La MUD puede sacarle provecho a lo ocurrido en República Dominicana

Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- En la Oposición, supongamos, zanjan las diferencias y deciden concurrir a las elecciones presidenciales. En toda dictadura, es un clásico que la disidencia participe transformando el evento en una jornada de protesta a través del voto. Rómulo Gallegos, en 1941, fue presentado como “candidato simbólico” frente a un sistema que no ofrecía la más mínima probabilidad de éxito para la oposición de la época, pues la elección no era directa. Acudieron, dijo Rómulo Betancourt, con “un pañuelo en la nariz”. Decida lo que decida la MUD, recuperar la confianza de la opinión pública es clave. Lo ocurrido en República Dominicana es un buen punto de partida.


Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Ya lo sabe todo el mundo. La Oposición ha entrado en fase de conversaciones para definir su acuden o no a las elecciones presidenciales anticipadas que ha convocado la dictadura a través del Consejo Nacional Electoral. Están apurados. No solamente porque es el momento propicio con la MUD intentando recuperarse de sucesivas derrotas, sino además, porque la situación económica ya está provocando una verdadera situación de caos en el todos los rincones del territorio nacional. De allí que la rectora del CNE, Socorro Hernández, pronunciara ayer esta impúdica y reveladora declaración en Unión Radio:

Romulo Gallegos.

-El bloqueo despiadado que tienen contra el país nos llevó a tomar la decisión de adelantar las elecciones presidenciales para el próximo 22 de abril. No quieren (la Oposición) terminar de firmar el acuerdo porque quieren seguir desgastando para que esto llegue al nivel de confrontación donde el pueblo no aguanta más.

En otros términos: perciben en el madurismo que la crisis podría estallar con más fuerza en las próximas semanas. A ellos tampoco les queda tiempo. 

Pero, supongamos, el día de mañana la MUD decide concurrir a las elecciones. No es primera vez que en una dictadura, la disidencia participa en elecciones. Inclusive los adecos en 1941, postularon a Rómulo Gallegos a la presidencia de la República. Era una “candidatura simbólica”. Acudieron al proceso –que no era ninguna elección directa- “con un pañuelo en la nariz”, dijo Rómulo Betancourt. En aquel entonces, los que serían meses más tarde fundadores de Acción Democrática, también estaban divididos entre quienes apostaban por la participación; los que apostaban por la no participación, y los que sugerían un nombre diferente al de Rómulo Gallegos. De algo tiene que servir la historia.

De arriesgarse la MUD para estos comicios presidenciales, la receta debe incluir tres elementos:

-Que la jornada se transforme en un acto de protesta. El voto como protesta. A la gente habrá que hacerle entender que la concurrencia al proceso sería un desafío a la dictadura, recordando que el escenario de un colosal fraude está sobre la mesa.

-Un candidato unitario. De consenso. Es difícil un certamen primario porque no hay tiempo. Lo del candidato unitario ya se lo dijo este jueves Julio Borges a César Miguel Rondón. Ese candidato emprendería “la lucha antisistema”, pues “sin unidad estamos muertos”, remató.

-Y recuperar la confianza del electorado, que hoy luce pesimista y solamente se dejaría entusiasmar por un outsider. El paso dado en República Dominicana es clave para recuperar la imagen de la MUD. Hora de capitalizarlo. Han recibido el reconocimiento de la comunidad internacional. Y pase lo que pase, concurriendo o no concurriendo, recuperar la imagen es clave frente a un sistema dictatorial que amenaza con entronizarse por al menos 6 años más en el poder.