Radiografía de los contratos de Odebrecht y los funcionarios en Venezuela

Por Orlando Zamora.- (Esta nota la publicamos el 16 de febrero de 2017. Hoy la rescatamos en vista de los anuncios de la Fiscal General de que los implicados en el caso Odebrecht ya están identificados). En Venezuela están dadas las condiciones para acometer con éxito las investigaciones que posibiliten a la Fiscalía General de la República aclarar los hechos asociados a seis grandes obras.


Diosdado Cabello, diputado y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Por Orlando Zamora.- Cuando aparezca publicada esta nota, la fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, tal como informó KonZapata en exclusiva, estará de visita en Brasil. La idea es recabar información en torno al caso Odebrecht. Aquí en Venezuela hemos seguido el tema. Un caso que asciende a más de 20.000 millones de dólares. En efecto, ya PDVSA indicaba en su Informe de Gestión Anual 2007 una cifra consolidada de montos asignados, por cada una de las obra de Odebrecht, cuantificada en 9.785 millones de dólares. El monto lo transferiría al Fonden para amortizar pagos por las seis obras.

Las construcciones investigadas, a pesar de recibir la cifra indicada por PDVSA, agregan aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF por otros 2.450 millones de dólares adicionales, créditos bancarios por 600 millones de dólares y todo esto sumaba 12.835 millones de dólares al cierre de 2007.

Obviamente, a la fecha actual es mucho mayor. Pero la opacidad informativa no permite actualizar los aportes reales. No obstante, el promedio de ejecución de dichas obras no supera el 36%. Esto ya indica desidia culposa por parte de funcionarios venezolanos y los ofertantes empresarios brasileños.

El feliz resultado final de la investigación es posible en virtud de los importantes elementos de pruebas e indicios provenientes desde el exterior, que permiten profundizar y llegar hasta las últimas consecuencias si hay voluntad para ello. Y es lo que hace la fiscal en Brasil.

Se hace urgente la definición de las responsabilidades bien por atrasos en las entregas; sobrefacturación de esas obras básicas de infraestructura nacional; los manejos de coimas; etc.

Los elementos a la disposición de las autoridades nacionales van desde una amplia disponibilidad de datos y elementos de juicio, contenidos en los expedientes elaborados por los tribunales brasileños y de otros países donde reposa la confesión de entrega de sobornos por 98 millones de dólares cedidos presuntamente a funcionarios públicos venezolanos.

Dificultades para acometer la investigación

Las obras surgen por diversos convenios suscritos tanto por ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el desaparecido presidente Hugo Chávez, reunidos en distintas oportunidades en ambos países. Los pagos previstos para cancelar las obligaciones derivadas por estos proyectos se canalizan a través del Fonden, el cual en la práctica es dirigido por el propio Ministro de Finanzas, cargo desempeñado por nueve años por Jorge Giordani, en un tiempo mucho menor por Nelson Merentes, y Rodrigo Cabezas lo fue en 2007.

Por su parte, PDVSA contrató a la referida empresa con discrecionalidad, pero en proyectos menores. Rafael Ramírez dirigió todos los procesos financieros de PDVSA. La presencia presidencial fue factor clave en la escogencia de una empresa que tendría graves y negativas  repercusiones para el país. La forma en que se manejó esta ambiciosa creación masiva de infraestructura, menos planificada y ordenada financieramente, obedeció en buena medida a razones de carácter inmediatista electoral. Todo esto complica la acción de la justicia nacional. La forma como ha funcionado el Fonden dificulta una investigación seria, dado que poco se rige por la planificación acuciosa de sus pagos, carece de un presupuesto central, nacional, de inversión en infraestructura. El organismo actúa en forma discrecional, espasmódica, bajo verticales órdenes presidenciales.

La rueda de prensa de Henrique Capriles

En una rueda de prensa con medios de comunicación este miércoles 15 de febrero, Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda, señala en forma directa a Diosdado Cabello como la persona que en plena efervescencia de estas contrataciones estuvo al frente de la gobernación del estado Miranda, recordando Capriles que en Miranda se proyectó gran parte de las obras como el Metro de Los Teques, Metro Guarenas-Guatire, Cable tren de Petare, Línea 5 del Metro en Baruta. Pero se le olvido a Capriles mencionar que Cabello estuvo también como ministro de Obras Públicas en 2009, Ramón Carrizález fue ministro de Infraestructura en 2005. También Francisco José Garcés Da Silva dirigió el Ministerio de Transporte y Comunicaciones en 2010, y en a 2013 estuvo muy activo el ministro de Transporte Terrestre, Haiman El Troudi Douwara, quien venía de la presidencia de Cametro en 2011. Víctor Hugo Matute en 2010 y Claudio Faría en 2009, lo precedieron.

Antes, en el 2005 el hoy crítico de las políticas económicas de Maduro, el economista Víctor Álvarez estuvo al frente del Ministerio de Industrias Básicas y Minería, en los tiempos que iniciaron las obras de la Central Hidroeléctrica de Tocoma, las inició el Consorcio OIV, que salió con las tablas en la cabeza por las protestas laborales por pagos salariales incumplidos después del 2008.

En el 2009 lo dirige Rodolfo Eduardo Sanz, y en el 2010 el hoy bancentralista José Salamat Khan, ex dirigente obrero de Guayana.

El pomposo Ministerio del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión Gubernamental responsable de construir los 20 gimnasios verticales decorados con la Bandera Nacional y que pocos funcionan, lo dirigió Wilmer Omar Barrientos Fernández, quien no fue muy “seguidor de la gestión gubernamental” de la Odebrecht.