Paso siguiente en la hoja de ruta opositora: Capitalizar los resultados del 16J

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- La cifra de 7,1 millones de votos que obtuvo ayer la Oposición en la denominada Consulta Nacional, es elevada tomando en cuenta el contexto en el que fue realizada, aunque mucho menor a las expectativas creadas.


Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Nicolás Maduro quiere imponerse a costa de lo que sea con su constituyente. Bajo ese escenario, a la Oposición únicamente le restaba oxigenar a sus bases para alistarlas rumbo a la recta final: el 30 de julio. Acumulan 107 días de protestas. Era necesario un nuevo empuje: levantar el ánimo frente a una dictadura que empezaba a consolidarse peligrosamente. Demostrar a la comunidad internacional y recordar a Nicolás Maduro que el país se opone a la espuria constituyente. Ese era el objetivo de la Consulta Nacional, antes denominada “plebiscito”. Vinculante o no, la estrategia debía servir como mecanismo de transmisión para esa recta final. Firmas  como Datincorp, estimaron la participación mínima en 8 millones de personas, tal y como escribió Orlando Zamora en esta nota de KonZapata. Otras firmas –como Datanálisis-, pronosticaron hasta 11 millones de electores, según cita de diversos medios de comunicación.

La jornada de ese domingo transcurrió entre la violencia generada por factores vinculados al régimen (que dejó saldo de al menos 3 personas asesinadas según el alcalde de El Hatillo, David Smolansky), y extensas colas en todos los rincones del país. Y es que los “puntos soberanos” (sucedáneos de los centros de votación tradicionales) tenían apenas, en conjunto, unas 14 mil mesas, frente a las 45 mil mesas que en la última elección dispuso el Consejo Nacional Electoral (CNE), de clara tendencia oficialista. Era previsible que se acumularan votantes, tanto por la cantidad misma de mesas como por  la inmensa frustración que han generado en el país las recientes acciones de Nicolás Maduro para entronizarse en el poder a través de métodos anticonstitucionales.

Las expectativas en torno a los resultados fueron elevadas. A las 11:35 de la noche, la denominada “Comisión de Garantes” (presidida por la rectora de la UCV, Cecilia García Arocha), informó al país un boletín con el 95% de las actas escrutadas: 7 millones 186 mil 170 electores participaron en la consulta. De ese total, 693.789 votos corresponden a venezolanos radicados en el exterior, por lo que dentro del territorio nacional fueron contabilizados 6 millones 492 mil 381 votos:

A los pocos minutos, la dirigencia de la MUD ofreció por separado una rueda prensa. Hubo algunas caras largas. Otras de alegría. Julio Borges –presidente de la Asamblea Nacional-, se encargó de anunciar al país lo que sigue:

-Nuestra lucha no terminará hasta que tengamos un país para todos, ojalá el Gobierno entienda eso. No queremos ser Cuba, no queremos ser un país sin libertad. Ese mismo pueblo que lleva 107 días de lucha salió a calle a dar un mandato de tener un país libre y democrático. Somos el pueblo que cambió la historia de Venezuela para siempre (…) hubo apenas 14 mil mesas, pero se superaron obstáculos. Venezuela lo dijo claramente: no queremos una constituyente fraudulenta e impuesta.

Y es que de la cifra de 7,1 millones –que podría elevarse a 7,6 millones con el 5% que resta por escrutar-, se desprenden varios datos:

-Es una cantidad bastante elevada tomando en consideración la poca propaganda disponible, además de los muy reducidos recursos y, como señaló Borges, con “apenas 14 mil mesas”. Un consultor político señaló a KonZapata al filo de la madrugada que “con solo 15 días se logró el techo de votos de la Oposición”.

Pero la cifra no es convincente si se toman como puntos de partida los números proyectados por las encuestas, las expectativas creadas por la militancia opositora y por la propia dirigencia de la MUD. Desde tempranas horas de la tarde circulaban resultados a través de las redes sociales que alertaban de una participación que sobrepasaba los 10 millones de votos, cuestión que un dirigente opositor refutó muy convencido en privado: “Eso es imposible por el número de mesas”.

-Y por último, que este resultado –un resultado, insistimos, importante y vigoroso a pesar de encontrarse por debajo de las expectativas creadas-, fue producto del ejercicio ciudadano. Los “puntos soberanos” fueron coordinados por voluntarios, buena parte de ellos sin militancia partidista. Gente de a pie. Voto espontáneo. Y es un alerta para Nicolás Maduro.

Es ese “alerta” el mismo que la Oposición a partir de ahora debe capitalizar. Porque el anuncio de ayer fue apuntar que hoy será conocida la “hoja de ruta”. La definitiva:

-Mañana al mediodía, en un acto solemne, le diremos al país la hoja de ruta a seguir luego de la Consulta Popular-, dijo Julio Borges.