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Claudio Fermín: Estos piratas han conducido el país al fracaso (I)

martes 30 de enero de 2018, 15:30h
Por Alejandro Ramírez Morón @aleramirezve.- Es mentira que se haya lanzado a la presidencia una y mil veces, como dicen algunas lenguas viperinas. Lo deja en claro: Se ha lanzado sólo en dos ocasiones (1993 y 2000). Esta es la tercera vez que Claudio Fermín asoma la cabeza en una contienda por la silla caliente. Dice que estos han sido 20 años de hermetismo total en las decisiones del Estado. Hoy somete su nombre a consideración del paísporque cree que ha llegado la hora de conformar un gobierno de amplitud.
Por Alejandro Ramírez Morón @aleramirezve.- No bien habían despuntado los primeros azules del año 2018, cuando Claudio Fermín anunció lanzarse a la Presidencia de la República. En palabras suyas, está sometiendo “a la consideración del país” su nombre. Cree que los casi 20 años de chavismo han sido de hermetismo y decisiones a puerta cerrada. Se pone una mano en el pecho, y lanza un juramento: Ha llegado la hora de abrir un debate en toda la Nación, y de conformar un gobierno de amplitud.

Claudio Fermín, sociólogo, profesor universitario, y dirigente político.

Entre 1990 y 1993 fue alcalde del Municipio Libertador. Es el único cargo público que ha ocupado, nos aclara. Lo demás han sido cosas inherentes a su trabajo como sociólogo y profesor universitario. Es mentira que se haya lanzado a la presidencia en innumerables ocasiones, como algunos dicen. Fue candidato por Acción Democrática (AD) en 1993. Luego, en 1998, estuvo a punto de volverse a lanzar, pero no llegó a inscribir la candidatura. “Estuve promoviendo mi candidatura, pero no la inscribí”, explica.

“En el año 2000 sí inscribí mi candidatura, pero el militarismo venezolano, Hugo Chávez, en contra de la Constitución, llamó a una relegitimación de los poderes, cuando Chávez ya había ganado en 1999. Presentaron la candidatura de Francisco Arias Cárdenas. Vi de manera nítida que era una jugada del militarismo para quedarse con Gobierno y oposición. Mucha gente mordió el anzuelo y se fue detrás de la candidatura de Arias Cárdenas. Se presentó mi candidatura, porque queríamos dejar testimonio de una protesta cívica contra el militarismo y ese fue el sentido de esa candidatura”, despacha por la calle del medio. Luego, se ha lanzado dos veces: En 1993 y en 2000.

Fermín conversó en exclusiva con KonZapata, y explica cuál es su concepción de lo que debe ser la pugna por la presidencia, toda vez que ya sonó el pistoletazo de partida.

-¿Por qué toma la decisión de lanzarse a la presidencia?

-Bueno, en primer lugar porque este es el año electoral. No tiene ningún sentido presentar una candidatura presidencial antes. No tiene ningún sentido lanzar candidaturas, ni pre candidaturas, como las he visto cuando estábamos en elecciones municipales, en elecciones de gobernadores. Este es el año electoral. Lo racional es que si el país va a tener que elegir al presidente de Venezuela, o reelegir a quien ya está en ese cargo, los votantes puedan debatir este año los programas, los proyectos, las ideas que van a conducir esa decisión. Entonces, en primer lugar, la he presentado en este momento porque se trata de un año cuando Venezuela va a estar sumergida en ese debate. Hay quienes hablan de cambio, y, sin embargo, no discuten nombres de posibles presidentes, no discuten proyectos presidenciales. No sé cuáles métodos de cambio tendrán, pero el único que yo concibo, el único que respaldo y aliento, el único en el que participio es aquel que venga de la mano de la voluntad de los ciudadanos. Cambios que sean por reclamo de los ciudadanos. De manera pacífica y electoral. Y, estando en Venezuela -en estos momentos- muy bien estructurada y financiada toda una camada de equipos promoviendo la abstención, y otros promoviendo intervenciones extranjeras, mientras otros le ponen una vela a cada santo para que haya intervenciones militares internas, yo considero que también tiene un sentido político -no sólo electoral, sino político y didáctico- insistir en que la salida es electoral.

Redimensionar el Estado

-¿Qué es lo que alimenta esta candidatura?

