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Nicolás Maduro repite la amarga historia del chavismo con la producción de azúcar y otras desgracias

miércoles 15 de noviembre de 2017, 13:35h
Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Todo comenzó con el decreto de creación del Central Azucarero Ezequiel Zamora, un invento de Hugo Chávez con asesoría cubana. A partir de ese entonces comenzó el desastre. La corrupción. Las múltiples estatizaciones de otros centrales azucareros. Más tarde llegó Nicolás Maduro. Creó una mega corporación que centralizaría todo lo inherente al tema y ordenó la liquidación de otros entes. Crearon para destruir y luego volver a crear. La más reciente “genial” idea de Maduro pasa de lo macro a lo micro: La “micromisión azúcar”. Si a las estadísticas nos atenemos, lo que se aproxima es otro foco de corrupción y fracaso socialista.
Hugo Chávez, ex presidente de Venezuela.

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- La historia es antigua. Data de los tiempos de Hugo Chávez apenas superando el golpe de Estado del 11 de abril de 2002. Las promesas estrambóticas que hacía el experto orador eran creídas por muchos. Por millones. Había que prometer algo en cuanto a la producción de azúcar. Se prometió la creación del Central Agroindustrial Azucarero Ezequiel Zamora (Caaez). Un trabajo del diario Tal Cual, firmado por la periodista Sarai Coscojuela, narra al detalle el entramado de corrupción que rodeó el complejo, cuyo costo ascendió a por lo menos 320 millones de dólares y que además tenía asesores cubanos. En el año 2006 ya había denuncias de corrupción, y el caso fue “estudiado” por el entonces presidente de la Comisión de Contraloría de Parlamento, Pedro Carreño.

Para el año 2008 -señala Coscojuela- “todavía sin inaugurar la Central, fueron sentenciados los oficiales de la Fuerza Armada Nacional, Franklin José Castillo y Orlando Herrera Sierralta a 7 años y 7 meses de prisión por irregularidades en el manejo de los fondos para la obra del Caaez, ubicado en el estado Barinas. En ese caso también fueron sentenciados Juan Carlos Herrera Sierralta y Roberto Valecillos Jara, acusados por peculado doloso y condenados a 1 año y 9 meses de prisión”. Los asesores cubanos encontraron que del presupuesto original se había “ejecutado muy poco”.

La verdad es que el Caeez terminó inaugurándose de manera formal en el 2011. Es la propia base del chavismo la que denuncia irregularidades. En el portal Aporrea, una nota firmada por Pedro Guerra Palma que data del año 2016, califica al Caeez como “el chiquero de los marranos”, pues “la verdadera debacle para el Complejo llegó con la ascensión a la Corporación Venezolana del Azúcar del general Wilfredo Maya Silva (…) de las 5.600 hectáreas sembradas, hoy quedan aproximadamente 800, todas de mala calidad por el mal manejo agrícola recibido”.

Hugo Chávez no se conformó con el Caeez. También hubo otras expropiaciones, como la del Central Azucarero Venezuela, en el estado Táchira, en el 2009, y el Central Azucarero Guanare en el 2012, por citar apenas dos casos. Pero la realidad es que ya en el año 2007 comenzaba a observarse la caída en la producción del rubro con repercusiones directas en los anaqueles, que aunado al control de precios, ubicó la escasez general -según cifras del BCV citadas por El Universal- entre 21% y 40%, en función del tipo de productos.



Nicolás Maduro, Presidente de la República.

Pero en 2013 el turno al bate era de Nicolás Maduro. Volvió sobre los pasos de su antecesor. Hacer para luego deshacer. Era el 11 de octubre. Fue decretada la creación de la Corporación Venezolana de la Caña de Azúcar y sus Derivados. Según nota del portal de la AVN, “tendrá como objetivo supremo la contribución con la seguridad y soberanía agroalimentaria de la nación, en el marco de las nuevas relaciones de producción”. También se decretó la liquidación -léase bien: Liquidación- de “la empresa estatal Corporación Venezolana de Alimentos-Azúcar (CVA Azúcar), Complejo Agroindustrial Azucarero Cojedes, C.A; Complejo Agroindustrial Azucarero Monagas, C.A; Azucarera Pío Tamayo, C.A; Central Azucarero Sucre, C.A y Central Azucarero Trujillo, C.A, Industria Azucarera Santa Clara, C.A; Industria Azucarera Santa Elena, C.A; Central Azucarero del Táchira, C.A; Complejo Agroindustrial Azucarero Venezuela y Central Azucarero Cariaco, S.A.”.

Eso fue en 2013. En los años siguientes la escasez de azúcar llegó a niveles crónicos. El Banco Central de Venezuela (BCV) dejó de publicar cifras de escasez. Se incrementó la opacidad. Pero también, luego de deshacer, volvió Maduro a hacer: El 12 de octubre de 2017 fue expropiado el Central Azucarero La Pastora, presuntamente por estar implicada “en hechos de corrupción con los antiguos sistemas de divisas Cadivi y Cencoex”, según cita de El Nacional.

Este martes, Nicolás Maduro repitió el ciclo pero a la inversa. Pasó de lo macro a lo micro:

-Todos los rubros, todas las áreas productivas del país deben ser sometidas a un proceso de reorganización productiva como ustedes están haciendo en el azúcar, así que anuncio la creación de una micro misión productiva del sector azúcar para unificar todos los esfuerzos de trabajo y producción, y encargo al compañero, general en jefe, Vladimir Padrino López como jefe de la Gran Misión Abastecimiento Soberano (…) cuenten con todos los recursos en bolívares y en dólares para el plan especial de multiplicación y aceleración productiva del sector del azúcar-, dijo, según cita de Radio Nacional de Venezuela.

Hacer para deshacer. Y luego volver a hacer, igual que el coronel Aureliano Buendía al final de su existencia con los pescaditos de oro en Cien Años de Soledad. Si a las estadísticas nos atenemos, lo que se aproxima es otro foco de corrupción y fracaso socialista.

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