Magistrados, gobernadores, alcaldes, defensor, contralor, ministros: Todos están en la mira de la constituyente 

Por Ángel Medina Devis @AngelMedinaD.- Quedan pocos días para el 30 de julio. Serán más de 500 constituyentes los que instalarán un organismo supraconstitucional que tendrá como objetivo transformar el sistema político existente. Señores funcionarios del Gobierno, ¿no creen ustedes que en medio de todo esto es mejor pisar firme y comenzar a analizar las diversas consecuencias y efectos que tendrá esta Asamblea Nacional Constituyente?


Angel Medina Devis.

Por Ángel Medina Devis @AngelMedinaD.- Quedan muy pocos días para el 30 de julio, cuando, según el cronograma exprés del CNE, se elegirán a los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente. Según el plan, serán más de 500 constituyentes los que instalarán un organismo supraconstitucional que tendrá como objetivo transformar el sistema político existente y permitir ventajas institucionales para mantener, por largo tiempo, a quienes estén en el poder, evitando una verdadera elección nacional.

Hasta allí entiendo que todo está muy claro para cada uno de ustedes, señores y señoras que ocupan cargos de relevancia en el poder público nacional. Que tienen plena conciencia de los objetivos políticos que se buscan a mediano y largo plazo con esta iniciativa impuesta al país. Pero precisamente les escribo para hacerles ver otro punto de vista sobre lo que va a pasar si esta propuesta de constituyente llegara a cristalizarse. Me permito con gran atrevimiento hablarles desde mi inmediato defecto profesional de ser politólogo, y esto hace que en esta tribuna de análisis me aleje de mi oficio de diputado y político de la MUD.

Instalar una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) significa que el efecto inmediato de este acto (irrito o no, por la fuerza o no, democrático o no) le permita al poder crear un nuevo espacio de toma de decisiones, donde los organismos que hasta ahora conocemos como instituciones pasan a ser dependientes y subordinados, creando además una nueva elite de dirigentes. Muchos de esos dirigentes venidos del interior y quizás de la militancia de base del PSUV, pasen a tener un nuevo rol. Su palabra pesará incluso más que la de cualquier ministro o presidente de instituto. Significa, estimados amigos, que lo que va a pasar es un recambio de los actores, y el que no esté dentro de esa ANC pasará de ser un gran señor a un simple militante. Pasará a formar parte, a la distancia, de un proceso que quizás ya ni pueda influenciar.

Maikel Moreno, presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

Por ejemplo, los magistrados que han servido de mucho a los fines del poder podrán pasar de ser juristas en la toma de decisiones a náufragos sin cargos ni privilegios. Muchos de ustedes que sentenciaron contra muchos, posiblemente hoy no tengan padrinos, no formen parte de un sector o quizás sean parte de otro que no controla esa propuesta de ANC. ¿Qué va a pasar con ustedes luego de que no sean “tan necesarios”? es posible que se pueda decidir suprimir salas, reducir magistrados, librar de culpas esta institución creando chivos expiatorios, es posible cualquier cosa. Lo bueno, pero también lo malo en sus destinos.

Ustedes, gobernadores y alcaldes no creen que podrá variar su relación de ser contrapeso de sectores del poder a nivel nacional. Porque si acaban con sus espacios y crean eso de las comunas, con qué piso roncan, con qué presupuesto influyen, incluso, con qué poder serán protagonistas de sus dinámicas regionales y locales. Pasarán de ser electos a dependientes, quizás sí, quizás no, pero esa ANC da claramente para eso y más.

Tareck El Aissami, Vicepresidente de la República.

Camaradas ministros, viceministros, presidentes de institutos y empresas del Estado, usted Contralor y Defensor, esa ANC puede crear en su cuerpo micro instancias que hagan sus trabajos sin necesidad de su presencia. ¿Están todos ustedes realmente cuadrados con quiénes asumirán la conducción del poder, están limpios de cuentas pendientes con los neo constituyentistas? Lo que hoy existe va a cambiar. Seguro lo que tienen planificado para estos próximos tiempos será distinto a lo que aspiraban.

Finalmente, hasta Nicolás Maduro podría dejar de ser el jefe de Estado y de Gobierno, porque sencillamente el nuevo presidente de esa ANC será el nuevo líder y presidente in pectore electo por nadie. El que presida esa ANC será el presidente en la práctica. ¿Qué hará entonces Maduro? Resignarse, irse del país, pedir asilo, agachar la cabeza o entenderse como caído en su propia propuesta.

La política es también una administración de realidades, el poder es un gusto que muchos quieren y cuando se prueba pocos están dispuestos a abandonarlo. Señores altos funcionarios, ¿no creen ustedes que en medio de todo esto es mejor pisar firme y comenzar a analizar las diversas consecuencias y efectos que tendrá esta Asamblea Nacional Constituyente?