Odebrecht es una papa caliente para el gobierno de Maduro

Por Oscar Medina @oscarmedina1.- (Esta nota la publicamos el 14 de febrero de 2017. Hoy la rescatamos en vista de los anuncios de la Fiscal General de que los implicados en el caso Odebrecht ya están identificados). Tiempo de sobra tuvo el gobierno venezolano para activarse tras el destape del escándalo de sobornos de la empresa brasileña. En casi todos los países se abrieron investigaciones de inmediato, salvo aquí y en Ecuador. De manera tardía, Maduro pidió castigo para los sobornados. Pero la Fiscalía sólo tiene un nombre que mantiene en secreto y nada más. La única acción concreta ha sido no discutir nada en la Asamblea Nacional y detener con el Sebin a dos reporteros extranjeros. Pero no todo está perdido: La lista de los implicados está en manos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.


Luisa Ortega Díaz, Fiscal General.

Por Oscar Medina @oscarmedina1.- 26 de enero: Luisa Ortega Díaz anunció que la Fiscalía General de la República investiga si funcionarios venezolanos recibieron dinero de la constructora Odebrecht, si las obras que se le contrataron avanzan o fueron culminadas y hasta quiere saber a dónde fueron a parar los dólares de los sobornos. Eso, claro, si es que “efectivamente” hubo tales sobornos. Porque a ella no le consta.

Lo más curioso de la tardía declaración -la primera por parte del Estado- es que también informó que solicitó una orden de captura contra alguien implicado en el caso y hasta notificó a Interpol. No reveló, sin embargo, la identidad de ese solitario embarrado por un asunto en el que se habla de 98 millones de dólares repartidos en coimas. En la web de ese cuerpo policial aparecen 40 personas de nacionalidad venezolana solicitadas por Venezuela: Casi todas por delitos de homicidio o vinculadas al narcotráfico. Hasta un sacerdote abusador de niños hay. Pero nada que parezca vinculado a Odebrecht.

12 de febrero: Nicolás Maduro prometió que su gobierno se hará cargo de culminar todo lo que Odebrecht dejó inconcluso en el país. En el transcurso de esta semana que corre, aseguró, deberían tener planos y detalles técnicos de las obras paralizadas. Ya la plata para eso está lista. ¿Alguien le cree? También pidió “mano dura” contra quienes recibieron sobornos. Ahora parece que sí, que los pagos irregulares sí existieron. ¿Y quiénes fueron los beneficiarios de la generosidad brasileña? La lógica apunta a una búsqueda sencilla: Revisar los nombres y patrimonios de quienes firmaron o concedieron los contratos.

Pero el Maduro ansioso por justicia pasó algo por alto: ¿No deberían reclamarse compensaciones por esas obras que dejaron a medio hacer y que seguramente fueron pagadas como corresponde? ¿No debería Odebrecht responder por eso? Ahí está el detalle.

Junio de 2015: Marcelo Odebrecht, ahora ex presidente de la constructora, fue detenido en Brasil a consecuencia de una investigación de sobornos con Petrobras. El poderoso empresario fue condenado a 19 años y 4 meses de prisión. Eso, según se ha visto, disparó alarmas en algunos de los países donde operaba la compañía. En Colombia, por no ir muy lejos, empezaron a pasar revista. Y encontraron unas cuantas cosas. Pero el verdadero escándalo lo destapó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

21 de diciembre de 2016: Odebrecht tuvo que reconocer ante la justicia estadounidense que pagó más de 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios y políticos en 12 países de América Latina y África. Y además se comprometió a pagar 2.600 millones a Estados Unidos, Brasil y Suiza, además de suministrar todos los detalles de la red y el complejo sistema de desembolsos ilegales. Braskem, la filial petroquímica que también estuvo en la jugada, acordó reponer otros 957 millones de dólares.

En el informe del Departamento de Justicia -que investigó porque el sistema financiero de ese país fue utilizado para hacer circular el dinero sucio- Venezuela ocupa un lugar estelar. La empresa admitió que pagó 349 millones de dólares dentro de Brasil. Y el segundo puesto en el ranking de sablazos lo tiene Venezuela con 98 millones de dólares repartidos entre 2006 y 2015. En casi todos los países se iniciaron investigaciones rápidamente y ha habido detenidos y órdenes de captura, salvo en dos: Venezuela y Ecuador.

El gobierno ecuatoriano lo negó todo de inmediato. El de Venezuela se tomó su tiempo para al menos decir algo. Las únicas voces que parecen haber tomado en serio la situación provienen de la Asamblea Nacional. El diputado Julio Montoya, por ejemplo, estima que en realidad son 1.000 millones de dólares los “sobornos y sobreprecios” de la compañía brasileña. Y aseguró que 80% de las obras contratadas han quedado inconclusas. El Parlamento, según él, investiga desde hace más de un año.

Por lo pronto, la revolución sólo ha hecho anuncios. Y el de la Fiscal activa un recuerdo en la memoria: El del tristemente célebre “chino” de Recadi. Para la funcionaria hasta ahora hay un solo culpable huyendo por ahí. Un anónimo del que no se sabe nada más. La única acción concreta de las autoridades locales ha sido detener -11 de febrero- y expulsar a los periodistas brasileños Leandro Stoliar y Gilzon Souza de Oliveira, quienes se encontraban en el estado Zulia reporteando sobre los trabajos de Odebrecht acompañados por dos miembros de la organización Transparencia Venezuela.

¿Se sabrá algún día quiénes son los venezolanos que engordaron sus cuentas gracias a los amigos de Lula Da Silva? Ciertamente no será gracias a las pesquisas ordenadas por Maduro. Esa lista existe: La tiene el Departamento de Justicia de Estados Unidos.