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Experto Francisco Monaldi desmonta los argumentos de Rafael Ramírez sobre Guyana y el petróleo

viernes 22 de junio de 2018, 17:00h
Por Alejandro Ramírez Morón @aleramirezve.- Exxon Mobile confirma que comenzará a explotar petróleo en Guyana desde 2020. Rafael Ramírez, ex presidente de PDVSA y perseguido del madurismo dice que Nicolás Maduro pacta con el capital extranjero y da al traste  con la lucha de Hugo Chávez por demarcar la soberanía petrolera. Pero Francisco Monaldi apunta que tal cosa no es cierta: “Chávez va a ser recordado como la persona que deterioró la posición de Venezuela en la disputa con Guyana. Justo cuando esta disputa se convirtió en algo valiosísimo desde la óptica económica”. 
Experto Francisco Monaldi desmonta los argumentos de Rafael Ramírez sobre Guyana y el petróleo
Por Alejandro Ramírez Morón @aleramirezve.- Francisco Monaldi es Investigador Titular del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice en Houston, EEUU. También escribe periódicamente en publicaciones especializadas en petróleo como –por ejemplo- la revista OIL de Italia. Es Investigador Asociado del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia en Nueva York. Asimismo, es Profesor Titular y Director Fundador del Centro Internacional de Energía y Ambiente del IESA en Caracas. La prensa nacional y extranjera lo consulta con frecuencia, dado  su dominio cartesiano del negocio  a nivel mundial.



El pasado 17 de junio, el ex presidente de PDVSA y ex ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez –hoy perseguido por el Gobierno-, lanzó en su columna del portal Aporrea, un texto en el cual se refiere a los recientes anuncios de Exxon Mobile, multinacional que ha dicho comenzará a explotar petróleo en Guyana desde 2020. Ramírez ataja esa pelota un poco desde lo enrevesado, desde lo opaco.

Teje una madeja complicada de argumentos, para empaquetar y mercadear la tesis de que Hugo Chávez y él mismo habrían dejado claro como el agua qué era o no petróleo de Venezuela en la zona en reclamación.  En esta entrevista, Monaldi desmonta de cabo a rabo lo que no parece más que el reflejo fiel del refranero popular: “Cada pulpero alaba su queso”.

-El ex presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, se acaba de referir en su columna de Aporrea al anuncio hecho por Exxon Mobile de que a partir de 2020 comenzará a extraer petróleo en el Bloque Stabroek de Guyana, insinuando -de algún modo- que ese petróleo podría ser venezolano. ¿Usted qué sabe?

-El caso de Guyana es muy interesante. El descubrimiento de Exxon Mobile es gigantesco. Y han seguido descubriendo petróleo a lo largo del tiempo. Esto va a hacer que Guyana se convierta en uno de los países más ricos del mundo. En términos de barriles per cápita, y siendo que ese país tiene una población muy pequeña, se equipara a Kuwait, y está por encima de Arabia Saudita o Qatar. O sea que es un descubrimiento colosal.

-Pero, ¿es posible que existan dudas sobre la propiedad de ese petróleo? Es decir, ¿cabe la posibilidad de que Venezuela esté perdiendo en este escenario?

-Ese descubrimiento, en sí, ocurre en aguas territoriales de Guyana que no están en disputa. Lo que ocurre es que hay la posibilidad de que ese yacimiento se extienda hacia las aguas en disputa. Entonces, ello puede generar una situación complicada con Venezuela, porque el Bloque incluye áreas en disputa. No así los pozos perforados, y lo que se ha descubierto hasta ahora. Obviamente es un tema que traerá mucho escozor.

-Rafael Ramírez sugiere que él y Hugo Chávez adelantaron una labor meticulosa, con tacto de cirujano, para determinar en esa zona qué era y qué no era suelo venezolano. Su argumento es que ahora el madurismo trata de pactar por la libre con las multinacionales, y echa por la borda ese trabajo que ellos habrían adelantado…

-Esto es una total ironía, porque –hasta donde yo entiendo- el gobierno de Hugo Chávez dejó abandonada la reclamación del Terriotorio Esequibo, y la condujo hasta donde estamos hoy, que se ve muy cerca la posibilidad de perder esa reclamación. Por supuesto, a Chávez no le parecía importante el tema, porque no se habían dado estos hallazgos, pero los mismos cambian por completo la situación.

-¿Qué tipo de petróleo es el que se ha descubierto?

-Uno se podría preguntar –como lo hacen los guyaneses- por qué Venezuela, si tiene las reservas de petróleo más grandes del orbe, se preocupa por quitar a Guyana sus reservas. Sin embargo, se trata de yacimientos muy atractivos porque son crudos livianos, y podrían ser infinitamente rentables para Venezuela. Sería muy atractivo conseguir yacimientos como estos.



-¿Está descartado eso del todo o toca esperar un desenlace todavía?

