En qué punto de la crisis y la lucha se encuentran la MUD, el Gobierno y el país

Por Orlando Zamora.- Ni ahora ni nunca ha sido fácil superar la dominación de los gobiernos chavistas, devenidos en un régimen de control hegemónico. Hugo Chávez trabajó a tiempo completo para granjearse el apoyo de los sectores humildes y crear una casta militar. Hoy cunde la desolación en estos sectores que perdieron las esperanzas. Esto lo agotó la crueldad de la crisis visible en calles, hospitales y fronteras de Venezuela.


Por Orlando Zamora.- Al tiempo de acrecentar el autoritarismo, provisto de un claro sesgo represivo, la “todo poderosa” Asamblea Nacional Constituyente (ANC) también “hace política”: Adelanta las elecciones regionales ante la sabia y difícil decisión de la MUD de participar. Con precipitada carrera propondrá en días elecciones “comunales” de gobernadores.

Por la vía de la confrontación civilizada, el régimen no le ganará nunca a las fuerzas democráticas mayoritarias.

La política funciona. La ANC o el Gobierno, que es lo mismo, intuyen que en noviembre el deterioro será mayor. Lo cual, por lógica los lleva a modificar las reglas, junto al diligente CNE, ya que se saben minoría en, al menos, 18 estados. Mientras, la crisis del proceso observa con calma.

La velocidad e intensidad de los eventos que vendrán a continuación, electorales o no, cambiarán todo el escenario nacional. Sobre todos la presión por todo tipo de elección incluyendo las presidenciales.

Escenario cumplible, salvo a una excepción hecha, de un control militar repentino, absoluto de todas las actividades del país. Lo que equivaldría a un gorilismo-rojo civil, apoderándose de la Nación.

Esto no podrá ocurrir tan expeditamente en el mundo globalizado de hoy. Preocupado y activo testigo de este período inmediato (2017-2018). Los escenarios de pelea civil-constitucional son relativamente cortos y diversos. Y la participación internacional será más valiosa que nunca.

Si el golpe militar-rojo sucede, la amenaza militar de Donald Trump comenzaría a tener algún tipo de sentido. La profirió a destiempo de potenciales acontecimientos y, por cierto, esto ayuda al PSUV deseoso siempre de demostrar la presencia de marines entrando a La Guaira.

Por la vía de la confrontación civilizada, el régimen no le ganará nunca a las fuerzas democráticas mayoritarias. Esta semana se esperan nuevas sorpresas de la ANC. En paralelo, se producen nuevos y graves arrestos, hasta se rumora el cierre de la Asamblea Nacional y detención de diputados.

A pesar de la existencia de un no calificado derrotismo que prevé una larga fase de dominio madurista, estas notas presagian candentes movimientos inmediatos, antes y después de las venideras elecciones regionales de octubre 2017.

Tal vez, este balance, que presentamos ahora, sea necesario. Exhibe logros y “postergaciones” transitorias de los objetivos centrales perseguidos y nos muestra que la luz encandila a lo lejos.

Logros de las fuerzas democráticas en los últimos 130 días

-La ANC nació para impedir el triunfo de la Oposición en cualquier elección. Pero, no podrá detenerla. La lucha siempre ha sido por elecciones libres y esto se conseguirá.

-La ANC nace con plomo en las alas, lleva consigo el germen de su destrucción política, al pretender imponer un estado colonizado abiertamente al servicio del proyecto del PSUV.

-Las fuerzas democráticas pese a esta breve pausa, están intactas, en apariencia invisibilizadas, como en tantas jornadas anteriores, pero están atentas. Igualmente saltarán de nuevo cuando las circunstancias lo posibiliten. Tienen noción de ser la mayoría.

-La profundidad de la crisis social nos acercó a nuevos factores de lucha en barrios, antes muy distantes. Los conflictos sindicales o luchas por aumentos salariales son guiados por fuerzas opositoras. Cada vez hay más razones para fortalecer estas luchas de calle.

-Al fin, luego de 15 años (desde el 2002) el resto del mundo, excepto las naciones del Alba, Irán, Rusia, (aliados oficialistas todos), China es otra cosa, han comprendido a cabalidad la compleja situación venezolana y se explican cómo el Gobierno desarrolla planes hegemónicos de dominio y control total con tan sólo un 17% del apoyo popular.

-La presión del llamado “cerco internacional” asoma como temible y devastadora arma, política, económica, financiera, más allá de los desplantes de Donald Trump. Vital en caso de que el régimen continúe la escalada fascista, militar, represiva, aniquiladora de adversarios y líderes.

