¿Es la dolarización una salida para el gobierno de Nicolás Maduro?

Por Pedro Benítez @PedroBenitezF.- Nicolás Maduro va tras los pasos de Robert Mugabe. O peor. Ha conseguido lo que hasta hace unos años parecía imposible: Llevar al borde de la hiperinflación a un importante exportador de petróleo, hecho sin precedentes en la historia económica mundial. Esto ha puesto sobre el tapete la posibilidad de dolarizar la economía venezolana como medida de último recurso. ¿Pero es esa la solución definitiva a los problemas económicos venezolanos?


Pedro Benítez.

Por Pedro Benítez @PedroBenitezF.- La brusca aceleración del crecimiento de precios ha colocado a la economía venezolana al borde de la hiperinflación, abriendo la posibilidad (incluso considerada dentro del régimen chavista) de dolarizar. Después de todo, los hechos son los hechos y son tercos.

El colapso del valor de la moneda hace tambalear a cualquier régimen político. Ningún país sometido a un proyecto socialista experimentó nunca un proceso inflacionario similar al que hoy padece Venezuela. En todos había escasez de los bienes más esenciales, baja productividad y atraso, pero no inestabilidad en los precios. Véase Cuba.

Zimbabue como ejemplo

Esto es lo que hace que el desplome económico venezolano se parezca a Zimbabue en cuanto al proceso hiperinflacionario que sufrió en 2008. Y esto a su vez es lo que ha hecho que un experto mundial en el tema y profesor de la Universidad Johns Hopkins, el economista Steve Hanke, proponga la dolarización para Venezuela, probablemente como una medida de último recurso e inevitable, dado que en la práctica el país está en proceso de dolarizarse.

Robert Mugabe, Presidente de Zimbabue desde el 31 de diciembre de 1987 (Foto: Flickr).

Aunque las autoridades monetarias venezolanas no suministran datos oficiales al respecto, el profesor Hanke ha estimado que la inflación anualizada en el país fue de 1.213% para agosto pasado, con una tasa mensual superior al 30%. Los economistas coinciden que un país está formalmente en hiperinflación cuando el crecimiento de los precios es superior al 50% mensual durante cuatro meses seguidos. Justo lo que está por ocurrir en Venezuela.

El profesor Hanke, que ha asesorado a decenas de países que han dolarizado como medida drástica para resolver sus problemas de inflación, propone justamente esta opción para el todavía primer exportador de petróleo de Suramérica.

De Ecuador en 1999 a Zimbabue en 2009, todos los países que han remplazado sus monedas de curso legal por la de Estados Unidos han detenido de golpe la inflación, regresando casi que por arte de magia a la estabilidad de precios.

El último caso es curioso, puesto que el gobierno del señor Robert Mugabe, presidente de Zimbabue desde 1980 y aliado político del ex presidente Hugo Chávez, destruyó gracias a las expropiaciones la economía de su país, lo que terminó provocando uno de los mayores procesos hiperinflacionarios que registre la historia económica mundial.

La dolarización espontánea en Venezuela

El profesor Hanke calculó que la tasa de inflación anual de ese país en noviembre de 2008 fue de la incomprensible cifra de 89.700 trillones% (los precios se duplicaban en menos de 24 horas). Llegaron a circular billetes de 100 billones. Como indica este economista, los habitantes de Zimbabue simplemente renunciaron al uso de su moneda nacional y ocurrió una dolarización espontanea. Exactamente lo mismo que él prevé esté por ocurrir en Venezuela.

Sin embargo, la historia no se quedó allí. En una muestra de honestidad intelectual, el profesor Hanke publicó hace pocos días un artículo en la revista Forbes en el cual hace un recuento de este relato, pero agrega que con 242% anual Zimbabue tiene hoy la segunda mayor inflación del mundo, luego de Venezuela.

¿Qué ocurrió? Pues que el gobierno del señor Robert Mugabe (que siguió siendo presidente), ante la imposibilidad de seguir gastando a manos libres por la restricción presupuestaria que implica renunciar a emitir moneda, se le ocurrió la perversa idea de emitir un “dólar falso” como se le conoce a la nueva moneda.

No hay soluciones mágicas, es la moraleja que nos deja esta historia. La dolarización no solucionó definitivamente los problemas de Zimbabue, porque ese país tiene un problema institucional que tiene nombre y apellido: Robert Mugabe.

Por el contrario Botswana, país vecino de Zimbabue, ha tenido la buena suerte de tener buenos gobiernos desde su independencia en 1965. Pese a que no tiene acceso al mar y alrededor del 60% de su territorio es ocupado por el desierto del Kalahari, es el país más estable y con mejor desempeño económico del continente africano. Es varias veces más rico que Zimbabue. Su principal riqueza que son los diamantes no le ha traído las dictaduras y las guerras civiles de otros países de África.

Esta comparación nos puede indicar que la dolarización poder ser una opción para Venezuela, pero que la solución a sus problemas económicos pasa por reconstruir su institucionalidad.  Aquí el primer paso también tiene nombre y apellido.