, el partido oficial perdió allí los votos sustanciales de los 2,6 millones de empleados públicos, de los 300.000 elementos de tropas militares, de los 2 millones de obreros sindicalizados, damas, jóvenes y hombres de la República. Excepto los 15.000 milicianos rojos.

¿Ganará la ANC el PSUV y los sectores chavistas periféricos?

Sin la menor de las dudas, el proceso fue concebido  con todas las ventajas por los técnicos del CNE y las salas situacionales del régimen. Será un proceso gris, triste. La ilegalidad y la incondicionalidad manifiesta de las cuatro rectoras del CNE, que sin rubor alguno se manifiestan abiertamente a favor de las instrucciones de Nicolás Maduro, con el respaldo adicional del TSJ.

El Gobierno obtendrá mayoritariamente el llamado voto del ámbito sectorial, con la presión de listas sectoriales de empleados y allegados al régimen, aún sin el apoyo general de votantes.

Por lo tanto, elegirá con pocos ciudadanos y un PSUV ultra debilitado y fraccionado casi todos los 173 constituyentes sectoriales, empleando listados de sindicatos, consejos comunales, pescadores, pensionados, discapacitados y, aparte, se garantiza los 8 representantes del sector indígena a ser electos el 1ro. de agosto de 2017 en sus áreas específicas.

El vaticinio es: La ANC reposará en manos rojas con 2,5 millones de electores (el 13% del padrón electoral de 19 millones de venezolanos) que serán multiplicados por 2 o 3 veces, uniendo los ámbitos territoriales y sectoriales. Serán resultados artificiales, fraudulentos, cercanos a ocho millones de votos múltiples. Es el peor atentado contra la República en los últimos 60 años. El país reaccionará  y se acentuará la lucha por restablecer la democracia. La crisis económica y social hará el resto.