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Aquí pasa de todo y la Oposición parece desconcertada

viernes 04 de agosto de 2017, 17:45h
Por Oscar Medina @oscarmedina1.- Al golpe de ánimo que supuso la realización de las elecciones para la inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente se sumó el extraño efecto de la perspectiva de participar en las regionales: Conflictos, división, parálisis y enormes errores de comunicación. El momento es delicado y confunde. Es urgente pensar con cabeza fría.
Por Oscar Medina @oscarmedina1.- De los muchos episodios desconcertantes por los que ha pasado Venezuela a lo largo de la lucha política contra el chavismo, el de ahora seguramente entra en la lista de los más destacados. ¿Qué es lo que está ocurriendo? Todo y nada, al parecer.



Como dijo Little Finger, el personaje de Game of Thrones: “Todas las cadenas de eventos posibles están pasando al mismo tiempo”. También aplica citar un tuit del escritor Rodrigo Blanco Calderón en el que describe el momento con acierto: “La vaina está tan jodida que todo el mundo tiene un poquito de razón”.

El domingo 30 se dio lo que se esperaba: El chavismo votó por el proyecto de Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que le vendió el Gobierno. Y dentro de ese fraude se cometió otro fraude. El anuncio de los 8 millones de votos fue indignante, pero también previsible. Pero, ¿cómo probar ese nuevo fraude? ¿Con fotos de la poca gente que votó? No era suficiente. Y saltó a escena lo inesperado. El mismo día que Reuters ofreció el indicio más concreto -aunque sin mostrar la prueba- para dudar de esos 8 millones, la propia Smartmatic -nacida, criada y engordada por la revolución- acusó al CNE de manipular los resultados.

Hay una tenaza internacional que promete cerrarse cada vez más hasta, finalmente, apretar. Adentro, el goteo de chavistas sigue: Lento, pero sigue, y sumando a un actor tan curioso como el diputado Hugo Carvajal, el general ex jefe de Inteligencia Militar, mejor conocido como “El Pollo”.

La instalación de la ANC se pospuso para hoy viernes y se organizó sin que se conociera el detalle de la votación. Es decir, el cómo se repartieron esos 8 millones. Apenas alrededor de las 10 de la noche de este jueves se publicó la data en la web del CNE. De modo que algunos de los “ganadores” fueron convocados sin conocer con cuánto ganaron.

Y en medio de esa cadena de eventos, ¿en qué anda el liderazgo opositor? Los mensajes que emiten conducen a pensar que la Unidad Democrática se fragmenta, que pasa por un mal momento. No se entiende. No se hablan. No terminan de organizar un discurso práctico y coherente. Y la desconfianza, la incertidumbre, la sensación de que el Gobierno se salió con la suya, crecen.

Twitter, ese sucedáneo de plaza pública donde se habla con libertad, lo muestra así. Pero Twitter no es el país. Es más bien un lugar donde -como en la plaza- se quiere imponer quien grita más. La convocatoria de este viernes a manifestar en las calles debería verse como una muestra más realista. Las razones para salir a protestar siguen ahí, pero ¿hay ánimos, hay coordinación, el liderazgo todavía es capaz de inyectar entusiasmo?

La discusión sobre ir o no a las elecciones regionales irrumpió como un factor de conflicto justo en el momento en que se requiere más sangre fría. ¿Era tan difícil emitir una declaración conjunta explicando que se debate sobre eso para intentar un consenso? ¿Era tan difícil organizar grupos de trabajo para decidir acciones y encontrar la mejor manera de explicar lo que haya que explicar?

Volvamos a la cita de Rodrigo Blanco Calderón: Todos tienen un poquito de razón. Pero hay hechos en los que es lícito apoyarse. ¿Cuál será el destino de las personas que sean nombradas por la Asamblea Nacional como rectores del CNE? El mismo de los magistrados: No podrán ni acercarse a las puertas del CNE y terminarán presos o refugiados en la residencia de algún embajador extranjero. No serían rectores de nada, serían mártires y la designación tendría que venir acompañada de un plan de fuga inmediato. ¿Cuántos voluntarios hay para eso ahora mismo?

¿Cuál será el destino de las gobernaciones si no hay candidatos democráticos? Ahí está lo ocurrido en 2005. Todos los estados tendrán a un gobernante del chavismo porque a esta gente le gusta ir a elecciones cuando saben que van a ganar.

Es que el CNE es tramposo, señalan algunos. Hasta Smartmatic lo dijo. Sí, pero ¿cuándo no ha sido tramposo el CNE? Siempre ha acomodado las cosas para dar ventaja al oficialismo y pese a eso, se han logrado victorias electorales. No hay que olvidar que Smartmatic -lavándose la cara- también dijo que la manipulación ocurre si no hay testigos independientes o del otro bando interesado. ¿Y la Oposición sabe o no sabe auditar y vigilar procesos electorales? Ya hemos visto que sí. ¿Se puede confiar en la honestidad del CNE? No. ¿Y se puede confiar en la experiencia de la Oposición en esta materia? Sí.

Es que la ANC va a acabar con los gobiernos regionales. Eso hay que verlo. No ha sucedido. Es apenas una posibilidad dentro de ese saco de gatos e interrogantes que es la ANC.

Entonces, ¿qué hacer? Una forma de encontrar una respuesta es asumir que “todas las cadenas de eventos posibles están pasando al mismo tiempo” y elaborar estrategias en cada escenario. ¿Ya se solicitó de manera formal una auditoría al CNE? ¿Ya se establecieron nexos con Smartmatic para empezar a filtrar información? ¿Ya hay un equipo de los partidos trabajando en candidaturas de consenso? ¿Hay algo más allá de proponer marchas que terminarán reprimidas en calles y autopistas?

¿Podemos hacer algo más? En eso hay que pensar. No en creer que alguien se vendió por una gobernación. Y por una razón simple: No está en la naturaleza del chavismo entregar espacios. El chavismo aplasta, no cede. Esos espacios hay que ganárselos, arrebatárselos. Y ya posiblemente estamos a apenas horas de perder la Asamblea Nacional.

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