La olla del diablo no tiene tapa en el caso Odebrecht

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Basta con unir en el mismo recipiente las palabras Odebrecht, Luisa Ortega Díaz, Lula da Silva y Nicolás Maduro, para producir un misil de largo alcance que, certeramente, tiene capacidad para aniquilar a grandes personeros de aquí y de allá.


Elizabeth Fuentes.

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Los movimientos de la fiscal Luisa Ortega Díaz en Brasil, cuando aún era una de las consentidas del gobierno chavista, permiten imaginar que la rubia ya andaba masticando lo que haría muy poco después desde la acera contraria, toda una escena digna de Ian Fleming donde el 007 de esta historia aún sigue sin aparecer. Pero lo que sí aparece, y mucha, son informaciones diversas, incluso extravagantes, como la prisión en Estados Unidos del cuñado del ex ministro Haiman El Trudi, condenado por robar identidad (y dinero) de varios cajeros automáticos en Houston. Un parentesco pesado porque, de acuerdo a lo investigado en Brasil por la señora Fiscal, familiares cercanos del ex ministro y ahora diputado, Haiman El Troudi, aparecen en la larga lista de personas que presuntamente recibieron -o se prestaron para ello-, parte de los 98 millones de dólares que la empresa brasileña pagó en sobornos a varios funcionarios venezolanos. O a sus familias.

Y por más que el diputado El Troudi asegure en su cuenta personal de Twitter que dará la cara  y blablablá…, la Fiscal continuará con el aplomo que la caracteriza siguiendo la ruta del dinero, depositado quizás en cuentas en París o Madrid o vuelto edificios de lujo, como es el caso de la imputada Elita Del Valle Zacarías Díaz (suegra de Haiman El Troudi) y su hija María Eugenia Baptista Díaz (esposa de El Troudi), por estar presuntamente relacionadas con el caso Odebrecht.

Según el portal La Tabla, “Elita Del Valle Zacarías Díaz, una de las imputadas por su relación con el caso Odebrecht en Venezuela, creó tres compañías inmobiliarias en París, Francia, a principios del mes de julio de 2016, de acuerdo con registros mercantiles oficiales de Paris, las cuales gestionan la venta de un edificio de cinco plantas, construido en 1875 y valorado en más de 10 mil euros por metro cuadrado”. El edificio totaliza 1.600 metros cuadrados, por lo que una simple operación matemática elevaría las ganancias de sus vendedores a 16 millones de euros.

Haiman El Troudi, ex ministro de Transporte Terrestre y Obras Públicas.

En el portal Annonces-legales de Francia, aparece Elita Del Valle Zacarías y Pedro Baptista Zacarías, como propietarios de la sociedad Sain Marie Sassa, 238, con sede en 23 rue d’Anjou, 75008 PARIS. La misma dirección del edificio que han puesto a la venta.

“La suegra y cuñado del diputado poseen tres empresas en Paris, creadas y matriculadas entre el 6 y el 11 de julio de 2016 y reportan un capital de 1.000 euros cada una. Como gerente figura en todas la señora Zacarías Díaz, de 69 años, y como co-gerente su hijo Pedro Donaciano Baptista Zacarías, de 38. El objeto de todas las compañías es la localización de terrenos y otros bienes inmobiliarios. Pedro, cuñado del ministro El Trudi, fue empleado del Metro de Caracas hasta este año”, revela el portal. En Madrid, poseen otra compañía, A Publicicorp SL.

Pero con el escándalo que probablemente lleve a Lula da Silva a nueve años de prisión por corrupto, se ha destapado que la entrada de Venezuela a Mercosur pudo haber sido conseguida también a golpe de dólares y sobornos, porque ya es oficial que Odebrecht participó en la negociación de la aprobación por el Senado de la entrada de Venezuela en el Mercosur. “Emilio Odebrecht, Marcelo Odebrecht y otros ejecutivos de la empresa accionaron a políticos de diferentes partidos para convencerlos sobre la importancia de que Venezuela fuese aceptada en el bloque”, publicó la prensa brasileña, gracias al descubrimiento de los correos de Emilio Odebretch solicitando a senadores y diputados que votaran a favor de la medida. La entrada de Venezuela fue aprobada por 35 votos a favor contra 27 contrarios. Y cabe suponer que estar en Mercosur facilitaba aun más los negocios entre Odebretch y el gobierno chavista.

Luiz Inácio “Lula” da Silva, ex presidente de Brasil.

Lo cierto es que la Fiscal tiene en sus manos una de las más peligrosas armas en contra del gobierno de Nicolás Maduro, porque ha comenzado a hurgar cuánto del dinero de la empresa brasileña -pagó 98 millones de dólares en sobornos a funcionarios públicos venezolanos entre 2006 y 2015, el mayor monto de soborno en América Latina después de Brasil-, ha ido a las cuentas privadas de determinados funcionarios implicados. Y basta conocer quiénes estaban a  cargo en los ministerios respectivos donde se firmaban los contratos para levantar un nuevo puente sobre el Orinoco a una estación de Metro, dos de las decenas de obras que la empresa brasileña nunca culminó porque trabajar de esa manera formaba parte del sofisticado modelo de corrupción que construyeron (eso sí que construyeron) para dificultar el rastreo del dinero donde sólo las cuentas de “nivel uno” se asociaban a la constructora, pero las cuentas de “niveles dos, tres y cuatro”, hospedadas en offshore, eran las que se hacían responsables de los pagos finales a sus destinatarios.

Esta nueva ola de basura será sin duda un catalizador más para que los venezolanos concurran en masa el domingo 16 de Julio a vengar con votos el dinero robado.