Mercados financieros se preparan para potencial default de Venezuela

Por Juan Antonio Avellaneda.- Se escucha entre operadores de deuda esta frase: “Si los rusos cercanos a Maduro están cubriéndose las espaldas pidiendo no tener más a Citgo como garantía, es porque el default o una reestructuración es cada vez más probable”. De hecho, varios bancos de inversión aceleraron sus departamentos de investigación y publicaron varios documentos en los que manifestaban los riesgos de un potencial evento de cesación de pagos.


Por Juan Antonio Avellaneda.- Desde principios de abril, cuando comenzaron las protestas en Venezuela, los mercados de deuda no habían sido afectados. Los títulos de deuda de la República y PDVSA se mantenían en niveles estables con ligeras variaciones en los precios y muy poco volumen transado. Esta semana pasada todo cambió. Diríamos 180 grados. Por un lado, se observaron grandes volúmenes negociados de papeles y los mismos bajaron, en promedio, entre 5% y 7%, colocándose algunos en rangos de default o cesación de pagos.

Las declaraciones del gobierno de Donald Trump de potenciales sanciones de llevarse a cabo la ANC propuesta por el gobierno de Nicolás Maduro, impactaron a la baja la deuda venezolana.

Las declaraciones del gobierno de Donald Trump de potenciales sanciones de llevarse a cabo la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) propuesta por el gobierno de Nicolás Maduro, desataron esta corrida de precios a la baja de la deuda. Y es que aunque la Casa Blanca no ha especificado cómo serían las sanciones, en el mundo diplomático y financiero se especula que podrían ser sanciones financieras a PDVSA, algunos inclusive se atreven apostar que sería un veto a las importaciones de petróleo.

Mientas esta noticia generaba todo tipo de conjeturas, la empresa petrolera rusa Rosneft comunicaba el deseo de cambiar la garantía de un crédito que consiste en el 49% de las acciones de Citgo por campos petroleros en Venezuela. El anuncio alimentó más las hipótesis de un potencial bloqueo a las exportaciones de petróleo de Venezuela por parte de Estados Unidos, que irónicamente aumentaron casi 36% este junio pasado, llegando a los 800.000 barriles diarios.

Se escucha entre operadores de deuda esta frase: “Si los rusos cercanos a Maduro están cubriéndose las espaldas pidiendo no tener más a Citgo como garantía, es porque el default o una reestructuración es cada vez  más probable”.

De hecho, varios bancos de inversión aceleraron sus departamentos de investigación y publicaron varios documentos en los que manifestaban los riesgos de un potencial evento de cesación de pagos. El más importante, desde mi punto de vista, fue el de Deutsche Bank, banco que siempre ha sido cercano al gobierno de Venezuela. Este banco coloca, según sus cálculos y variables de rescate, a los bonos de PDVSA con promedio de 35% en precio de reestructuración y los de la República en 43%. El banco alemán, así como otras instituciones, ven probable que los bonos de PDVSA sean los más perjudicados por las sanciones de los Estados Unidos.

Obviando las potenciales sanciones contra el gobierno de Maduro, los pésimos indicadores económicos del país, la crisis de liquidez de dólares y la poca o casi nula capacidad de buscar financiamiento externo son argumentos obligados a la hora de precisar que se puede estar cerca de un evento en la deuda Venezolana: O una reestructuración organizada o un default traumático.

Las sanciones internacionales sólo acelerarían este proceso, y sólo el resultado político de la actual situación del país es el que marcará si será la opción de la reestructuración organizada o un default traumático lo que se imponga.