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Los 3 peligros que la MUD conjura camino de las elecciones regionales

martes 10 de octubre de 2017, 17:30h
Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- La Oposición ha atravesado etapas duras. Esta es una de ellas. Quizás la más difícil. Pero la foto de hace un mes no es igual a la foto de hoy. Es la última semana de la campaña electoral camino de los comicios regionales. El ambiente mejora. Henrique Capriles y Henry Ramos Allup han girado el país con éxito. Congregaron multitudes. Al parecer, la MUD está conjurando el peligro de la abstención, arma a la que se aferra el chavismo para no perder todas las gobernaciones en disputa. También han tratado de conjurar el otro peligro, el de las tarjetas. Lo han hecho bien. Queda un solo round. El tercer peligro. El Consejo Nacional Electoral y sus ejecutorias el 15 de octubre.
Los 3 peligros que la MUD conjura camino de las elecciones regionales
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Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- ¿De dónde viene la Oposición? Prácticamente de un limbo político. Las protestas de 4 meses dejaron efectos colaterales. Luego de las “elecciones” de la espuria Asamblea Nacional Constituyente, parecía que la MUD, ahora sí, perdía la brújula. La voz de Henry Ramos Allup picó adelante con el tema de las elecciones regionales. Semanas más tarde, el dirigente adeco confesaría en una gira por el interior del país, que el tema se venía discutiendo en la MUD pero que “había dudas”, y por eso tomó la decisión “de dar un paso al frente”.

Henry Ramos Allup respaldando a Alejandro Feo La Cruz en Carabobo.

Lo demás es historia. La MUD se encaminó en la senda electoral. Hubo primarias. El espectáculo en algunos estados no fue el mejor. Volvieron a zanjar diferencias con el mayor de los esfuerzos. Los peores casos fueron Amazonas y Zulia. Ya Primero Justicia ha mandado a votar por Bernabé Gutiérrez (AD), despejando las dudas sobre el apoyo al candidato Julio Ygarza (MPV), quien cantó fraude en las internas sin mostrar la primera prueba. Ahora los amarillos se dejan ver en las cuñas de Gutiérrez en medios nacionales. En Zulia, la dirigencia de Un Nuevo Tiempo manda a votar por Juan Pablo Guanipa. Lo mismo ocurre en Aragua: Primero Justicia ordenó a su militancia votar por Ismael García. Similar caso sucedió en Yaracuy. Todos van con Luis Parra (PJ), incluyendo a los ex candidatos Gabriel Gallo (VP) y Biaggio Piglieri (Convergencia). Así conjuraron el peligro de la división. Un poco tarde. Pero no demasiado tarde. Les cuesta ponerse de acuerdo. Pero la verdad es que siempre terminan haciéndolo, todavía en la peor de las coyunturas.

Luego llegó el otro monstruo. El más grande. Porque el adversario principal de la MUD en estos comicios no es Nicolás Maduro ni sus candidatos, sino la abstención. A la abstención se aferra Nicolás Maduro. Ese era el meollo, porque todos los sondeos de opinión siguen ubicando a Maduro en el sótano. Para muestra dos botones: Torino Capital le da a la MUD 18 gobernaciones, como explicamos en KonZapata. Y también Ecoanalítica tiene sus proyecciones: Si la gente sale a votar masivamente, la MUD podría arrebatarle al chavismo todas las gobernaciones menos Delta Amacuro, tal y como escribimos el lunes en esta otra nota.

Las proyecciones de participación oscilan, según estos estudios, entre 55% y hasta 65%. Con estos datos, el peor escenario para la MUD sería de 13 gobernaciones; el intermedio, de 15; y el más optimista, de 18. Con mayor participación, la MUD alcanzaría la cifra de 22 gobernaciones. ¿Alguien se ha imagina cómo amanecería el país luego de una victoria arrolladora de la Oposición? ¿Qué diría Nicolás Maduro? ¿Cómo quedaría la Constituyente, que presuntamente fue electa con 8 millones de votos? Pero ahora imagínese el lector el panorama contrario. Una victoria opositora apretada. ¿Surtiría el mismo efecto político? Y no planteamos el escenario de derrota, porque eso no está en los cálculos. Se discute es la magnitud de la victoria.

Sobre ese discurso ha trabajado la MUD. Particularmente dos dirigentes nacionales de peso: Henrique Capriles y Henry Ramos Allup. Se han dedicado a girar el país. Más el segundo que el primero. Pero ambos han congregado multitudes. Lo decíamos en KonZapata días antes de las primarias: Que las elecciones también son un ejercicio de calle. Así ocurrió. Se han movilizado decenas de miles en estados como Yaracuy, Amazonas, Trujillo, Nueva Esparta, Anzoátegui, Falcón, Mérida y Monagas, por citar los casos más concurridos:

-El voto es un arma para protestar contra el Gobierno-, ha dicho Henrique Capriles en Yaracuy frente a una multitud.

Henrique Capriles recorriendo Monagas con Guillermo Call.

-La participación en las regionales será de al menos 65% y ganaremos todas las gobernaciones-, insiste Henry Ramos en todas sus giras.

Ha cambiado la foto. No es la misma Oposición de hace dos semanas. Han logrado estimular la participación. Al menos eso es lo que dicen todas las encuestas. Ese peligro, al parecer, ha sido conjurado, incluyendo los mensajes insensatos de las redes sociales. De los muy duros del teclado. También, en Unidad, comienzan a conjurar el otro peligro. El de las tarjetas. En Primero Justicia mandan a votar por Acción Democrática en Apure, y viceversa en Portuguesa. Lo mismo aplica para el resto de los partidos políticos.

Ya es la recta final. Semana de cierre. No hay tiempo para los esmerados contactos directos maratónicos. Queda lanzarse a la calle. Seguir congregando multitudes. Porque lo que continúa en agenda es el último round de esta etapa. El otro peligro. El que todavía no ha sido conjurado: El Consejo Nacional Electoral y sus ejecutorias el día 15 de octubre.

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