-El Bloque Stabroek, es decir, el área que fue licitada por Guyana, incluye una zona que está en territorio en disputa, pero esto no incluye a lo que ya se ha descubierto, que no implica para nada a Venezuela. Lo que pasa es que, con este descubrimiento, queda claro que es muy probable que haya petróleo en el área en disputa. El tema central es que hay la posibilidad de que el área marítima que está en disputa entre Venezuela y Trinidad, tengan cantidades sustanciales de petróleo, pero no lo sabemos en realidad. Hasta ahora, el descubrimiento no ha sido allí. No obstante, hay una alta probabilidad de que allí haya recursos cuantiosísimos y valiosísimos. De modo que ha dejado de ser una disputa territorial para ser también una discusión que puede implicar miles de millones de dólares, en hidrocarburos.

-Rafael Ramírez agrega que en 2001, él junto al ex vice ministro de Hidrocarburos, Bernardo Álvarez, revelaron que Exxon Mobile pretendía explotar algunas zonas que habían sido cedidas a Venezuela en 1999. Parece que Ramírez entiende que hay sutilezas en esta disputa territorial, y no descarta que haya petróleo venezolano allí. ¿Qué tiempo puede tomar saber si eso es así y qué implicaría una disputa, en términos de dinero?

-Yo no conozco los detalles de lo que hizo Ramírez con Bernardo Álvarez, en términos de negociaciones con Guyana. Ellos sabían que Exxon Mobile había firmado un contrato y estaba perforando para explorar. Cuando ocurre el primer descubrimiento es cuando cambia radicalmente la geopolítica del asunto, porque estamos hablando de una producción que puede ser de 500.000 barriles diarios, además de ser petróleo altamente rentable.  Aunque lo que se ha perforado se ha hecho en un territorio que no está en disputa, quién sabe si se podría perforar del otro lado. Si hubiera una relación estable, y ya hubiera una línea demarcada, sin duda esto llevaría a que Venezuela estaría licitando bloques pegados a la línea, para perforar del lado venezolano y tratar de encontrar petróleo allí. En segundo lugar, se estaría pensando en la unificación de yacimientos, que genera una explotación unificada, con un solo explotador, y se reparten las ganancias conforme a lo que se estima le toca a cada país.  El problema es que no hay una delimitación, y hay una disputa abstracta sobre una línea del mar, que siempre puede ser tensa, pero imagínate ahora con la posibilidad de que allí haya grandes cantidades de petróleo liviano y muy rentable. Sabemos que un poco más hacia el oeste lo que hay es gas, o sea, en la Plataforma Deltana. De manera que la zona en disputa se ubica entre donde Guyana perfora en estos momentos y la Plataforma Deltana, y la pregunta es cuánto petróleo hay en esa zona en disputa.

-¿Y usted que recomienda hacer, en todo caso?

-Lo ideal sería que Venezuela defendiera de modo muy fuerte sus derechos sobre el área marítima, incluso cuando no logremos nada en tierra. En el área marítima hay muchas posibilidades de que Venezuela obtenga una decisión con importantes implicaciones económicas. Por lo tanto, esa es para mí la clave del asunto: ahora debería haber una estrategia muy clara para que Venezuela no pierda la propiedad sobre unos hidrocarburos muy rentables que hay allí.

-Ramírez lanza la tesis de que el gobierno pacta pragmáticamente con las multinacionales de petróleo, en detrimento de una especie de cruzada soberana que dejó Chávez lista en esta materia ¿Qué opina usted?

-Creo que Ramírez arrima la sardina a su brasa, y tiene la complicada tarea de no hacer quedar mal nunca al comandante Chávez, porque –supuestamente- él es el verdadero heredero de la política del caudillo de Sabaneta, y Nicolás Maduro es el traidor. Rafael Ramírez mezcla una cantidad de cosas para hacer ver que ellos sí tenían una política soberana, y que Maduro ha perdido eso.  Ramírez critica algunas de las acciones recientes de Nicolás Maduro. Pero lo que yo le he escuchado a los expertos en la materia, es que durante el chavismo se deterioró de modo sensible en papel de Venezuela en la disputa con Guyana. Las críticas siempre han sido que Chávez debió objetar de modo muy agresivo que se licitaran bloques en territorios en disputa, y no lo hizo de ese modo. Hugo Chávez tampoco lo hizo en áreas no demarcadas con Barbados, es decir, se faltó de modo sistemático en la defensa de nuestros intereses territoriales.

-¿Por qué?

-Yo no soy experto en la materia, pero mi opinión es que lo anterior fue así porque Chávez tenía una posición estratégica con el Caribe, donde quería quedar bien y le interesaba más que todos los países de Caricom no tuvieran como un tema la disputa con Guyana. Eso le interesaba más que la tradicional tensión que había.  Pero la verdad no sé a qué se refiere Ramírez cuando insinúa que el madurismo pacta con las multinacionales. Hasta ahora ha habido intentos de exportar gas hacia Trinidad, que no se han firmado, no se ha hecho nada con las multinacionales en esa área. Y lo de Exxon Mobile está del otro lado. Ramírez se trata de arropar en la bandera y en un chavismo purificado, pero creo que es una manipulación de los hechos. Por el contrario, mi impresión en esta materia es que Chávez va a ser recordado como la persona que deterioró la posición de Venezuela en la disputa con Guyana, de modo muy particular. Justamente cuando esta disputa se convirtió en algo valiosísimo desde la óptica económica.

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