La Asamblea Nacional también apunta a Dinosaur, el intermediario de la operación con Goldman Sachs

Por Roberto Deniz @robertodeniz.- Julio Borges dirigió una misiva al presidente de la Financial Action Task Force (FATF) en la que solicita apoyo para investigar a Dinosaur Merchant Bank Ltd, el intermediario en la venta del bono PDVSA22. En el texto no sólo se alerta la difícil situación del país y la escalada represiva, sino que se detallan algunas de las irregularidades que tuvo una operación en la que también se benefició el banco de inversión japonés Nomura.


Por Roberto Deniz @robertodeniz.- El presidente de la Asamblea Nacional solicitó a la Financial Action Task Force (FATF) investigar a Dinosaur Merchant Bank Ltd -con sede en el Reino Unido, el intermediario en la cuestionada venta del bono PDVSA22 por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) a Goldman Sachs y Nomura ocurrida en mayo pasado.

Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional y coordinador nacional de Primero Justicia.

Julio Borges realizó la solicitud a través de una carta, fechada hoy 12 de julio y dirigida a Santiago Otamendi, el argentino que preside la FAFT. “Le escribo para solicitar que apoye nuestra investigación sobre la compra de bonos venezolanos por parte de Goldman Sachs y Nomura a precios de liquidación”, se lee en la misiva escrita en inglés.

En el texto, al igual que ocurrió en los que Borges dirigió a otros organismos internacionales como la SEC y a Goldman Sachs, se relata la difícil situación que atraviesa Venezuela, la escalada represiva del Gobierno y se alerta que transacciones como la ocurrida con el PDVSA22 “no sólo hipotecan el futuro” del país, sino que también suponen oxígeno financiero “a la dictadura de Nicolás Maduro”.

El presidente de la Asamblea Nacional también señala que “en nuestro entendimiento” hay “suficiente evidencia” de un riesgo elevado de “lavado de dinero”, por lo cual la FAFT como organismo regulador podría iniciar una investigación contra Dinosaur Merchant Bank Ltd “como uno de los intermediarios”.

A finales de mayo se conoció que el BCV vendió a Goldman Sachs 2.800 millones de dólares del bono PDVSA22 con un descuento del 69%. Otros 100 millones de dólares fueron vendidos al banco de inversión japonés Nomura, mientras que los 100 millones restantes correspondientes a ese bono habrían quedado en posesión de Dinosaur por la operación de intermediación.

Cálculos de Ecoanalítica señalan que los intermediarios de esa operación pudieron ganar 129,5 millones de dólares, entre los 100 millones en bonos y otros 29,5 millones de dólares en efectivo.

Además del elevado descuento con que se transó el bono, en la carta Borges también refiere posibles irregularidades en la operación relacionadas con eventuales pagos de comisiones, así como el hecho de que los beneficiarios finales del negocio podrían ser venezolanos, la “capacidad” de los intermediarios para una transacción de esa magnitud o que tanto Goldman Sachs como Nomura han hecho previamente negocios directamente con Venezuela.