-En segundo lugar, soy de los que cree que no se trata de cambiar a Nicolás Maduro por otro. Ni de salir del PSUV por otro partido. Se trata de cambiar la manera como el Estado venezolano está organizado. Ya tenemos 44 ministerios y vicepresidencias. Tenemos un Estado que interviene en todos los asuntos económicos: Tiene granjas avícolas, tiene hoteles, un sinnúmero de unidades de producción, que no producen pero existen como fondos de comercio y tienen asignados presupuestos y largas nóminas. Entonces, yo he venido planteando por años que el Estado venezolano tiene que ser redimensionado. Independientemente de quién esté de presidente y qué partidos apoyen a esta persona. El Estado tiene que dedicarse a la inversión social. A nutrición, alimentación, salud, infraestructura, justicia, y ese es el principal nutriente de esta candidatura. Esto dejaría todo lo que es producción, comercialización, intercambio de bienes, es decir, la construcción de un patrimonio, en manos de los particulares. Yo opino que allí está el origen de la crisis económica. Porque ese es el origen del déficit fiscal: Tener más obligaciones de las que el Estado puede atender ha llevado a la impresión de dinero inorgánico, que ha traído la inflación y, junto a los controles, tienen al país empobrecido.

-¿Son sólo esas dos razones?

-No. La tercera razón del lanzamiento de mi candidatura es que yo soy una persona comprometida con el reencuentro de Venezuela. Con la reconciliación del país. Yo veo con mucha preocupación que puedan presentarse opciones de cambio político que estén ligadas a la venganza, a la retaliación o a los pases de cuenta. Yo creo que hay que tener cierta ubicación histórica en lo que nos está pasando. Venezuela se ha venido deshilachando, segregando. Cada grupo anda por su propio lado. Comprometido como estoy en que quisiera ver a mi país en un reencuentro de diferentes sectores, con otro modelo de Estado, con los particulares en posesión de su patrimonio, y siempre cambiando por la vía electoral, he presentado mi candidatura. Pero la he presentado a la consideración de los ciudadanos.

-Henry Ramos Allup ya anunció que se medirá en unas primarias.

-Me parece muy bien…

-¿Usted va a competir con su antiguo compañero de partido en esas primarias?

-Bueno, yo no sé si voy a competir con Ramos Allup, con Eduardo Fernández, con Lorenzo Mendoza. Yo no sé con quién voy a competir. Pero he presentado mi nombre a la consideración de la gente. ¿Quién es la gente? Eso no es una abstracción. La gente son los ciudadanos que están inscritos en el Registro Electoral (RE). ¿Por qué es así que presento mi nombre? Yo no he presentado mi candidatura a la consideración de tres partidos políticos, ni de dos grupos de comunicación, o de ciertos grupos de presión. He presentado mi nombre a la consideración del país. Porque el país tiene que ser consultado. No puede ser que después de 20 años de decisiones herméticas, en un pequeño grupo de militares y civiles que han conformado el PSUV, no se le consulte al país. Si algo caracteriza a estos 20 años es el hermetismo, el país no ha tenido nada que ver con esas decisiones. Es más, quienes toman las decisiones ni siquiera han considerado los reclamos, las quejas, los proyectos. Si alguna señal de cambio necesitamos los venezolanos, es que el próximo candidato de la Venezuela descontenta, el candidato de Oposición, como se le quiera llamar, haya sido producto de la consulta generalizada. Así que yo estoy de acuerdo con que sea una consulta abierta. Tampoco se puede hacer una consulta cerrada, con militantes de partidos.

Los presidenciables de Claudio

-Usted mismo ha asomado algunos nombres de los que podrían ser otros candidatos.

-Lo he hecho como lector de prensa. Yo los leo a ustedes. Y lo que ustedes escriben es que Eduardo Fernández, Lorenzo Mendoza, Ramón Guillermo Aveledo, Henri Falcón podrían ser candidatos. Yo me oriento por lo que ustedes dicen. Espero estar bien orientado. Eso es lo que dicen los medios de comunicación. Yo les hago un llamado a todos esos posibles candidatos para que tomen una decisión. Con mucho respeto. Veo que ya Ramos Allup la tomó. Me alegra mucho porque el país tiene que ir considerando esas cosas. Tiene que ir escuchando qué es lo que cada uno de nosotros pretende. Cuando digo nosotros, me refiero a las personas que se atreven a presentar su nombre. Porque se trata de un acto de mucha responsabilidad cívica. Esos posibles candidatos tenemos que irnos nutriendo de lo que el país quiere. Yo creo en eso: Debates, foros, etcétera. Ojalá que salgamos. No sé quiénes vamos a ser al final, dos o tres, cuatro o cinco. Ojalá que salgamos juntos a recorrer el país para que presentemos nuestras ideas. Pero lo que sí tengo claro es que el candidato de la Venezuela que quiere cambio, tiene que ser un candidato que salga con un mandato popular. Que tenga el encargo de toda la comunidad, no de un grupo político o económico.

