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Luis Almagro: Para que funcione la negociación en Venezuela hace falta más presión internacional

martes 26 de junio de 2018, 10:10h
Por Moisés Naím- ALnavio.com (ALN).- Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), se refiere en esta entrevista a la posible negociación entre Gobierno y oposición en Venezuela. La dirigencia política “que está fuera tiene mucha más libertad para hacer planteamientos y proponer las soluciones que necesita el país que aquellos que están dentro. Sería un cambio en los patrones de la negociación, pero el régimen necesita mucha más presión internacional para llegar a ese punto. En Venezuela no se dan todavía las condiciones para una negociación significativa para el cambio y la transición democrática”, sostiene Almagro.
Por Moisés Naím- ALnavio.com (ALN).- Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), es un hombre inclasificable. Un niño de origen campesino que desarrolló una carrera global en Irán, Alemania y China. Un diplomático poco diplomático, que defiende con pasión sus ideas y no rehúye la controversia. Un político de izquierda cuya defensa de la democracia le ha indispuesto con aquellos correligionarios que justifican los regímenes autoritarios del continente. Y esa ha sido su bandera desde que asumió en mayo de 2015 el timón del organismo regional, el principal foro gubernamental político, jurídico y social panamericano. A su llegada, Almagro (Cerro Chato, Uruguay, 1963) sacudió a la OEA de su marasmo burocrático. Desempolvó la Carta Democrática, blandió los principios de defensa de la democracia de la organización y se convirtió en una de las bestias negras del régimen venezolano de Nicolás Maduro. Vegetariano, animalista, padre de familia numerosa y deportista, Almagro fue ministro de Exteriores de Uruguay entre 2010 y 2015, en el Gobierno de José Mujica

“Venezuela es una dictadura que intentó disfrazarse de democracia” / Foto: OEA

Usted ha tenido tres desencuentros con su Uruguay natal. El primero es nutricional. Su país es uno de los mayores productores de carne del mundo, sus compatriotas consumen más de 100 kilos de carne por persona al año y usted… es vegetariano. Debe de ser poco frecuente.

Bueno, sí, conozco muy pocos vegetarianos…, pero obviamente que hay. Es una cuestión filosófica. La decisión de no matar animales la tomé a una edad bastante tierna, pero durante muchos años la tuve disociada del pedazo de carne que traían al plato. Un día, por circunstancias de la vida, se juntaron los dos elementos y definitivamente se me ha hecho imposible comer carne de ninguna clase.

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