En la Venezuela de Nicolás Maduro ganar elecciones es un delito que se paga con cárcel

Por Pedro Benítez – Alnavio.com (ALN).- Los alcaldes opositores Antonio Ledezma, Alfredo Ramos, Ramón Muchacho y David Smolansky, entre otros, han sido destituidos de sus cargos y sometidos a persecución judicial por parte del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela por la misma razón por la cual se ha bloqueado a la Asamblea Nacional: El chavismo siempre ha buscado destruir toda alternativa democrática.


Por Pedro Benítez – Alnavio.com (ALN).- Desde hace más de una década un dirigente opositor venezolano que derrote electoralmente al chavismo es candidato a ir preso. Tener una buena aceptación en los estudios de opinión es suficiente para la inhabilitación. El solo hecho de oponerse al socialismo del siglo XXI es suficiente para cargar la etiqueta de terrorista o traidor a la patria. Las cárceles venezolanas no han cesado de llenarse de ciudadanos que en determinado momento decidieron desafiar el régimen que hoy encabeza Nicolás Maduro. Pero el peor delito pareciera ser ganar o poder ganar una elección. Así funciona la “democracia” chavista.

El caso más emblemático es el de Antonio Ledezma, quien fue alcalde mayor de Caracas / Flickr: A. Davey

Solo en las últimas horas los alcaldes de los municipios Chacao y El Hatillo (ubicados al este del área metropolitana de Caracas), Ramón Muchacho y David Smolansky, elegidos por el voto mayoritario, han sido destituidos de sus cargos por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y condenados a 15 meses de prisión junto con inhabilitación para postularse a cargos de elección popular.

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