El voto es calle y más calle

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Pasearse por el curriculum de algunos candidatos del Gobierno enciende la rabia suficiente para salir a votar por los de la Oposición. En un Top Ten de los peores, la selección es apretada y difícil, pero suficiente para salir a hacer millares de colas a escala nacional, la mejor de las protestas y la más temida por el Gobierno.


Elizabeth Fuentes.

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Como lo saben los entendidos en marketing político, el voto es pasional. Levantarse muy temprano para hacer una cola durante horas bajo el sol, lo motoriza la rabia o el amor, más nada. De allí todos los análisis sobre el voto castigo y su antagonista, ese misterio llamado carisma que en ocasiones ha generado tragedias como la que sufrimos en Venezuela después del paso del huracán socialista, ese que ha arrasado con todo y ha dejado al país arrodillado frente a sus deudores, avergonzado frente a sus iguales, hambriento y sin abrigo frente a la delincuencia que gobierna en las calles y en los ministerios.

Entonces, como estoy frenéticamente decidida a defender lo que quiero en cuanto terreno o ring se me atreviese, trataré de exponer algunos argumentos para, como aquella canción de Silvio Rodríguez, hacer de la rabia una vocación y contagiarla desde hoy hasta el 15 de octubre. Y si esa noche la rectora chavista del CNE, Sandra Oblitas, se vuelve a pasar la mano por el cuello en señal de que salieron trasquilados en las elecciones parlamentarias, como lo hizo frente a las cámaras el 6D, pues toda esa rabia se nos convertirá en un amor grandioso.

Así que voy a elaborar una suerte de Top Ten Furibundo para encender la gasolina interior de aquellos que, y con todo mi respeto, aún dudan en salir a votar o lo consideran inútil e incluso, un acto de traición de la MUD maluca y barriga verde, infieles que aspiran a ganar la mayor cantidad posible de elecciones en los 23 estados del país cuando la agenda químicamente pura siempre fue sacar el Gobierno a patadas al día siguiente del plebiscito del 16 de julio.

Para todos ellos, aquí voy:

Argenis Chávez (Barinas), Rodolfo Marco Torres (Aragua), Héctor Rodríguez (Miranda) y Aristóbulo Istúriz (Anzoátegui).

Si usted quiere que Rodolfo Marco Torres sea el nuevo gobernador de Aragua, quédese en su casa y no vote por el candidato de la Oposición. Pero le recuerdo que Marco Torres fue más que General del Arroz, Ministro de Alimentación. De los que acompañó a Diosdado Cabello a Brasil a hacer negocios con la empresa JBS -hoy acusada de corrupción y con uno de sus dueños preso-, y el que firmó buena parte de los miles de dólares que le regaló el Gobierno a los españoles de Podemos. También estuvo en Finanzas -otro de sus “logros”- y además de verlo bailar La Burriquita durante su actual campaña, también se le ha visto utilizando vehículos del Estado y regalando bolsas CLAP. En su curriculum también cuenta que fue el autor de aquella fotografía de Nicolás Maduro tomando café solito, en una esquina de Nueva York.

Si usted quiere que Héctor Rodríguez sea el próximo gobernador de Miranda no salga a votar por Carlos Ocariz. Quédese en su casa porque los partidos de la Oposición no merecen su confianza. Que los habitantes de Miranda se calen a Rodríguez, el mismo que fue Ministro de Deportes, de la Juventud, el que dijo que a los pobres no “los van a sacar de la pobreza para convertirlos en escuálidos” y, con el encanto que le caracteriza, se dedicó como diputado a sabotear a la Asamblea Nacional, burlando a sus propios electores.

Tampoco vote por Henry Falcon y, sin quererlo, elegirá a Carmen Meléndez, una ineficaz a toda prueba en cuanto ministerio le han dado, incluido el de Seguimiento de la Gestión de Gobierno durante Hugo Chávez y Nicolás Maduro, donde demostró que no hizo el Seguimiento o que simplemente no hubo Gestión de Gobierno. También ha sido Ministra del Interior (un éxito, acabó con la delincuencia, ¿no?) y Ministra de la Defensa. Eso sí: Cuenta con 17 Medallas en su uniforme.

No vote para que repitan José Vielma Mora, Carlos Mata Figueroa, Jorge Garcia Carneiro, Ramón Carrizales y Francisco Arias Cárdenas, cinco militares de lo más probos y capaces.

No vote para que Aristóbulo Istúriz regrese a gobernar Anzoátegui con la misma eficacia que hace todo, Argenis Chávez haga nada por Barinas y en Carabobo debute Rafael Lacava, un psuvista extrañísimo que baila reggaetón en la tarima.

También es válido que no le guste el candidato de la Oposición o que concluya que votó por la Asamblea Nacional y el Gobierno la neutralizó. Pero gracias a eso -tanto el triunfo de la Oposición como todo lo que hizo Maduro después-, descubrimos que somos mayoría y en adelante todos los organismos internacionales, los países democráticos, la banca planetaria, se  ubicaron de este lado de la acera y pusieron a Maduro en el sitial vergonzoso que se merece, solicitando préstamos a diestra y siniestra y rogándole a Donald Trump que le atienda el teléfono, tamaña humillación.

En fin, si usted se quiere quedar en su casa ejerciendo su derecho a no hacer nada, vengando en silencio, la rabia contra los partidos de Oposición, pues hágalo. Pero eso sí: Prometa que va a disfrutar del paseo triunfal de las cuatro rectoras chavistas, sonrientes a medianoche,  mientras se dirigen a las cámaras para anunciar los resultados que con tanta urgencia necesita Nicolás Maduro para volver a ponerse la careta de demócrata.

¿O prefiere ver a Tibisay Lucena con la lengua enredada y a Sandra Oblitas volviendo a gesticular que los descabezamos del poder?