La discriminatoria trampa de las señoras del CNE les va a salir muy mal

Por Elizabeth Fuentes.-Con su medida de “nuclear” a los electores de la oposición, las rectoras del PSUV lo que han hecho es demostrar que consideran a las zonas populares como un ghetto de leprosos adonde nadie se quiere acercar. Y se volvieron a equivocar, ellas que se dicen revolucionarias pero discriminan así a los pobres, su target favorito.


Elizabeth Fuentes.

Por Elizabeth Fuentes.- Todavía recuerdo a Enrique Mendoza  en una camioneta  recorriendo el este de Caracas y  pidiendo a los votantes que salieran a votar por el amor De Dios. Era patético realmente. Uno de los hombres con mayor capacidad de organización de la época, Gobernador del Estado Miranda por dos periodos consecutivos, salía a rogar el voto  calle tras calle en todas las urbanizaciones. “Salgan a votar,  todavía es tiempo…”, solicitaba a pleno pulmón, una voz solitaria en medio de las calles vacías donde no se escuchaba ni el sonido de un aplauso o ni siquiera un insulto.

El resultado fue igual de trágico: Diosdado Cabello ganó la Gobernación -lo primero y único que ha ganado por el voto popular en toda su vida-, gracias a la dichosa abstención que para entonces era una bandera de protesta y cuyo resultado fue que el gobierno de Hugo Chávez se quedara con 20 de las 23 gobernaciones. Y ya sabemos los resultados del gobierno de Cabello en Miranda, similares a los que se podrían contar durante su paso por los ministerios del Interior y Justicia o el de Infraestructura, una gran nada salpicada de casos de corrupción que anunció  en su momento Henrique Capriles, con toda la documentación posible.

Tan importante es la abstención para el poder, que  hemos visto las últimas  triquiñuelas de las cuatro señoras del CNE por impedirle a los venezolanos de la oposición que ejerzan su derecho al voto sin problemas. Basta asomarse a algunos casos de su último invento- la nucleación la llamaron-y que consiste en cerrar algunos centros de votación tradicionalmente opositores -por razones de seguridad, según aducen-, para enviar a esos votantes a otros muy lejanos y de difícil acceso.

Las rectoras del CNE: Sandra Oblitas, vicepresidenta; Socorro Hernández, miembro de la Junta Nacional Electoral; Tibisay Lucena Ramírez, presidenta; y Tania D’Amelio, miembro de la Comisión de Registro Civil y Electoral.

En Miranda, por ejemplo, a los asiduos votantes de Colegio Merici -un bastión de la oposición por razones obvias-, los han enviado al Complejo Gustavo Garcia Luján.   ¿Y donde queda eso?, preguntará alguien tan curioso como yo. Y con Google Maps en mano, fue imposible ubicarlo. Hasta que finalmente dimos con el portal del CNE, donde explican clarito la dirección:  SECTOR CORRALITO DERECHA CALLE CORRALITO. IZQUIERDA FRENTE CARRETERA LA UNION, SECTOR CORRALITO. Así, en mayúsculas. Y ni hablar de buscar en Google Maps dónde queda la escuela Abilio Reyes, adonde “nuclearon” a los oligarcas que antes votaban en La Lagunita Country Club, un lugar muy inseguro según las rectoras.

En el mapa lo que se ve es puro monte. Hay que tomar la vía Oripoto Santa Lucia, pasando por Gavilan, lo que implica 25 minutos en auto desde El Hatillo. Pero si usted no tiene auto, la parada de autobús más cercana queda a 30 minutos a pie.

Así podríamos seguir, mudanza tras mudanza, que ayer se extendía al Zulia y donde alegaron razones de seguridad porque en las escuelas donde inicialmente se iba a votar, tenían “mala infraestructura”, lo que equivale a un voto más en contra de Arias Cárdenas y Maduro, responsables de que todas esas escuelas están en el piso, ¿no?

Y ni hablar del chiste de la rectora Tania D´Amelio, quien tuvo los santos ovarios de explicar en su Twitter, que el”CNE reubicó 119 centro de votación donde se produjeron hechos de violencia, hostigamiento y sabotaje durante las elecciones de la ANC”. ¡Elecciones de la ANC¡¡¡. Lo que implica imaginar que la señora DÁmelio y el CNE están muy preocupados por la seguridad de los cuatro gatos del PSUV que fueron obligados a acudir a semejante comparsa electoral.

Lo cierto es que a solo tres días de las elecciones, a la ocupadísima MUD se le viene encima una nueva tarea. Hacer mapas de los nuevos centros o trasladar a los votantes desde su centro original. Y a los vecinos interesados en acabar con este reino del mal inoculado en el CEN, organizarse para llevar en sus autos a la mayor cantidad de votantes a los centros “nucleados”, la mayoría de los cuales quedan en zonas populares, lo que de paso implica la visión discriminatoria de esas mujeres y su jefe, quienes suponen que los habitantes de la clase media tendrán pánico en pisar más allá de El Hatillo o el Colegio Merici y será ese asco el que les impedirá salir a sacarlos del poder.

Pero hasta hoy, sostengo que se volvieron a equivocar. No solo porque el ser humano tiene una característica de cazador en los genes, esa según la cual mientras más huya la presa, más la persigue, sino porque la mayor paliza, rectoras del PSUV, será la que les van a dar en las zonas populares, esas que ustedes han tratado como a un leproso. Y eso también se les cobrará, voto por voto.

Y así como recuerdo a Mendoza rogando por votos, tampoco se me olvida la imagen de la rectora Sandra Oblitas pasando su mano por el cuello la noche del 6 de Diciembre, como señal de que habían sido descabezados del poder en la Asamblea Nacional. Dos pruebas de que los pueblos aprenden. Y en nuestra mano está demostrarlo.