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¿Y si el CNE cambia la fecha de las megaelecciones?

viernes 23 de febrero de 2018, 10:00h
Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- No hubo “cambio de seña” a última hora en la MUD por el anuncio de Diosdado Cabello con respecto al anticipo de las elecciones parlamentarias. En realidad, estaban afinando detalles del acuerdo que posteriormente fue leído en rueda de prensa por Ángel Oropeza, asesor de la coalición. Pero la verdad es que aquello les tomó por sorpresa. Largas son las reuniones de los jefes de los partidos políticos para darle tratamiento al asunto.
Por Danny Leguízamo @DannyLeguizamo.- Uno de los peores problemas que presenta la MUD, es la incapacidad para ponerse de acuerdo en el menor tiempo posible. En las horas previas al anuncio leído por Ángel Oropeza –asesor de la coalición- en el que se rechazó de plano la posibilidad de participar en los comicios presidenciales anticipados para el 22 de abril, el rumor extendido entre las toldas que integran la MUD, era que había un posible “cambio de seña” en la decisión final, posterior al anuncio de Diosdado Cabello sobre el anticipo de las elecciones parlamentarias, cuestión que de plano, representa un golpe en seco a la Constitución y a la postre, de llegar a concretarse, representará la supresión del último vestigio del sistema republicano.

Ángel Oropeza, asesor político de la MUD.

No es esto un recurso retórico: en verdad, la maniobra del Gobierno podría terminar dinamitando  lo que queda de la oposición. Con dos partidos ilegalizados, Leopoldo López preso, Henrique Capriles inhabilitado, y la candidatura presidencial de Henry Ramos Allup congelada porque la abstención fue la solución que se acordó en la MUD, el madurismo tiene el poder absoluto a la vuelta de la esquina. Y es que Nicolás Maduro lo prometió en uno de sus mítines en 2016:

-“Paciencia. Paciencia. Todo tiene su hora”-, dijo, mientras los asistentes pedían a gritos que “cayera” la Asamblea Nacional.

Entonces estamos aquí. Volvemos a 2018. La primera hora prometida por Maduro llegó en 2017 con la espuria ANC. Se aproxima la liquidación total. De ese Parlamento legítimo y de todos los parlamentos regionales y municipales. Un arrase absoluto. Y la oposición montada en el barco de la abstención.

De allí que los jefes de los partidos políticos se hayan visto en la obligación de cambiar las agendas planificadas previamente. Largas han sido las reuniones desde el miércoles. Hasta altas horas de la madrugada. ¿Y cuál es el plan? Porque este jueves, Maduro insinuó un posible cambio de fecha para las “mega elecciones”. ¿Qué hará la MUD? ¿Retomaría la senda electoral si los comicios son postergados para una fecha razonable? ¿O definitivamente ya no hay retorno?

Porque algo también suena en el ambiente, hay un lobby montado para que el Gobierno tire la rueda para atrás y cambie la fecha, o la ruede hasta junio. La megaelección es una buena excusa para el propio Gobierno. Con que el CNE diga que es muy pronto el 22 de abril para celebrar los comicios, y en consecuencia decida rodarlos.

Ha habido reuniones no oficiales. No entre Gobierno y MUD.  Pero sí enviados especiales. Puentes.  Porque al Gobierno le interesa medirse. Que Maduro no concurra solo. Hasta ahora, ninguna señal en concreto sale del Gobierno. Todo lo contrario, a pesar de que la MUD dejó abierta la posibilidad, en el comunicado, de participar si hay cambios. La fecha es clave. Los emisarios lo saben.

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