Nicolás Maduro no podrá evitar participación masiva en la consulta de la MUD

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Nicolás Maduro está jugando “suma cero”: Intenta, por un lado, aniquilar la consulta promovida por la MUD; y por el otro, tratando de reducirla, le ha proporcionado indirectamente más propaganda. No ha conseguido el presidente deshacerse de ninguna estrategia de sus adversarios. Mientras tanto, en la Oposición ya terminan de “aceitar la maquinaria” para el domingo 16 de julio. Trabajan en el área que son más eficientes: Motivación al voto. Hoy finiquitan los últimos detalles.


Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- La denominada “consulta nacional” (antes “plebiscito”) organizada por la MUD para el próximo domingo 16 de julio ya tiene lista toda la armadura. La organización. Los responsables de los “puntos soberanos”. El material de votación. La propaganda, a pesar de las limitaciones. Toda la logística, en términos generales, luce prácticamente lista. Los partidos políticos han echado a andar toda su maquinaria; en particular, los partidos del antiguo G4 de la MUD. Una maquinaria puesta a prueba en las validaciones ordenadas por el CNE.

Primero Justicia y Acción Democrática han copado la escena en las asambleas vecinales realizadas en las últimas dos semanas. En Voluntad Popular se han dedicado a las actividades de casa por casa en las parroquias, empleando para ello a los cuadros juveniles. Y en Un Nuevo Tiempo han hecho lo propio, con énfasis en el estado Zulia. Es lo que mejor saben hacer los partidos opositores. Organizarse para motivar a la gente a manifestar su voluntad a través del voto. En eso les sobra experiencia. Y ese es un dato que juega decididamente a favor de los promotores del acto:

-El material electoral ya se encuentra en los estados, y está siendo distribuido a los municipios y parroquias (…) tenemos lista la observación nacional e internacional (…) hay más de 2.023 puntos soberanos a nivel nacional y 14 mil mesas a nivel nacional, además de 400 puntos a nivel internacional para que los venezolanos en el extranjeros puedan participar-, detalló en rueda de prensa este miércoles el diputado Stalin González, jefe de fracción de la MUD en la Asamblea Nacional.

-El escrutinio será público y habrá dos testigos ciudadanos por mesa que suscribirán el acto. Los resultados serán anunciados el domingo en la noche. Lo importante es el 17 de julio. ¿Cómo amanecerá Venezuela el 17 de julio? Han sido 104 días de rebelión cívica en la calle. Hoy Venezuela está de pie y la dictadura transita sus últimos días. Debemos acudir conscientes de que estamos haciendo historia y ese día comienza la reconstrucción de nuestro país-, sentenció la dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado este jueves en rueda de prensa.

-¡El pueblo decide!-, reza una propaganda del partido Acción Democrática en las redes sociales, en la que explican el proceso de votación.

-¡Este 16 de julio el pueblo decide! Vota sí, sí, sí-, se lee en la propaganda de la MUD, en la que anexan las tres preguntas de la consulta.

-¡El pueblo decide! Parroquia San Bernardino: Iglesia Padre Claret. 20 mesas-, informa el diputado de Primero Justicia, Tomás Guanipa, en un afiche digital.

En el Gobierno, mientras tanto, en lugar de fingir que no les importa la actividad opositora, han jugado erróneamente a suministrarle toda la publicidad de la que ha carecido por la censura; es decir, Nicolás Maduro juega suma cero: Por un lado trata de aniquilar el acto, y por el otro, por retruque, termina otorgándole mayor difusión. Desde que el inefable diputado Pedro Carreño amenazó con pedir la nulidad de la consulta al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), evidenció la molestia del régimen. Les aterra una masiva participación, como explicó este jueves Orlando Zamora en esta nota de KonZapata, en la que cita números de la encuestadora Datincorp: Al menos 8 millones de venezolanos van a ejercer su derecho a votar.

No han tardado personeros del Gobierno en procurar la minimización de la consulta, usando para ello los argumentos más rocambolescos de la historia, como ellos acostumbran:

-Es un acto sedicioso, para echar a andar un plan golpista-, se atrevió a decir Pedro Carreño, citado por diversos medios de comunicación.

-La Oposición convoca a una violación de la Constitución con el plebiscito. Ellos dicen defender la Constitución y pretenden hacer algo que no es constitucional. La figura del plebiscito es retardataria y muy excluyente con respecto a una figura mucho más rica que es la constituyente-, dijoJorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador.

Pero una parte del ala civil del chavismo que disiente de Nicolás Maduro tampoco se ha quedado atrás, y profundizaron sus diferencias con el Presidente de la República: Nicmer Evans (analista político), Gabriela Ramírez (ex defensora del Pueblo), y los diputados Germán Ferrer y Eustoquio Contreras, expresaron hace varios días en rueda de prensa su adhesión a la consulta:

-La soberanía popular es supraconstitucional. Las diferencias con la consulta son de forma, no de fondo (…) se han cerrado las válvulas electorales y jurisprudenciales. La soberanía popular no puede tener freno-, dijo Ramírez.

Hoy, los partidos opositores finiquitarán los últimos detalles. Habrá reuniones de carácter regional con el fin de verificar asuntos como la distribución de material electoral, que días atrás había anunciado el diputado Stalin González.

La consulta no tiene vuelta de hoja, como tampoco tiene retorno el hecho de que la gente acuda a los puntos soberanos. Es el inicio de la recta final. Y otra vez Nicolás Maduro no ha podido deshacerse de la estrategia opositora. Lleva más de 100 días en eso. Se ha equivocado el Presidente: 2017 no es 2014.