-Entiendo que usted ya está recorriendo el país, ¿qué ha recogido en sus encuentros con la gente?

-La gente quiere que el país cambie. La gente está cansada de la ineptitud, de la improvisación. Observa que esto ha sido un gran acto de piratería. Que una gente que no está preparada ha conducido al país al fracaso. Los ciudadanos observan que los recursos del poder, léase las finanzas, las instituciones, las leyes, han estado al servicio de un pequeño grupo de privilegiados. Y la gente no observa, la gente sufre el hambre. Se muere de mengua porque no encuentra medicinas. No hay transporte público. Olvídate del salario mínimo. Una persona que gane 700 mil bolívares en efectivo, no con papeles de cesta ticket, trabaja para el pasaje. Lo que yo percibo es un reclamo urgente.

Claudio Fermín: La gente quiere que el país cambie. La gente está cansada de la ineptitud, de la improvisación.

-¿Qué medidas concretas adoptaría usted de ganar la presidencia?

-La primera medida que tomaría es integrar un gobierno de salvación nacional, de representación nacional. Un gobierno que tenga una plataforma política muy amplia. Que los partidos democráticos se sientan, y estén, y actúen con representación, porque es muy importante darle al próximo gobierno la mayor base de sustentación, y la mayor base de discusión y reflexión de las decisiones que va a tomar. Cuando hablo de un gobierno de amplitud, estoy pensando en el protagonismo y la representación de las asociaciones de industriales, de las cámaras de comercio, de las asociaciones de productores, de quienes conocen en el día a día el proceso productivo, el circuito económico. También estoy pensando en los sindicatos urbanos y rurales. Un factor de la producción que ha sido colocado en los últimos años en una situación de indefensión, que son los trabajadores. Cuando hablo de un gobierno de amplitud, pienso en los gremios. ¿Quién mejor que los profesionales de la salud y la educación para hacer que esos dos servicios marchen bien? No estoy pensando sólo en alianzas partidistas. Los consejos de escuela y facultad de nuestras universidades. Hay que ver lo que significan para apoyar a la industria. Este es un gobierno sectario, secuestrado por intereses extranjeros, léase Cuba, China y Rusia.

-Todo lo que dice es muy loable. Pero este es un gobierno con poder de fuego, con la FANB controlada, los colectivos, etcétera. ¿Cómo ve el asunto desde la práctica política real?

-Este gobierno militarista habrá perdido las elecciones.

-Pero, ¿cómo ve la pugna por la presidencia? En términos de la brega política.

-Bueno, la única brega que yo veo es que -al ganar las elecciones- hay que conformar un gobierno de amplitud.

-¿Qué hay que hacer para ganar las presidenciales?

-Déjame responderte la pregunta, porque quedó incompleta la respuesta. La primera medida que yo tomaría sería conformar un gobierno de amplitud. La segunda es dedicar el Estado a lo que los particulares no pueden hacer. Es decir, a las grandes inversiones, a las grandes obras, y a las grandes gestiones de alimentación y nutrición, de salud, de educación, de infraestructura, seguridad y justicia, y de protección del ambiente.  Y absolutamente todo lo que tenga que ver con gestión económica, invertir, producir, comercializar, transportar bienes, es un problema de los particulares. ¿Cómo pueden los venezolanos tener capacidad de ahorro, hacerse de un patrimonio, si no tienen una actividad económica a la cual dedicarse? De tal manera, que esa es una transformación grande en la conducción del país que ha de venir, y que nosotros tenemos que reclamar. Y eso es lo que le daría al Estado, a cualquier presidente de un Estado así, la excelencia para Venezuela. Y la tercera decisión que tomaría es el rescate de las instituciones: Rescatar la FANB, el BCV, PDVSA y el proceso de descentralización. Estos tres vectores son una buena cédula de identidad de lo que yo me propongo. Es una buena fotografía de lo que yo observo.

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