-Se desarrolló un ejército juvenil, con su propio perfil, que aprendió a neutralizar y resistir a la más descomunal fuerza represiva (GNB- PNB-SEBIN-DGSIM) jamás soñada ni imaginada por el país en décadas de democracia previas. Este potencial de lucha juvenil es infinito.

-La MUD con multitud de críticas fundadas o no sigue siendo el cerebro inteligente en la conducción de las estrategias por el rescate de instituciones y la extraviada democracia.

-Por último el pueblo mayoritario se resteó, está preparado para cualquier escenario futuro que el régimen indicará la proporción o dimensión de los acontecimientos por venir.

Dificultades en el logro de en los objetivos fundamentales de las fuerzas democráticas

-Ni ahora ni nunca ha sido fácil superar la dominación de los gobiernos chavistas, devenidos en un régimen de control hegemónico. Hugo Chávez trabajó a tiempo completo para granjearse el apoyo de los sectores humildes y crear una casta militar.

-Perdió mayoritariamente el apoyo de los sectores de escasos recursos, al fallarle en miles de promesas y en la continuidad de los beneficios recibidos.

-Hoy cunde la desolación en estos sectores que perdieron las esperanzas. Esto lo agotó la crueldad de la crisis visible en calles, hospitales y fronteras de Venezuela.

-Aunque algo debilitado el apoyo de la solidaridad militar persiste, es otra de las complejidades del proceso. Nunca antes, ni en la dictadura de Marcos Pérez Jiménez se hizo algo igual: Crear una casta militar partidizada a punta de halago material, hacerla partícipe de decenas de empresas y proyectos ajenos al quehacer militar, que dilapidaron también  la mayor renta petrolera y fiscal histórica.

-La solicitud de adelanto de elecciones presidenciales formulada desde abril del 2017, sólo lo hubiera atendido y aceptado un demócrata cabal.

-Si Maduro lo fuera, su autocrítica frente al mayor desastre en 100 años, lo hubiese conducido a consultar verdaderamente al pueblo, no evadir con el expediente del fraude de la ANC lo previsto en la Constitución.

-El único diálogo posible es facilitar la alternancia, por vías electorales libres y claras. Al gobierno de Maduro se le agotó su período (2013-2019) en términos políticos. Veamos.

-Se está ahora, como siempre lo fue en Venezuela de antes, en el pleno lapso de meses, de la preselección de aspirantes presidenciales y cronograma de facto de los posteriores eventos electorales que conllevan al reemplazo presidencial natural. ¿Cómo podrá el Gobierno ignorar o saltar estas pautas de tiempo concertadas siempre en Venezuela?

-Romper estas premisas tradicionales de tiempo es propiciar situaciones indeseadas e ilegítimas. Atiza reacciones violentas explicables por ignorar los pasos constitucionales.

“La moda” o vigencia de la ANC se agota aceleradamente por la hiperinflación en puertas, la demanda de los bienes esenciales es infinita y la producción se estanca, no podrá crecer sin divisas y sin un aparato industrial y agrario libre, sólo financiable por los constantes ajustes de precios que agobian a la población. PDVSA muere y no habrá más dólares para la economía, los copan las deudas con chinos y rusos y banqueros.

-La mayor promesa de la ANC es bajar los precios en días. Creó una gran ilusión al respecto.

-Al cerrar el mes de agosto habrá más de 30.000.000.000.000 bolívares en la calle ¿Dónde están los bienes que compensarán tamaña irresponsabilidad monetaria, inducida por la parasitaria PDVSA y las deficitarias empresas públicas?

-Parte importante de la FANB se deslindarán en apoyo a la consensuada Constitución del 1999. Los militares honestos muestran su distancia, rechazan compartir el triste rol de la GNB.

-En estos 130 días de protesta no convergieron muchos de los factores indicados. A Maduro le restaban en abril todavía 20 meses de desgobierno seguro, pero esto fue un pretexto al interior de los cuarteles. Un pretexto para convalidar tanto desafueros y desmanes, y justificar la injerencia militar en materia de la sociedad civil.

-Las calles venezolanas sólo muestran postes apagados, huecos, basura de Jorge Rodríguez, cuatro negocios cerrados por cuadra, colas en farmacias, abastos y panaderías, tristeza y desazón en los rostros de los pies andantes que sólo murmuran precios en sus quejas.