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Ysrrael Camero: “Hay que participar en las elecciones regionales” (I)

viernes 04 de agosto de 2017, 16:01h
Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- El director General de Investigación y Desarrollo Legislativo de la Asamblea Nacional señala que “el conflicto político se está dando en diversos tableros al mismo tiempo. Un tablero es la calle; otro es la presión internacional y, otro, las negociaciones que se abran. También, están los tableros militar y electoral. No se puede dejar por fuera este último tablero y cometer el error de 2005 cuando hay condiciones electorales proclives a que la Oposición gane incluso, mucho más que en 2005. Pienso que la posición correcta es ir, pero no ir de cualquier manera. No se va a ir aplaudiendo a Tibisay Lucena”. Afirma: El hecho electoral forma parte del conflicto.
Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- Ysrrael Camero, director General de Investigación y Desarrollo Legislativo de la Asamblea Nacional, está seguro de que con o sin Constituyente Nicolás Maduro no va a tener un día de paz. Sabe que no es fácil que se acepte que la Oposición compita en los comicios de diciembre, pero llama a desarrollar una estrategia comunicacional que explique que el hecho electoral forma parte del conflicto, y que se articula con los más de 100 días de protestas en el país.

Camero sostiene que si la Oposición no va a las regionales, el Gobierno mostrará al mundo las elecciones más pulcras de la historia.

Ysrrael Camero es historiador y secretario Nacional de Políticas Públicas de Un Nuevo Tiempo. Propone que si no se ha logrado un acuerdo para el 12 de agosto, cuando concluye el lapso de inscripción de candidatos, se postulen candidatos provisionales que luego puedan ser cambiados.

-¿Esta es una Constituyente de paz?

-Nicolás Maduro no va tener un día de paz y con esta Constituyente menos. El tema de imponer la Constituyente se ha hecho de manera tan torpe y tan costosa que Maduro no tendrá un día de paz. Dentro de su propio movimiento el costo de imponerla ha sido tan alto que ha colocado a su misma dirigencia en posiciones de gran vulnerabilidad. En el camino se lleva a todo el país por delante, pero no hay manera de que el país sea gobernable con esta Constituyente. Sí creo que la van a instalar por el tema de voluntarismo político y revolucionario. Este a veces termina en tragedia, pero ellos tienen que agotar la tragedia hasta el final. Es Robespierre, sé que suena medio dramático. Hay un afán de paz en la sociedad, la gente quiere terminar con el conflicto y la gente ha entendido que Maduro es un obstáculo para terminar con el conflicto. Maduro lo que hizo con el tema de la Constituyente y este voluntarismo revolucionario es ratificar una percepción que ya estaba clara en la gente: Con Maduro no hay salida. Esta convicción es tan fuerte y es muy difícil que se la quiten en el próximo año, o año y medio. Yo quisiera que no se instalara, pero esto lo veo más como un deseo que como una realidad.

-¿Una medida judicial que detuviera la Constituyente sería una salida honrosa para los constituyentes?

-Podría ser una salida. El tema está dentro de la dinámica del chavismo. Eso se marcaría como un conflicto interno dentro de las distintas tribus. Bien sea la más vinculada a la Liga Socialista donde está Elías Jaua o en el grupo militarista que es otra tribu. Pienso que hay las tres fracturas que ha señalado John Magdaleno. Son tres fracturas la que divide al militarista del civilista, la que divide a radicales de moderados, y la que divide a nacionalistas de cubanófilos. Y se puede ir encontrando en estas tres fracturas la identidad de muchos de los liderazgos políticos que dirige cada una de las tribus y su poder. Una decisión judicial que eche para atrás determinados aspectos de la Constituyente, bien sea de las bases comiciales o del tiempo de duración o acciones, va a depender del juego interno de las tribus del chavismo. Hay mucho peso con el voluntarismo y este choca con la realidad. Nada de lo que está haciendo Maduro le está asegurando que consiga un dólar más, ni préstamos como tampoco créditos. Él puede imprimir muchos bolívares, pero no puede conseguir un solo dólar. Entonces, para cumplir compromisos que tiene internacionalmente y para traer lo mínimo que necesita para la gobernabilidad interna no tiene un céntimo, y en esto la Constituyente no va a ayudar y puede haber un impulso para moderarse en una segunda etapa.

-¿Cuál es la primera etapa?

-La primera etapa será el terror, pero no es sostenible. Este no fue sostenible para Robespierre. Tampoco fue sostenible bajo Lenin o Trotsky y menos será sostenible bajo Maduro y Diosdado Cabello. El terror generalmente sigue a un repliegue táctico para buscar créditos y moderarse. Lo único que me llama al optimismo es que la conflictividad social no va a cesar aunque la conflictividad política baje. Hay que hacer una diferencia, porque la frustración y la decepción es un golpe muy duro para el liderazgo político de la Oposición y tenemos que asumirlo con madurez. Prometimos tanto los que fuimos a la calle como los que fuimos a una mesa de negociación que la Constituyente no iba, y esta fue. Hay un golpe de frustración y decepción que recae sobre el liderazgo político, pero las causas estructurales que le han puesto combustible al conflicto bien sea la caída del consumo, el empobrecimiento, las fallas de los servicios públicos, la falta de alimentos y medicinas están aún y con la Constituyente se van a agravar. Las condiciones objetivas de toda esta revolución que ha venido ocurriendo siguen ahí y esto no va a generar la posibilidad de que el Gobierno tenga gobernabilidad o tenga un día de paz. Esta conflictividad es una oportunidad para el outsider, para el refrescamiento del liderazgo político opositor, y también para el liderazgo social emergente y para las fracturas dentro del chavismo. El Gobierno va a estar caminando sobre arenas movedizas, pero la Oposición también.

