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La historia de un fraude electoral que nunca existió

martes 12 de junio de 2018, 10:01h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Tienen que transcurrir años para que se produzcan revelaciones. Y para que esas revelaciones constaten errores cometidos. Pero errores que pudieron evitarse. Porque la dirigencia opositora manejaba otra información. Todo comenzó en el referéndum revocatorio de 2004.
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- En el referendo de 2004 la oposición cantó fraude. Vio la derrota y cantó fraude. ¿Había elementos para hacerlo? ¿Tenían razón? Esa postura del fraude llevó a los  partidos a abstenerse en las elecciones parlamentarias de 2005. Un error fatal reconocido años más tarde. Y esa política de denunciar fraude llevó al votante opositor a alejarse del voto y a no creer en el voto.  Pues la dirigencia repetía fraude y la gente les creía, y la gente decía que para qué votar si le iban a robar el voto.



Era el fraude. Todo era fraude hasta que en 2015 se alcanzó la victoria de la Asamblea Nacional, y entonces no hubo fraude. Todo fue perfecto. Y fue perfecto porque hubo unidad, plan,  política y maquinaria, y ambición de derrotar al Gobierno. Pero después se volvió a cantar fraude. Y se sigue cantando fraude. ¿Por qué?

Hay una historia que debe ser contada hoy. Es un punto de donde parten una  serie de errores que consolidaron el poder chavista y deterioraron la imagen opositora y la fuerza del voto. KonZapata ha escuchado la historia de varias fuentes directas. Fuentes que estuvieron en un sitio privilegiado para observar lo que ocurría con el  comportamiento  electoral. El centro de transmisión de datos de CANTV.

Es cierto, las condiciones  electorales han desmejorado. De hecho, para las dos últimas elecciones parlamentarias ya  habían desmejorado con aquellos cambios que se le ejecutaron a los circuitos electorales. Y aún así, en 2015 ganó la oposición y ya había ganado en 2007 y en las elecciones parlamentarias anteriores había ganado en número de votos aunque no en número de diputados.

Porque una cosa es el ventajismo y otra el fraude. Y ventajismo siempre ha habido, siempre ha sido un arma del chavismo. AD y Copei también jugaron con ventaja, no  tan descarada, se entiende. Con Chávez y con Nicolás Maduro todo ha sido distinto. Las elecciones no son limpias. Pero…

De allí a haber cantado fraude aquella primera vez hay un trecho. Las elecciones de 1998, Hugo Chávez las ganó con un Consejo Electoral que él no había designado. No hubo fraude. Las elecciones de 2000, frente a Francisco Arias Cárdenas, fue un paseo, por el candidato y por la inhibición opositora. Las de 2006 frente a Manuel Rosales,  fue otra victoria fácil, pese al esfuerzo de Rosales.

Un factor clave ha sido la cobertura en las mesas. Los testigos electorales. La maquinaria opositora. Solo en 2015, la oposición contó con presencia casi total. Y en la victoria opositora de 2007 por la enmienda electoral, se combinaron varios factores: la maquinaria, la fuerza ciudadana y estudiantil y el respaldo de la Fuerza Armada.

En el referéndum revocatorio, la oposición no cubrió al menos el  35% de las mesas. Allí estuvo la ventaja chavista, como también en la extensión del horario para ejercer el voto, que fue aprovechado para, en ausencia de testigos opositores, pulsar en las máquinas el voto a favor de Chávez.

La historia sale ahora. La historia de que la dirigencia opositora sabía lo ocurrido en 2004. Entonces la CANTV estaba en manos de la empresa privada. Entonces por CANTV se transmitía la data electoral. Y allí estaba Smarmatic. Y la información circulaba. Y el cuerpo técnico de CANTV observaba el comportamiento electoral. Y de los análisis posteriores  deviene que lo anormal del proceso se registró en aquellos centros donde no hubo representación opositora que cuidara los votos. Y esto ocurría con AD y Copei ante de que Chávez llegara al poder. Y esto ocurrirá siempre y cuando nadie vigile lo que le pertenece.

Ahora, sabiendo esto, por qué la dirigencia opositora se empeñó en cantar fraude. Por qué la Coordinadora Democrática –el antecedente de la MUD- insistió en la ruta del fraude. Y lo sabían porque de la CANTV les llegó la información precisa. Y los análisis precisos. Y los estudios precisos. Ahora es cuando testigos de importancia se atreven a soltar prenda aunque el asunto lo han discutido en pequeños comités con dirigentes de la oposición. Porque aquel canto sembró una duda y una desconfianza en el voto que perdura hasta hoy. ¿Cómo ganarle elecciones al Gobierno? Los errores se pagan caro. Pero este es un error cometido a sabiendas de que la realidad era otra. ¿Qué pasó? ¿Quién decidió esa postura?

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