Los tres jinetes del apocalipsis que quieren a Nicolás Maduro fuera del poder

Por Pedro Benítez. @PedroBenitezF.- Los disidentes chavistas con más alto perfil no le dan tregua a Nicolás Maduro. Para Rafael Ramírez y Miguel Rodríguez Torres el objetivo es claro: sacarlo del poder. Para la fiscal general Luisa Ortega Díaz, llevarlo a los tribunales internacionales. Venganzas, pases de facturas, traiciones, en definitiva, la lucha por el poder.


Pedro Benítez.

Por Pedro Benítez. @PedroBenitezF.- Luisa Ortega Díaz, Rafael Ramírez y Miguel Rodríguez Torres fueron tres piezas claves del poder chavista. Petróleo, seguridad interior y la Fiscalía; desde allí apuntalaron a Nicolás Maduro cuando comenzaba su mandato presidencial. Luego él los quiso sacar (por distintos motivos).

Cada uno con sus armas no cesan en el asedio a su antiguo jefe político.  Información, relaciones e influencias. Con eso cuentan.  No descansan en su propósito común de sacar a Nicolás Maduro del poder.

Los tres no se han señalado mutuamente. ¿Coincidencia?

Luisa Ortega y Rodríguez Torres formaron equipo en la represión del 2014. La primera señal que recibió el mundo del talante despótico de Maduro.

Rafael Ramírez y Luisa Ortega también hicieron equipo a la luz de las denuncias de corrupción que el fiscal designado por la ANC ha puesto sobre la mesa del paso del zar de la PDVSA roja-rojita por esa empresa.

Luisa Ortega Díaz.

No obstante, la trayectoria de estos personajes evidencia que nunca ha habido “unidad perfecta” en el régimen.

En el 2014 Rafael Ramírez encarnó el pragmatismo económico. Por más que entonces y ahora lo quiera presentar con un lenguaje seudo revolucionario, entonces ofrecía rectificaciones y reformas del modelo. Poner fin a la hostilidad al sector privado de la economía, unificación cambiaria y subir el precio de la gasolina. Seguir los pasos de Nicaragua, Ecuador y Bolivia. El ejemplo de China y Rusia. Mantener el poder sí, pero con pragmatismo. Maduro se opuso, pese a que la propuesta de Ramírez era (y es) el sueño secreto de muchos de los jerarcas del régimen.

Rodríguez Torres ofreció el orden. En 2014 fue el operador de la represión contra las protestas estudiantiles de ese año. Pero también pretendió poner en cintura a las bandas que azotaban Caracas, incluyendo a los grupos colectivos armados que operaban entre el activismo político y la delincuencia común. Estaba dispuesto a reprimir a la izquierda más radical. Maduro se puso del lado de estos grupos y por eso Rodríguez Torres cayó.

Rafael Ramírez, embajador de Venezuela ante la ONU y ex presidente de PDVSA.

Luisa Ortega Díaz rompió con Maduro alegando su defensa de la Constitución de 1999. No quiso ser coparticipe de la dictadura. Reivindicó el calculado manejo de la imagen con Chávez se cuidaba de aparecer internacionalmente como represor. También fue la operadora legal de la represión del 2014 y Maduro y Cilia Flores le pagaron el servicio intentando desplazarla de la Fiscalía General de le Republica a fines de ese mismo año.

Los tres son lo que el chavismo sin Maduro pudo ser. ¿O puede ser todavía?

Es el momento de cambiar el capitán del barco ha dicho Rodríguez Torres en su mensaje por las fiestas decembrinas.  Ramírez amenaza con revelar secretos olvidados por la opinión pública. “Yo sé de dónde sacaron el dinero para comprar medios privados y quién fue el operador”.

¿La Cadena Capriles, El Universal y Globovisión? ¿A quién amenaza Rafael Ramírez?

Por su parte la fiscal del Chávez, elegida y reelegida por la Asamblea Nacional de mayoría chavista, protegida en su momento por Diosdado Cabello, acusó al Presidente y al ministro de la Defensa ante la Corte Penal Internacional (CPI) por ser responsables de 8.292 ejecuciones extrajudiciales desde 2015. Casi tres veces las desapariciones atribuidas a la dictadura de Pinochet en 17 años.

De los tres, Luisa Ortega es la que cuenta con mayor legitimidad internacional, la que es recibida por jefes de Estado y organismos internacionales. Pero Ramírez manejó el dinero y Rodríguez Torres la información.

Miguel Rodríguez Torres, ex ministro de Interior y Justicia.

¿Cuál de todos le puede hacer más daño a Maduro?

Fueron coparticipes de la coalición gobernante. Más de uno de los que no saltaron con ellos, y todavía aparentan lealtad aplaudiendo a Maduro, piensan lo mismo que ellos.

Loa tres fallaron en crear en su momento una coalición interna que frenara a Maduro. ¿Todavía están a tiempo? ¿Es lo que teje Ramírez? ¿Es lo que teje Rodríguez Torres?

¿Qué buscan los tres? ¿Simple venganza? ¿O el poder?

Tarde o temprano el canibalismo político hará pérdida en el poder chavista.