-El domingo 30 de julio el presidente Nicolás Maduro retó a la Oposición a participar en las elecciones regionales y en el seno de la MUD eso se está discutiendo, pero para el 12 de agosto deben tener una decisión porque concluye el plazo de inscripción de candidatos. ¿La Oposición debe participar en esos comicios?

-Las elecciones deben ser en diciembre y se está montando la fecha de la inscripción de candidatos en agosto con toda la mala intención y mala fe para que estemos entrampados. Personalmente creo que hay que ir, pero no puede ser la estrategia sino parte de ella. El conflicto político se está dando en Venezuela en diversos tableros al mismo tiempo. Un tablero es la calle; otro, es la presión internacional, y otro las negociaciones que se abran. También, están los tableros militar y electoral. No se puede dejar por fuera este último tablero y cometer el error de 2005 cuando hay condiciones electorales proclives a que la Oposición gane incluso, mucho más que en 2005. Pienso que la posición correcta es ir, pero no ir de cualquier manera. No se va a ir aplaudiendo a Tibisay Lucena, se va a ir a un escenario como en el 2015 cuando  teníamos claros las condiciones hostiles en medio de lo que estábamos viviendo. Teníamos claros los malandrines que había y que hay dirigiendo al CNE. Nada de esto es nuevo para nosotros. Hay unas elecciones competitivas y hay una oportunidad para los ciudadanos para expresar esa rabia y el descontento.

Camero: Hay unas elecciones competitivas y hay una oportunidad para que los ciudadanos expresen la rabia y el descontento.

-¿Entenderá la gente las razones para participar?

-No va a ser fácil comunicarlo. Viene el otro reto de cómo se comunica una decisión como esta cuando los que argumentan en contra de la participación tienen buenas razones. No voy a despreciar los argumentos de quienes dicen que no se debe ir. Los que dicen que no se debe ir argumentan con temas de principios y valores. Principios y valores que se comparten, pero estos necesitan que vayan acompañados de una estrategia. Ellos dan principios y valores pero no dan una estrategia, y entonces no funciona. Se debe hacer entender que el hecho electoral con su campaña y los candidatos son parte de la conflictividad política que se articula con esos más de 100 días de movilización de calle y de protestas. Se ve el hecho electoral como parte del conflicto y no como algo aislado y para eso debemos tener una capacidad de comunicarlo. Y debe ser una comunicación unitaria que implica hacer un esfuerzo por convencer a los que están reacios y los que están negados al asunto. Si no se hace este trabajo habrá un desastre, porque se verá como una cosa aislada o de legitimar al CNE. No se está legitimando a nada ni a nadie. Entiendo a la gente que esgrime los principios. Escucho a María Corina Machado y a la gente de Voluntad Popular con mucho respeto, pero se necesita la estrategia y cualquiera estrategia política pasa por participar. Si no vamos a las regionales, ellos van a hacer frente al mundo las elecciones más pulcras de la historia, porque nosotros no participamos. Van a hacer algo para quitarse una mala fama.

-Pero ¿con la Constituyente habrá elecciones regionales? Se dice que esta definirá un sistema de elección indirecta.

-En agenda está que hagan algo así y en estos 18 años han demostrado que todo es posible bajo el chavismo, no hay límites. Pero tienen que pagar un costo por hacerlo. Si le dejas el campo libre el costo es cero y lo hacen alegremente. Si ejerces una resistencia o estrategia  política que aglutine a la gente y que enfrente eso, el costo que tiene que pagar es mayor y ya han pagado costos. Pueden hacer eso y es muy probable que si ven que la Oposición va a ganar 10 o más gobernaciones en diciembre suspenden el proceso y se inventan un cuento chino para cambiar las elecciones. El punto es que si ellos van a hacer eso cuando se tiene a la Oposición desplegada en el país con candidatos, con movilización y campaña el costo que deberán pagar a nivel de conflictividad social y de represión y de enfrentamiento será muy alto. ¿Están dispuestos a pagarlo? Sí, pero que lo paguen. Las tropelías y arbitrariedades que hagan tengan que pagarlas.

-Tienen menos 10 días para tener una posición unitaria con respecto a las elecciones regionales. ¿En ese lapso podrán llegar a tener una sola voz?

-Hay que hacer todo el esfuerzo para que eso sea así. En este momento lo veo difícil, porque las dos posiciones parecen estar muy sólidas. Aunque creo que la posición por participación es mayoría. Pero no es unánime. Pero hay que hacer el mayor esfuerzo posible para que haya una posición unitaria y vayamos todos juntos. Incluso, puede que del 8 al 12 de agosto se inscriban candidatos provisionales, y luego cambiar las candidaturas por escogencia de primarias u otros procesos. Eso puede ser incluso antes de llegar a una acuerdo, porque si no hay consenso de aquí a allá, podemos tener eso bajo la manga y seguir trabajando sobre la política de los acuerdos. Lo más óptimo sería que los acuerdos que se hagan respecto a las regionales sean una política unitaria, pero eso implica que la política de calle debe continuar. Que las protestas van a continuar y se va articular con la política electoral que no están  disociadas, sino que están coherente y rítmicamente acopladas. Incluso las posibilidades de diálogo y negociación política con miras a cambiar el CNE, a cambiar o no las reglas de juego con respecto a las elecciones regionales. Ese tablero de juego tampoco está cerrado.

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