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Nicolás Maduro plantea una criptomoneda rojita controlada 

lunes 04 de diciembre de 2017, 16:30h
Por Redacción @konzapata.- La escasez de divisas sigue siendo el problema de fondo, ante el cual el Gobierno parece no tener respuestas. Hace dos meses dijo que el país trabajaría con una cesta de monedas distintas del dólar para romper el cerco de Estados Unidos y seguir atendiendo las necesidades de la economía, algo que sigue sin concretarse, y ahora anuncia que tendrá su propia criptomoneda: El Petro.
Wilmar Castro Soteldo, Vicepresidente del Área Económica.

Por Redacción @konzapata.- “Ha sido creada la criptomoneda venezolana”, aseguró este domingo el presidente Nicolás Maduro. El anuncio concentró la atención a nivel nacional e internacional sin lograr desviar por completo la atención de los problemas reales del país, que son el claro reflejo del fracaso del modelo económico que el Gobierno insiste en llevar adelante.

Según Maduro, este dinero criptográgfico, que se llamará el Petro, tendrá respaldo en oro, gas, petróleo y diamantes, y le permitirá al país hacer sus transacciones financieras y “avanzar hacia nuevas formas de financiamiento internacional”.

Se trata de la nueva respuesta del Gobierno ante la obvia escasez de divisas que sacude al país, y que se acentúa con el paso de los días. De hecho, al cierre de agosto se paralizaron las subastas de dólares del Dicom fruto de ese mismo fenómeno.

Tanto la menor producción de petróleo como el pico en los pagos de deuda externa resienten las cuentas externas de la nación, que con dificultad cubren los compromisos internacionales mientras se desatienden las necesidades locales. Últimas estimaciones de Torino Capital señalan que este año las importaciones totales estarán en el orden de los 19.000 millones de dólares, lo que representa una caída anual de 31,9% y de 81,4% en 5 años.



Alfredo Serrano Mancilla, asesor económico del presidente Nicolás Maduro.

A inicios de septiembre, tras la agudización de las sanciones impuestas por Estados Unidos, la solución oficial era una cesta de monedas distinta del dólar, con la que el país haría sus pagos internacionales y para la cual invitaron a los empresarios a abrir cuentas bancarias que permitieran operaciones con divisas de Rusia, China e India. De esta medida sólo queda el registro semanal de la cesta petrolera venezolana en yuanes y nada más.

 

Ahora se habla de una criptomoneda como solución, algo que no genera confianza entre los conocedores del tema. La base del dinero criptográfico es que no lo emite ni un país ni un Gobierno, por lo que no tiene el tradicional “respaldo” de las monedas. Esta nueva forma de dinero se sostiene en el desempeño de los involucrados y entre sus características destaca el hecho de que es poco rastreable, con lo cual se deslinda de los controles de las autoridades monetarias.

Tal como Maduro hizo el anuncio, el Petro pareciera nacer en contravía de lo que suele orientar a las criptomonedas. Para algunos pareciera perfilarse como una “shitcoin”, que en el léxico de los especialistas se refiere a iniciativas de dinero criptográfico que han devenido en estafas o movimientos poco transparentes cuyos seguidores obtienen beneficios en las primeras de cambio, pero luego quedan ensartados en un negocio poco rentable.

En Venezuela las autoridades han tenido una postura hostil hacia quienes se dedican a la “minería” de las criptomonedas, por lo que son constantes los reportes de allanamientos y detenciones de personas y propiedades donde se hace esta actividad, que demanda el uso de grandes quipos tecnológicos en operación constante conectados a la red para crear “bloques” que sirven para alimentar el mercado criptográfico. Los cuerpos de seguridad en Venezuela asocian a quienes se dedican a este trabajo con delitos como legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo, entre otros.



Manuel Quevedo, presidente de PDVSA y ministro de Petróleo y Minería.

Dados los hechos luce contradictorio el anuncio de Maduro, que nunca ha terminado de aclarar si en Venezuela es legal o ilegal este mercado. Sin embargo, en los últimos meses se ha dado un cambio de actitud en ciertos sectores del alto Gobierno, probablemente anticipando que el cripto dinero podía ser una vía para salir al paso a la crisis o una nueva fuente de oportunidades para algunos en medio de la restricción del botín que ha sido el control cambiario.

Wilmar Castro Soteldo, ahora vicepresidente del Área Económica, es uno de los que lleva meses dándole impulso a las criptomonedas. “El compañero Presidente Nicolás Maduro ha creado El Petro, criptomoneda para propiciar avances en materia de soberanía monetaria, hacer transacciones financieras y vencer el bloqueo financiero. ¡Decididos a alcanzar la soberanía plena!”, señaló en Twitter este domingo tras el anuncio presidencial.



Alfredo Serrano Mancilla, el asesor de Maduro en materia económica, también suma una larga temporada desde el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) allanado el camino para el análisis y la discusión sobre estas monedas que, vale acotar, han recibido el visto bueno de China y Rusia, pero bajo su peculiar óptica. Para estos gigantes el desarrollo de las criptomonedas se debe hacer bajo el ala del Estado, conteniendo y limitando el florecimiento de cualquier iniciativa impulsada por otros agentes del mercado.



Hugbel Roa, ministro Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología.

Maduro parece entrar en esta línea de pensamiento. Ya decidió que el “sistema para sustentar este nuevo desarrollo tendrá como base jurídica la creación del Observatorio BlockchainBase, con la conformación de un equipo multidisciplinario de especialistas en el área tecnología, economía y finanzas, legal, monetaria y mediática”, según reseña PDVSA, cuyo presidente, Manuel Quevedo, integra la comisión creadora del Petro junto al ministro de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, Hugbel Roa.

Para Roa “hoy podemos conocer en nuestro país lo que el comandante Chávez llamó trueques, pero a nivel tecnológico. Estamos conociendo cómo los criptoactivos empiezan a ser una alternativa para el pueblo venezolano. Nuestros especialistas en el área de software brindan una alternativa para intercambiar bienes y servicios de manera muy acertada”.

Una fuente ligada a las transacciones con dinero criptográfico ve con preocupación estos anuncios, porque cree que el Gobierno ha estado escuchando sólo a algunos actores del mercado y podría estar gestándose una nueva versión del Dicom con criptomonedas sin la flexibilidad y la transparencia que estas operaciones demandan.

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