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El general Manuel Quevedo entierra a PDVSA

martes 15 de mayo de 2018, 10:01h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz - Llegó mintiendo, y ha quedado en silencio. Quevedo ya tiene un puesto en la historia. Le pondrá el candado a PDVSA. Cadena y candado. Junto a Maduro. Junto a Tareck El Aissami. Junto a Diosdado Cabello. Junto a Tarek William Saab. Junto a Alí Rodríguez Araque. Quevedo, representante real de esta “gerencia” militar que ha destruido al país. Lo que pasa es que PDVSA es otra cosa.
 Manuel Quevedo, presidente de PDVSA y ministro de Petróleo y Minería.
Manuel Quevedo, presidente de PDVSA y ministro de Petróleo y Minería.

No es que sea un triunfo de Rafael Ramírez. Pero el caso ConocoPhillips lo puede reivindicar como tal. Y no porque el exZar de PDVSA estuviera apostando por la victoria de la multinacional. Sino porque el tiempo le viene dando la razón, sin que ello lo exima de su responsabilidad –grande- en la destrucción de PDVSA. No solo es que se derrumbó la producción de PDVSA sino es que también ocurre esta derrota legal producto de lo que Ramírez viene repitiendo. Que no se puede improvisar en un negocio tan complejo como el petrolero. Que en la Junta Directiva de PDVSA no hay personas preparadas. Que esa Junta desconoce el tema petrolero. Que Nicolás Maduro no sabe ni quiere aprender del negocio petrolero. Que no se puede manejar una empresa persiguiendo y acosando. Que no se puede manejar una empresa como PDVSA con los criterios del “pranato de la política”. Ocurre la derrota y el mensaje de Ramírez ahora encuentra eco. Va a llegar a donde no llegaba. Y hará que algunos en el chavismo, que no quería ver, vean y analicen. Y digan: En verdad, algo pasa en PDVSA. Que ya la producción baja a 1,4 millones de barriles diarios y se puede cumplir el pronóstico de que a finales de año se ubique en apenas un millón de barriles, y sostenido, ese millón, por lo que producen las empresas aliadas, que son alrededor de 900.000 barriles diarios, con lo cual, PDVSA quedaría reducida a cero. Histórico. La que era la quinta petrolera del mundo ya no produciría petróleo. Colombia estaría superando a Venezuela. Sí, Colombia. Y esto es lo que estarían observando desde el centro del poder madurista, y estarán añorando los tiempos de Ramírez, y estarán diciendo, quién más dentro del chavismo o dentro del madurismo sabe de petróleo, y se darán cuenta de que no hay personal, que se fueron, que fueron purgados, que tienen miedo. Y en el centro del poder estarán también mirando el reparto del poder. El que hicieron. El cómo se repartieron la petrolera, por parcelas. Parcelas de PDVSA. Para qué. Para llevarla a este nivel. Para llevarla a esta situación. A una PDVSA cercada por la Conoco. Embargada. En el Caribe. En el Mar que era de PDVSA. En el Mar de Petro Caribe. En el Mar de la geopolítica de Hugo Chávez. En el Mar histórico. ¿Dónde quedaron aquellos discursos inflamados del chavismo poderoso? Y dónde quedó el discurso, la primera declaración del general, Manuel Quevedo, en el programa de José Vicente Rangel, que la producción ya se estaba recuperando, que la había encontrado, al llegar a la presidencia de PDVSA, en 1,5 millones de barriles de diarios, pero que ya la había subido a 1,8 millones de barriles y la iba a levantar en por lo menos un millón de barriles. Llegó mintiendo, y ha quedado en silencio. Quevedo ya tiene un puesto en la historia. Le pondrá el candado a PDVSA. Cadena y candado. Junto a Maduro. Junto a Tareck El Aissami. Junto a Diosdado Cabello. Junto a Tarek William Saab. Junto a Alí Rodríguez Araque, presidente honorario de PDVSA. Quevedo, representante real de esta “gerencia” militar que ha destruido al país. Lo que pasa es que PDVSA es otra cosa. Y por ello esta gestión –su gestión- no podrá ser olvidada. Ahora es cuando cobra vigencia la falsedad de aquel discurso del paro silencioso, del sabotaje interno y externo, del bloqueo financiero, del ataque a todo el sistema. En un semestre, la situación se le fue de las manos. Y se le fue incluyendo el aspecto jurídico, donde no hubo seguimiento al caso Conoco. De modo que la crisis de PDVSA derivó en total. La crisis se profundizó en estos seis meses de Quevedo, en todas las áreas:

-En producción.

-En mercadeo interno.

-En lo jurídico.

-En lo petroquímico.

-En lo financiero.

-En credibilidad internacional.

-En transparencia.

-En refinación.

-En mística de trabajo.

-En mercadeo internacional.

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