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Nicmer Evans: “Hay que presionar para pedir la renuncia de Maduro y de todo el Ejecutivo” (I)

viernes 21 de julio de 2017, 15:00h
Por Ascensión Reyes R. @ascer9.- El politólogo que hoy se inserta en la Plataforma de Defensa de la Constitución junto con ex ministros de Chávez, sostuvo que hay que hablarle a la Fuerza Armada Nacional para que invoquen el Artículo 333 de la Constitución y se produzca una salida institucional a la crisis del país. Explica por qué el chavismo democrático no suscribió el pacto de gobierno anunciado por la MUD.
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Por Ascensión Reyes R. @ascer9.- El politólogo Nicmer Evans, ex integrante de Marea Socialista, reveló que pese a los contactos que sostuvo con la Mesa de la Unidad Democrática no pudieron ponerse de acuerdo para que también el llamado chavismo democrático suscribiera el pacto del Gobierno de la Unidad Nacional que firmó el pasado miércoles la MUD.

Evans que por ahora gravita en la Plataforma de Defensa de la Constitución junto a los ex ministros de Hugo Chávez, Héctor Navarro y Ana Elisa Osorio, entre otros, está creando su movimiento político.

Nicmer Evans, politólogo, M.Sc. en Psicología Social y director general de Visor 360 Consultores.

Si bien reconoce que la consulta popular realizada el 16 de julio por la MUD fue importante, considera que el bloque opositor no ha sido incluyente y muy por el contrario, el pacto firmado el miércoles le resta legitimidad porque no está en la Constitución y a su juicio, propone la creación de un gobierno paralelo.

Evans ve como solución rápida y constitucional pedir la renuncia no sólo del presidente Nicolás Maduro, sino de todo el Ejecutivo. En esa dirección girará para presionar y llegar a un acuerdo político que permita elecciones presidenciales.

-Para la firma del acuerdo del Gobierno de Unidad Nacional, ¿la Mesa de la Unidad Democrática estableció conversaciones con ustedes? ¿Por qué rechazan el acuerdo?

-Establecieron una consulta limitada. Lo hicieron de manera improvisada. 24 horas antes nos informan que habrá un evento y que desearían que algunos del sector del chavismo democrático participáramos. A la solicitud, en lo personal pedí saber si había un documento y los términos de la convocatoria, dónde sería y quiénes más estaban convocados. Al final no hubo ningún documento que pasarán para someterlo a revisión. No sabíamos cuáles eran los elementos sobre los cuales se iba a desarrollar la actividad. Se nos informó que se iba a firmar un acuerdo sobre el cual no sabíamos nada y era necesario saber sí lo compartiríamos para ir al acto.

-¿Fue una decisión acertada no acudir a la firma del compromiso?

-La decisión de no asistir fue definitivamente la mejor, porque lamentablemente, después de  algún tiempo se traduce que había la intencionalidad de convocar al sector del chavismo democrático sólo para que asistiesen en calidad de mirones de palo. No había ningún tipo de posibilidad de aportar en la discusión, en la forma de convocatoria y a la redacción de las preguntas. Sin embargo, hice una serie de aseveraciones que sigo manteniendo. Creo que la consulta era con una profunda convicción democrática. Estaba en la Constitución, era posible desarrollarla tal como se hizo con la convocatoria a través de la Asamblea Nacional, pero el problema fundamental era la ausencia democrática en la diversidad de la convocatoria que pudo haber buscado mecanismos para generar mayor amplitud. En lo personal busqué que eso fuera así. Establecí contacto con algunos de los personajes con decisión como Julio Borges y Freddy Guevara. Con Borges al final no se dio nunca la conversación. Con Guevara hubo dos conversaciones personales. En la primera, le pedí que se cambiaran las preguntas y la respuesta inmediata: Fue no. Al solicitar argumentos sobre la negativa nuevamente me dijo que no. Argumentó que no se podían cambiar las preguntas. Yo apoyaba la primera pregunta de rechazar la Constituyente, pero debió ser más incluyente, lo que hubiese permitido que no fuese sólo 7,6 millones de personas que votaran. Con una convocatoria más incluyente se hubiese obtenido también el voto de quienes rechazan la ANC pero que no están con la MUD. Se hubieran movilizados 15 millones de personas. Eso implica que teniendo la capacidad de movilizar a más de 15 millones de personas en rechazo a la ANC la oposición de la MUD se dio la posibilidad de movilizar apenas 6 ó 7 millones de personas.

-El padrón electoral es superior a 19 millones de personas. Seis millones es un buen rango.

-Seis millones es una cantidad importante movilizándose en contra de la Constituyente, pero lamentablemente pierdes contundencia cuando uno de sus voceros como Henrique Capriles dijo públicamente que aspiraban que fuese 11 millones votantes. En ese momento escribí un Twitter diciendo que era lamentable que hubiera una sobreestimación y se crearan falsas expectativas. Es posible que tú estés ilegitimando el sistema electoral eso es válido, pero tienes que demostrar con la fuerza y la contundencia, primero que tienes la mayoría y segundo que has podido verificar que efectivamente tienes la mayoría. Ninguno de estos dos aspectos se cumple con el acto del 16 de julio que no deja ser trascendente, pero no es una justificación de un Gobierno de Unidad Nacional que ni siquiera está en la Constitución.

-Otras convocatorias de la MUD, como por ejemplo el llamado a huelga general, ¿las acompañarían?

