Y por fin qué es lo que quiere el Gobierno con la deuda

Por Juan Antonio Avellaneda.- A pesar de que el presidente Maduro habla de refinanciar o reestructurar la deuda externa de Venezuela y PDVSA, entre ambos términos hay diferencias abismales en el mundo financiero. De nuevo el uso por igual en el discurso oficial levanta todo tipo de suspicacias en los mercados debido a que no se sabe si es por simple desconocimiento o de nuevo es algo que lleva un propósito final.


Por Juan Antonio Avellaneda.- Refinanciar una deuda es un proceso voluntario de los tenedores de los bonos que no ocurre luego de un default, más bien busca prevenirlo. El emisor es bien visto por los mercados por llevar este proceso voluntario y amigable con los tenedores, generalmente ofreciendo nueva deuda con mejores términos. En el caso de Venezuela-PDVSA refinanciar la deuda en los mercados se ve como un escenario poco probable dado que, para lograrse cualquier acuerdo, el Gobierno debe demostrar voluntad de cambio en cuanto a las políticas económicas, presentando un nuevo modelo económico, cuestión que los mercados ven muy poco probable.

Reestructurar una deuda es un proceso que se produce generalmente después de un default o cesación de pagos, por lo que estaría envuelto dentro de demandas legales entre tenedores de bonos y el emisor siendo por consecuencia un camino poco amigable y no voluntario desde el punto de vista de los tenedores de bonos. Generalmente la reestructuración desfavorece a los tenedores de bonos debido a que es un proceso en el cual se cambian las condiciones de la deuda existente. Este escenario es el más probable para nuestro país según los expertos de deuda.

El hecho de que esta semana pasada los bonos de PDVSA se recuperaran más sostenidamente que los de la República, abriéndose brechas de rendimiento nunca vistas en papeles como los Venezuela2022 y PDVSA2022 cuyos vencimientos y cupones son iguales, ha provocado especulaciones de que quizás se esté buscando un refinanciamiento de la deuda de PDVSA dado que es más sencillo además de proteger los activos de la petrolera y una reestructuración con la deuda de la República. Y esto es llevar el tema de la deuda externa a la discusión en el plano legal-jurídico y no financiero.

Los mercados están convencidos de que económicamente no hay mucho que discutir, no ven cambios en el modelo económico y asumen que sí hay recursos para pagar el presente año y parte del 2018. Sin embargo, en el plano legal hay mucha tela que cortar, llegando siempre a la misma interrogante: Qué le conviene más al gobierno de Maduro, ¿reestructurar los bonos de PDVSA  y de la República? El refinanciamiento parece estar totalmente descartado.