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¿Por qué Nicolás Maduro designó a Manuel Quevedo como presidente de PDVSA?

lunes 27 de noviembre de 2017, 13:00h
Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Rafael Ramírez fue la pieza que escogió Hugo Chávez para convertir a PDVSA en lo que hoy es: Un apéndice financiero del PSUV. Muerto Hugo Chávez, Ramírez fue defenestrado y sustituido por Eulogio Del Pino, un técnico que aparentemente quiso desmontar el aparato clientelar que presidió Ramírez.
¿Por qué Nicolás Maduro designó a Manuel Quevedo como presidente de PDVSA?

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Nicolás Maduro sabe lo que está haciendo. O al menos sabe lo que está haciendo cuando de la presidencia de PDVSA se trata. En estos tiempos del chavismo, la dirección de la estatal petrolera solamente puede ser otorgada a una ficha política que sirva a los intereses del Palacio de Miraflores. Hugo Chávez entendió que Rafael Ramírez era el hombre que necesitaba para estos asuntos en noviembre de 2014 y no Alí Rodríguez Araque, quien había sucedido al muy tristemente célebre Gastón Parra Luzardo. Con Ramírez, PDVSA diversificó su portafolio. Pero no de inversiones, sino de gastos. Y entonces llegaron los imponderables. El endeudamiento atroz. La PDVSA “agrícola”. La petrodiplomacia: El financiamiento a las islas del Caribe a cambio de votos en organismos multilaterales. La corrupción. Muchísima corrupción. La politización absoluta de la gerencia a todo nivel. Los accidentes. La caída progresiva en la producción. Y es que Rafael Ramírez fue un todopoderoso: También ocupaba la cartera de Energía y Petróleo (hoy Petróleo y Minería) lo que equivale, en toda regla, a pagar y darse el vuelto:



Quevedo busca repetir la fórmula de Ramírez, pero Maduro no necesita a Ramírez, sino a alguien de su confianza.

-PDVSA roja, rojita-, todavía se lee en la refinería El Palito, ubicada en Puerto Cabello, estado Carabobo.

Fallecido Hugo Chávez y con el ascenso de Nicolás Maduro, Rafael Ramírez perdió todo el poder. Defenestrado, lo enviaron a la ONU en el 2014. Fue reemplazado por Eulogio Del Pino, del cual dicen, era un hombre con la trayectoria profesional requerida para el cargo, que ocupó igual que su antecesor: Alternando con la cartera de Petróleo y Minería, un desaguisado que no tiene justificación técnica. A Eulogio Del Pino le correspondió firmar los peores balances de PDVSA en su historia. Los que señalaban fraude, según la firma de contadores independientes. Balances de los cuales se deducía que la situación de la estatal ya era agónica. De hecho, tal como explicó Juan Antonio Avellaneda en KonZapata, parecía de pronto que Del Pino quería “desmontar” la PDVSA de Hugo Chávez y Rafael Ramírez, pues habló de “segregar parte de las filiales no petroleras” de PDVSA. Lo que señalamos al inicio: La diversificación del portafolio pero a pérdida, pues la petrolera se estaba dedicando a todo, menos a lo que le tocaba. Bien: Parecía Eulogio Del Pino querer desmontar tal estructura. Esto no debió agradar demasiado a Nicolás Maduro.

De hecho, nuestro director, Juan Carlos Zapata, anticipó el 29 de marzo de 2017 en esta nota Konfidencial, que Del Pino “estaba por irse” de la presidencia de PDVSA. Un paso adelante y dos atrás. Otros tres más adelante. Y Maduro terminó destituyendo a Del Pino de PDVSA en agosto de 2017, sustituyéndolo por Nelson Martínez. Apenas 3 meses duró en el cargo. Martínez resultó salpicado por “la purga” que ha llevado adelante Tarek William Saab. No es casual que a una semana del descabezamiento de la directiva de Citgo, incluyendo el presidente de la filial, ocurra la movida de mata en PDVSA.

Así, abonado el terreno, este domingo Maduro designó al mayor general Manuel Quevedo como nuevo presidente de PDVSA y ministro de Petróleo y Minería:

-Con el Presidente Nicolás Maduro, vamos al reencuentro con el camino de Chávez; vamos a poner a PDVSA como el templo sagrado del pueblo, de nuestra juventud, de las familias y trabajadores de bien. Vamos a construir la Venezuela socialista y bolivariana. Viviremos y triunfaremos (sic)-, dijo Quevedo en su cuenta Twitter.

Quevedo busca repetir la fórmula de Ramírez. Sí. De Ramírez. Porque esto es un asunto de poder. Maduro no necesita a Ramírez, sino a alguien de su confianza. Pero la estrategia es exactamente la misma: La PDVSA clientelar. La diferencia entre Quevedo y Ramírez, es que el primero es militar. Y esta dictadura se sostiene por la Fuerza Armada.

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