No hay excusa, la Revolución Bolivariana quebró a Venezuela

Por Juan Antonio Avellaneda.- No fue la caída de los precios de petróleo. Es el modelo. Es la gestión. Hay elementos que demuestran el fracaso. Y más que eso, el retroceso en cuanto al PIB, la producción petrolera, la salud financiera del país.


Por Juan Antonio Avellaneda.- Los precios del petróleo han influido considerablemente en el desarrollo histórico de la economía venezolana, teniendo como consecuencia un impacto notable en los ciclos políticos. Crisis petroleras favorables como la de los años ‘70 creaba un bienestar que llevaba a altos índices de popularidad del gobernante de turno, así como crisis de precios negativas como la de los años ‘80 ocasionaban el efecto contrario.

Muchos politólogos atribuyen que parte de la victoria de Hugo Chávez en 1998 fue por la crisis petrolera mundial del momento.

Muchos politólogos atribuyen que parte de la victoria de Hugo Chávez en 1998 fue por la crisis petrolera mundial del momento. Los precios se desplomaron por debajo de los 20 dólares en 1997 como consecuencia de la Crisis Financiera de los Tigres Asiáticos. Ello generó que el Gobierno de Caldera redujera el gasto público y así la economía se contrajo.

Si la crisis de precios del petróleo de esa época ayudó al mensaje populista del entonces candidato Hugo Chávez, el boom de precios vividos por más de una década desde el 2001, aproximadamente, mantuvo al modelo populista-socialista. A pesar de que en el 2015 este boom petrolero tuvo un ajuste, podemos decir que el mismo no fue lo suficiente como para culparlo de la quiebra económica del país.

No hay excusa, con una década de precios en niveles cercanos a los 80 dólares y una estabilidad de los mismos en el rango 40-50 dólares. Los niveles han sido suficientes para haber logado una prosperidad sólida de la economía.

A continuación, datos que certifican esta quiebra de la economía nacional y el país que se heredará en caso de producirse un cambio político.

-Un PIB que se ubica entre 130.000-150.000millones de dólares dependiendo de qué tasa de cambio se use. En 1998 el mismo se ubicaba en esos valores, es decir se perdieron 18 años. En algún momento de este período revolucionario el PIB llegó a tocar los 350.000 millones de dólares.

-Unas Reservas Internacionales que cerraron el viernes en 9.986 millones dólares, niveles de 1996 y como explica en Twitter el economista Luis Oliveros, niveles de 1972 en términos reales y 1943 en términos per cápita.

-Producción petrolera de unos 1.950.000 millones diarios, niveles de hace 30 años. En 1998 la producción superaba los tres millones. Hoy la mayor parte de la producción es por los acuerdos con trasnacionales firmados en los años ‘90. Igualmente, estamos importando crudo liviano y gasolina de Estados Unidos. En un reporte de este país se lee que el principal comprador de crudo liviano de EE.UU. es Curazao, es decir, Refinería Isla de PDVSA.

-Producción de acero (Sidor) de 141.30 toneladas anuales. Esta empresa en manos privadas llegó a producir 2.193.000 toneladas.

-Una calificación de deuda externa de bonos basura (Junk Bonds) o CCC- la peor en los rankings de calificaciones de bonos, sólo por arriba de un default o cesación de pagos.

Esto son datos que se han ido conociendo por fuentes internacionales. Hay mucho más pero con esto es suficiente para concluir el gran fracaso económico del modelo socialista-populista, por lo que no es sorprendente el gran descontento nacional que se vio reflejado en las calles este domingo 16 de Julio.