La aporofobia no es un tema menor y seguirá incrementándose

Por Rafael Arráiz Lucca – @rafaelarraiz – Aporos en griego significa “sin recursos” y fobos es “temor o pánico”, de modo que aporofobia es el temor a los pobres, a los que no tienen recursos. La realidad que advierte su autora es la española y europea, donde los refugiados y los inmigrantes son, obviamente, pobres. Y lo cierto es que los reparos a que estos sujetos históricos lleguen a Europa estriban en su condición de pobreza, no por ser refugiados ni inmigrantes.


Por Rafael Arráiz Lucca – @rafaelarraiz – Aporofobia. Este vocablo fue recientemente incorporado al Diccionario de la Lengua Española y, quizás muchos ignoren que el volumen lexicográfico se alimenta del trabajo de todas las academias de la lengua española que hay en el mundo, como viene sucediendo desde hace muchos años. Se dice poco, pero el trabajo mancomunado entre las academias ha dado resultados admirables. Un ejemplo reciente fue la presentación del Diccionario panhispánico del español jurídico en el paraninfo de la legendaria Universidad de Salamanca, en presencia del rey de España y los presidentes de todas las academias de las lenguas y los tribunales superiores de justicia de Hispanoamérica, el 15 de diciembre pasado.

En cuanto a la aporofobia hay que señalar que quien acuñó el vocablo fue la eminente filósofa y profesora de la Universidad de Valencia, Adela Cortina, en la década de los años 90. La obra escrita de la profesora Cortina es importante y prolija, y su envergadura la ha llevado a ser la primera mujer en incorporarse a la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España. Quienes hemos leído algunos de sus libros agradecemos su escritura, la claridad de conceptos y el sustento investigativo. Para los estudios sobre Ética en el mundo, la obra de Cortina es una referencia sustancial. En materia de Ciudadanía, las definiciones de la catedrática son igualmente importantes, pero no sucumbamos a la tentación de seguir el rastro de la doctora Cortina y volvamos a su vocablo: aporofobia que, incluso, va en el título de su libro más reciente: Aporofobia, el rechazo al pobre (Paidós, 2017).

Aporos en griego significa “sin recursos” y fobos es “temor o pánico”, de modo que aporofobia es el temor a los pobres, a los que no tienen recursos. La realidad que advierte su autora es la española y europea, donde los refugiados y los inmigrantes son, obviamente, pobres. Y lo cierto es que los reparos a que estos sujetos históricos lleguen a Europa estriban en su condición de pobreza, no por ser refugiados ni inmigrantes. Por lo contrario, los inmigrantes ricos son recibidos con los brazos abiertos. Buena prueba que apunta a que el problema está en la falta de recursos. Por supuesto, no siempre ocurre esto, no siempre brota la aporofobia: también surge la empatía y la compasión, la capacidad de ponerse en los zapatos del otro y tenderle la mano, lejos de temerle o rechazarlo. Pero, lamentablemente, parece ser menos frecuente que el rechazo. No debe ser fácil irse de su país huyéndole al hambre y la pobreza y llegar a otro donde te rechazan de entrada por la condición en que has llegado. No fue lo que vivieron, por cierto, los millones de peninsulares, canarios, portugueses e italianos cuando llegaron a Hispanoamérica a mediados del siglo XX, huyéndole a la pobreza de la posguerra unos, y otros antes, cuando fueron aventados por la guerra civil española.

El tema, lejos de ser menor, seguirá incrementándose en Europa, sobre todo en los países como España, donde la tasa de natalidad es negativa, y donde cada día se hará más difícil sostener el sistema de bienestar, con una población que envejece sostenidamente. La desigualdad de condiciones entre los países europeos y los africanos es demasiado pronunciada, de modo que los inmigrantes difícilmente dejarán de llegar a Europa. Imposible pedir que se les reciba con fuegos artificiales y alegría, pero es lamentable que la aporofobia sea el recibimiento que tengan, y que además se prolongue durante los años que les tome salir de la pobreza, si lo logran.