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Economista Oscar Torrealba: Es un suicidio financiar gasto corriente con deuda pública

jueves 31 de agosto de 2017, 10:01h
Por Ascensión Reyes R @ascer19.- Torrealba, investigador de Cedice, sostiene “que un gobierno cuando se endeuda es para financiar algún tipo de proyecto social, pero se ha constatado que el Gobierno lo que ha hecho es financiar gasto corriente que debió ser asumido con ingresos corrientes. Lo que sucede es que la misma emisión de deuda ha perjudicado al venezolano en el sentido de que no hay un proyecto social concreto, y la situación económica se ha agravado aún más. Al final, quienes deben pagar esa deuda somos todos los venezolanos”.
Por Ascensión Reyes R @ascer19.- Oscar Torrealba, economista investigador de Cedice y profesor del diplomado de Economía de la Universidad Monteávila, dejó en claro que los venezolanos se verán fuertemente afectados por la reducción de importaciones que seguramente decretará el Gobierno, en vista de la imposibilidad de conseguir financiamiento externo. Pero aclaró que esta circunstancia no será por las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump al país, sino por el endeudamiento que registra la República.

Oscar Torrealba, economista investigador de Cedice y profesor de la Universidad Monteávila.

Puntualizó que se requiere la activación del aparato productivo con medidas que conlleven a la eliminación de los controles de precio y de cambio, así como con un sistema judicial que garantice seguridad jurídica a los inversionistas. Ve con preocupación que PDVSA haya disminuido 88% sus ganancias netas y no descarta que el Ejecutivo, ante la falta de financiamiento, remate activos de la nación.

-Las medidas impuestas por el gobierno de Donald Trump ¿tendrán a la larga impacto en la población?

-El Gobierno ha utilizado la deuda como forma de financiamiento del gasto público. Este mecanismo no es nuevo y no se debe necesariamente a la crisis económica. De hecho, el Gobierno con la bonanza petrolera, desde 2006 hasta el 2011, emitió la mayor cantidad de deuda que ha habido en Venezuela. Nos estábamos endeudando muchísimo, a pesar de recibir ingresos del petróleo a 100 dólares por barril. Incluso, las deudas que pagamos hoy se deben a esos bonos que se emitieron años atrás. Se supone que un gobierno cuando se endeuda es para financiar algún tipo de proyecto social, pero se ha constatado que el Gobierno lo que ha hecho es financiar gasto corriente que debió ser asumido con ingresos corrientes. Lo que sucede es que la misma emisión de deuda ha perjudicado al venezolano en el sentido de que no hay un proyecto social concreto, y la situación económica se ha agravado aún más. Al final, quienes deben pagar esa deuda somos todos los venezolanos. Al Gobierno se le está cerrando un gran mercado como es el norteamericano para la emisión de deuda. En consecuencia no podrá vender bonos a ningún ciudadano de ese país. ¿Existen alternativas? Por supuesto, le quedan Rusia y China, pero tiene deuda con ambos países y es posible que estas naciones no quieran seguir asumiendo más compromisos a menos que exista un reajuste económico. A ciencia cierta, lo que importa es que la misma acción de endeudarse es lo que realmente afecta al venezolano.

-Varios analistas y economistas señalan que el Gobierno para financiarse va a tener que reducir las importaciones, y con ello se agravará el problema la escasez y el desabastecimiento.

-Sí, pero hay que preguntarse por qué dependemos altamente de las importaciones y por qué no se está produciendo en el país. Quiero colocar mi punto de vista en que estas medidas de Estados Unidos más allá de tener algún impacto, lo que se debe evaluar es lo que está sobre la mesa en Venezuela y con las políticas implementadas en el país. Si en verdad se reducirán las importaciones, es porque no habrá cómo financiarlas y porque no se tendrá cómo endeudarse. El gasto corriente a través de importaciones está siendo financiado con deuda pública. Es algo que a futuro va a causar un suicidio económico para el país. Supongamos que no existen medidas de Trump ni ningún tipo de sanción, ya ese hecho sentencia una crisis profunda en Venezuela, que se está viviendo hoy, pero siempre podemos estar peor. Si es verdad que se verán disminuidas las importaciones, habría que ver la posibilidad de cómo se reactiva el aparato productivo nacional. Y eso, como alternativa para no depender de las importaciones, requiere todo un viraje económico que consiste en eliminar los controles, tanto de precios como de cambio; eliminar toda la política que genera inseguridad jurídica a los empresarios, y que se pueda tener una plataforma jurídica estable y confiable para que haya inversión en el país, con una moneda realmente sana. Si ese fuese el caso, los venezolanos no nos tendríamos que preocupar por la disminución de importaciones, pero como el aparato productivo nacional cada vez está más debilitado, entonces dependemos más cada día de las importaciones de lo que deberíamos.