-La huelga o un paro son absolutamente legítimas. Los métodos de lucha para evitar que se logre la ANC los apoyaré sin ningún tipo de inconveniente. Ahora bien, el problema está en que se utilice la huelga general o el paro como un recurso  para la constitución de un Gobierno de Unidad Nacional. Ahí tendré un rotundo rechazo a una postura como cosa. Lamentablemente,  el 16 de julio se rechaza la ANC y al gobierno de Nicolás Maduro, pero se indujo a ese Gobierno que no sabemos cómo se traduce ni cómo se expresa ni qué quiere decir. Uno se imagina dos cosas: O la Oposición elevó la apuesta para hacer un enemigo interno creíble o efectivamente está desarrollando la posibilidad de un movimiento de secesión en el país. Lo primero sería una torpeza, pero válida desde el punto de vista de la terquedad y la brutalidad con la que ejerce el Gobierno la violación de derechos humanos y busca imponer el 30 de julio; pero lo segundo, es realmente despreciable. No podemos estar de acuerdo con pretender generar un gobierno paralelo que conduzca a una guerra civil. Creo que la desobediencia que se ha generado en estos últimos días en contra de la agenda de la MUD tiene una extraordinaria legitimidad. La gente tiene un total derecho a generar su propia agenda de protestas siempre y cuando no vulnere y atente contra la vida y la paz de otros. Las protestas deben seguirse estimulando. Hay una evidente falta de conducción política de la MUD que no logra traducir lo que la gente está expresando, y a eso hay que darle conducción política. Un compromiso del resto de los liderazgos políticos que nos encontramos fuera de la MUD y del Gran Polo Patriótico es darle respuesta a un ese sector de la población huérfano de la conducción política, pero con gran fuerza para protestar y enfrentar la imposición de la ANC.

-Se corre el riesgo que fuera de la MUD vayan a anarquizar la situación.

-El grave problema es que ya eso existía por la agenda de la MUD. El estímulo se generó por parte de la MUD al darle épica a la confrontación de los grupos de los jóvenes de La Resistencia, los llamados Escuderos o Libertadores con la GNB, sin duda alguna es un fenómeno que no pueden controlar. Esas son consecuencias que se pagan cuando se genera una conducción de una lucha épica, cuando es asimétrica y desigual y que somete a un altísimo riesgo a un sector de la población vulnerable como es el sector juvenil.

Tenemos que hablarle a la FANB. En sus manos está sentar un precedente con el Artículo 333 de la Constitución para que haya salida institucional y democrática.

-¿Cuál es su propuesta?

-Estoy hablando en nombre del sector que estoy construyendo que tiene que ver con la izquierda democrática del país que viene del chavismo democrático. Ya no estoy en Marea Socialista y aunque ahora formo parte de la Plataforma en Defensa de la Constitución, esta tiene sus propias opiniones. ¿Cómo se destraba este juego? Son diversas las cosas que hay que articular en relación con la necesidad de frenar que se dé la elección de los constituyentes el 30 de julio. Uno de los elementos fundamentales es convencer al resto de la población que no se siente movilizada a unirse pacíficamente. No hay una propuesta consolidada más allá de Maduro vete ya. Es necesario decirle al resto del país que estas protestas tienen que tener como fin fundamental dar respuestas a los problemas económicos que son los primeros que aquejan a la ciudadanía y el otro, es seguir incidiendo en el goteo institucional que de alguna u otra manera ha representado hoy la fiscal General, Luisa Ortega Díaz, y que se ha paralizado por el terror que tiene la gente al Gobierno. Les pedimos a las personas que forman parte de los Poderes Públicos que den un paso al frente. El tiempo se agota y hay que hablarle al público que desea que Maduro se vaya y al porcentaje de la población que está entrampada en la extorsión gubernamental. También, tenemos que hablarle a la FANB. En manos de ella no está en dar un golpe de Estado. Tampoco queremos que haya un desplazamiento del presidente Maduro a la fuerza. Sí está en sus manos sentar un precedente con el Artículo 333 de la Constitución para que haya salida institucional y democrática.

-¿Qué más proponen?

-Otro aspecto, es que hay que presionar para pedir la renuncia del presidente Maduro. Es la única salida constitucional rápida. Estoy convencido de que las palabras construyen realidades y convocar a un Gobierno de Unidad Nacional paralelo o elecciones generales traban mucho la posibilidad  de que el otro se persuada de que es copartícipe de la solución del problema. Lamentablemente, así no queramos el Gobierno del presidente Maduro tiene legalidad constitucional para gobernar. La presión tiene que ser para una salida constitucional que sí le responda a la demanda del país y este está exigiendo que sea lo más pronto posible. Eso debe ser no sólo de la renuncia de Maduro, sino del Ejecutivo pleno. Eso podría conducir constitucionalmente a unas elecciones presidenciales lo más pronto posible a partir de un acuerdo político que se pueda desarrollar. La salida abrupta o aplastante del Gobierno así como pretenden ellos aplastarnos con la ANC lo que generaría es el mismo efecto de lo que ellos están deseando desarrollar: Que es un corto plazo quien llegue a gobernar al país se  encuentre con un país ingobernable. Eso lo tenemos que evitar. No sólo debemos pensar en el corto plazo salir del Gobierno, sino sobre qué condiciones generamos para que esa salida sea la menos traumática, para que podamos en mediano plazo garantizar la gobernabilidad de país a quien llegue a la presidencia.

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