Lleva 4 años el bloqueo de Nicolás Maduro a Venezuela

Por Pedro Benítez @PedroBenitezF.- El control de cambio creado en 2003, sostenido por razones políticas porque “sino nos tumban” en palabras de Aristóbulo Istúriz, y el brutal recorte de las importaciones para servir el pago de la deuda externa heredada de Chávez son los verdaderos instrumentos del bloqueo económico que Venezuela ha padecido desde hace cuatro años. Maduro ha preferido someter al país al hambre antes que rectificar.


Pedro Benítez.

Por Pedro Benítez @PedroBenitezF.-. Las razones y explicaciones del verdadero bloqueo económico a Venezuela están en la nunca suficientemente citada carta que Jorge Giordani, ministro de Planificación durante 13 de los 14 años de mandato de Hugo Chávez, publicó en 2014. Allí están la claves: Se sobre endeudó al país para garantizar la reelección en 2012 de un hombre que todos sabían no podría culminar su mandato presidencial.

En realidad, y viéndolo en perspectiva, fue para que Nicolás Maduro y un grupo muy exclusivo dentro de la nomenclatura chavista heredara del poder supremo. El resto de los que han sido apartados en el camino se ha ido sumando a la denominada disidencia.

Pero además, ese grupo heredó el mayor endeudamiento de la historia nacional. Porque no fueron suficientes los años del mayor y más prolongado auge de precios del petróleo de la historia de la economía, además se incurrió en una deuda externa de 240 mil millones de dólares (que se sepa), que luego de varios años de contracción de la actividad productiva hace que Venezuela sea el país más endeudado del mundo en proporción a su PIB, por encima incluso de Grecia. Dato este que Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Alfredo Serrano Mancilla deliberadamente pasan por alto al condenar al malvado sistema financiero mundial.

La única ventaja que el régimen de Maduro le puede sacar a las sanciones es de carácter retórico.

De allá para acá el bloqueo ha seguido por el empeño de Maduro (alentado por su asesor español Serrano Mancilla) en no hacer las reformas económicas necesarias que corrigieran el desastroso rumbo. Y no solo eso; para garantizar el pago puntual de la deuda externa de Chávez se ha aplicado un brutal recorte de las importaciones (desastroso para un país tan dependiente en su vida diaria de ellas), por parte de un grupo político que cuando fue oposición no se cansó de condenar por “inmoral” el pago de los compromisos externos. El monto de los mismos dejados por la administración del ex presidente Rafael Caldera fue de 28 mil millones de dólares en diciembre de 1998.

El servicio de la deuda externa más el control de cambio son los auténticos bloqueos que ha tenido la economía desde hace cuatro años, lo que ha hecho que Venezuela entre en su propia versión del Período Especial.

La ruta de salida a esta situación es muy clara. Pasa por introducir reformas pro mercado con apoyo internacional, que se dará sólo con la aprobación y cooperación de la Asamblea Nacional opositora. Todos los caminos conducen hacia allá.

Ni China ni Rusia pueden salvar financieramente a un régimen que se ha convertido en un auténtico barril sin fondo. Todo el dinero que se le dé se lo tragará la mala gestión o la corrupción, esta última verdadero cáncer del chavismo. Y esto los saben perfectamente los funcionarios del gobierno chino.

En realidad, consciente o inconscientemente, la administración Trump les está haciendo un favor a los venezolanos, pues las sanciones van a dificultar al extremo las liquidaciones de activos, u operaciones de deuda, llevadas a cabo por el gobierno de Maduro en los últimos tiempos a precios viles, con el propósito de hacerse de divisas rápidamente.

La única ventaja que el régimen le puede sacar a las sanciones es de carácter retórico. Exactamente lo que hace la ex canciller y presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente, Delcy Rodríguez; distraer por unas horas a la opinión blandiendo la bandera de la lucha contra la agresión del imperialismo. Pero hay un problema de credibilidad. La mayoría de los venezolanos no le creen a los voceros oficiales así digan la verdad.

Hace dos años el polémico decreto del entonces presidente Barack Obama que declaraba a Venezuela como “amenaza extraordinaria e inusual”, no le ahorró al chavismo la catastrófica derrota electoral en las elecciones parlamentarias, ni el crecimiento de las disidencias internas.