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Claudio Fermín: “El Gobierno va por el tobogán de la despedida y no tiene regreso” (I)

viernes 29 de septiembre de 2017, 17:50h
Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- El ex candidato presidencial, Claudio Fermín, señala que no “podemos renunciar al diálogo. A reclamar en una mesa viéndoles la cara a quiénes trasgreden la Constitución y abusan del poder, lo que reclamamos en la calle. En un diálogo hay dos interlocutores y los de oposición deben reclamar por el cumplimiento de la Constitución, las violaciones de los derechos humanos y presionar para que regrese el cauce institucional y no que sigan ocurriendo cosas por el capricho de Maduro. Sentarse frente a quien representa el poder abusivo es un acto de seriedad. Los demócratas no pueden renunciar al diálogo”.
Por Ascensión Reyes R. @ascer19.- Claudio Fermín, ex candidato presidencial de Acción Democrática en 1993, pese que hace algunas críticas a la Mesa de la Unidad Democrática, se presenta como una voz más hacia la conciliación. Por eso, es un entusiasta del voto. De acuerdo con su visión será una forma no sólo de protestar, sino también de desplazar a 20 gobernadores que ejercen con abuso de poder, y también malversan fondos públicos. Pide que cese la inmediatez que ha generado incertidumbre y se piense que el presidente Nicolás Maduro tiene sus días contados, porque 2018 es ya, dentro de tres meses, y eso significa que se le vence el período.

Claudio Fermín, sociólogo, profesor universitario, y dirigente político.

-La gente siente que más allá de las elecciones regionales no hay nada. ¿En qué momento se encuentra Venezuela?

-La incertidumbre que estamos viviendo no solamente es consecuencia de las violaciones del Estado de Derecho por parte del Gobierno, de sus improvisaciones que se suman a las trasgresiones de las leyes. Ambos elementos crean una inestabilidad absoluta que afecta la economía, pero también afecta la cotidianidad de la política que tiene sus lapsos. La improvisación y los abusos de poder para imponer su hegemonía arrastran al derecho y a las leyes. Crean este grado de incertidumbre. Esos elementos afectan también a la Oposición que a través de sus mensajes ha tratado de interpretar la indignación frente a tanto abuso y de capitalizar el descontento. Pero son mensajes de inmediatez que intentan ofrecer una solución y crean expectativas. Hubo voceros que dijeron que se saldría de Nicolás Maduro ayer y crearon un sentimiento de urgencia que germinó por el deseo de cambio inmediato. Ese sentido de urgencia producto de la inmediatez ha potenciado la incertidumbre, le ha hecho creer a la población que la salida de Maduro no es ya. Ha creado en el imaginario popular de que ya no es posible salir del Gobierno. La verdad, lo cierto, es que este Gobierno abusador tiene su fin de período en 2018.

-¿Cree que en 2018 dejará el poder?

-Con las protestas en 2014 comenzó el lenguaje más tenso y en ese entonces cuando se decía que Maduro dejaba el poder en 2018, eso parecía el más nunca, pero 2018 es ya, es dentro de tres meses. Ese fenómeno del inmediatismo inhibió el desarrollo de una política certera. Estamos en un momento definitorio muy cerca del punto de inflexión, el Gobierno va por el tobogán de la despedida y ya no tiene regreso. La incertidumbre y la inmediatez han sido abono para aquellos que piensan que son más populares si meten el dedo en la llaga y decirle a la gente que no es posible. Mensajes de desaliento y desánimo tienen eco y se envían a una población frustrada, desanimada, a quienes no se les ha atendido en sus reclamos. Observo que esa es la mitad de la película. La otra mitad, pese al crecimiento de abusos y de atropellos, es la que ha contagiado al país de solidaridad y ha llevado a la indiferencia a la mínima expresión; y está también el mundo externo que no acompaña ya la tesis que se estaba reivindicando al país con los chavistas. Los países de Latinoamérica y de Europa hicieron de tontos útiles. Ahora Venezuela se ha puesto como ejemplo del símbolo del mal, de la antidemocracia. Ha habido un crecimiento en la conciencia dolorosamente. Esto refleja la pésima calidad de vida y de todos los indicadores, la gente comiendo basura, la gente siente que no tiene futuro y aumenta la cantidad de inmigrantes. Estamos en un momento en que se ha reflejado pérdida total de respuestas por parte del Gobierno. No saben qué hacer con los servicios públicos, y para reducir la conflictividad lo único que le ha quedado son los amagos de diálogo que a nadie engañan, y darle largas a la creación de expectativas. En las próximas semanas y meses la realidad será contraria, quedará atrapado por el diálogo y deberá admitir que tiene que dialogar de verdad, de rectificar y buscar un procedimiento de cohabitación en el país. El momento es valioso para crear caminos. Es urgente e inevitable no hay manera de llevar a Venezuela por el camino de la destrucción. El cambio no será por nuestros reclamos, Venezuela está en un momento de disolución, prácticamente se le ha aplicado todo tipo de veneno.

-¿Fue acertado que la Oposición no fuera a la reunión de República Dominicana para continuar el diálogo?

-No sé quiénes estaban en el diálogo de República Dominicana. Es difícil opinar de algo que no se conoce. Nos están hablando por señas. Los venezolanos no sabemos qué pasó ahí, y repito deben informar. Es la fuerza de la opinión pública la que hizo desistir a los actores políticos de un diálogo que algunos miembros de la MUD han declarado debe intentarse después del 15 de octubre. En términos generales, los venezolanos reclamamos y protestamos porque queremos un cambio, pero no por eso podemos renunciar al diálogo. A reclamar en una mesa viéndole la cara a quienes trasgreden la Constitución y abusan del poder, lo que reclamamos en la calle. En un diálogo hay dos interlocutores y los de oposición deben reclamar por el cumplimiento de la Constitución, las violaciones de los derechos humanos y presionar para que regrese el cauce institucional, y no que sigan ocurriendo cosas por el capricho de Maduro. Sentarse frente a quien representa el poder abusivo es un acto de seriedad. Es el escenario para replicar lo que se reclama en la calle. Los demócratas no pueden renunciar al diálogo.

-¿Vale la pena votar?

-Votar el 15 de octubre es agregar una prueba, no solamente por el descontento y la protesta, es además desplazar a 20 gobernadores que también ejercen abuso de poder, donde también hay malversación de los fondos públicos. Eso abona los reclamos populares. El 15 de octubre no saldremos de Maduro. Es verdad. De Maduro y de su gobierno arbitrario y de su autoritarismo no se sale con una acción política, sino por una acumulación de acciones. El 15 de octubre será importante. A los que no quieren ir a votar, les advierto que las consecuencias de sus decisiones no son inocuas e inofensivas, sino que esa acción produce lo contrario a lo que proponen: Están fortaleciendo al Gobierno. Este es un momento como nunca otro. Cuando se vota expresas una protesta que se pretende silenciar.

 

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