-Pero el presidente Nicolás Maduro en sus iniciativas para enfrentar el decreto Trump no incluyó ninguno de los puntos antes señalados, sino que dijo que se vería obligado a cerrar Citgo y a reunirse con los tenedores de bonos venezolanos.

-Al final del día, ellos no van a reformular su política económica, que es prácticamente una política que sigue los lineamientos del socialismo. Van a buscar alternativas quizá mucho más costosas para mantener este modelo con una destrucción del aparato productivo nacional, alta dependencia de las importaciones, y el nivel de deuda cada vez más costosa. Como los bonos no se van a poder vender en Estados Unidos, entonces el Gobierno va a tener que emitir bonos con un interés mucho más alto, lo que implica un mayor costo de la deuda que se emitirá.

-El presidente Maduro amenazó con un juicio a la directiva de la Asamblea Nacional y a la dirigencia de la MUD. De concretarse este juicio histórico -como lo dijo el Presidente- y se produzcan detenciones a estas personas, ¿cómo impactaría esta situación en la deuda y bonos de la República en el mercado internacional?

-Cuando existen perturbaciones políticas todo instrumento financiero que emite el Gobierno, que es protagonista de esa perturbación, se ve afectado de forma negativa. Ello de alguna u otra forma puede amenazar la posibilidad de pago y lo que más importa de un bono es la posibilidad de pago de quien lo emite. Por lo tanto, cuando aumenta la incertidumbre y el conflicto político los instrumentos se ven afectados. Eso evidencia que los tenedores de bonos sienten pánico de que en Venezuela vaya a suceder algo que no garantice o aumente el riesgo del impago. En efecto, toda la situación política que ocurre en el país afecta en la credibilidad de quien emite el bono. Cuando existen perturbaciones a la separación de poderes y el Estado de derecho, las expectativas cambian. Si se pasa de un Estado democrático a uno totalitario con conflicto social alto y una Constituyente que opera como un poder supranacional por encima de los poderes públicos establecidos, afecta la credibilidad del emisor y el valor del bono en el mercado.

-¿Se puede decir que Petróleos de Venezuela está cercada, dado que algunos de los convenios que se han firmado han representado fuentes de conflicto?

-Está cercada por todos lados. PDVSA publicó sus estados financieros hace poco. Los ingresos brutos cayeron 33,5%, estos son ingresos totales, es decir sin descontar costos. La ganancia neta de PDVSA disminuyó 88,72%. En 2015 tuvo 7 mil millones de dólares de ganancias netas, y en 2016 apenas 900 millones de dólares, esto es algo bastante preocupante. Se está hablando de una empresa que prácticamente no está teniendo ningún tipo de ganancia. Se verá cercada desde su propia operatividad. Ha venido disminuyendo sus niveles de producción, no sólo por el acuerdo con la OPEP, sino que va más allá de eso. Ha sido por un tema técnico, de productividad.

-¿Cómo está la deuda de PDVSA?

-Hasta ahora el Gobierno pagó de forma puntual. Viendo los estados financieros y con una gran disminución en su utilidad neta, pone en riesgo el posible pago de compromisos futuros. Si tengo bonos de una empresa que disminuye sus ingresos netos en 88% obviamente habrá preocupación, porque no se sabe si podrá honrar en el futuro sus compromisos teniendo en cuenta que se ha mantenido esa disminución de ingresos desde hace tres años.

-Vista la imposibilidad del Gobierno de poder financiarse, ¿existe el riesgo de que remate activos de la República?

-Sí, es una alternativa, porque se le está cerrando las formas de endeudarse y como dependemos prácticamente de PDVSA y está reduciendo abruptamente sus ingresos, lo que queda es rematar activos. No se puede descartar, y es una posibilidad lamentable, porque vender activos es vender otra alternativa de ingresos a futuro que actualmente no están siendo consideradas.

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